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EFECTOS DEL INCENDIO EN MADRID

El fuego deja un paisaje de cancelaciones y cierres en negocios rurales de la Sierra Oeste

Negocios como casas rurales, campings y bodegas sufren cancelaciones y daños directos tras el incendio que calcinó más de 27.000 hectáreas en la Sierra Oeste madrileña

El fuego deja un paisaje de cancelaciones y cierres en negocios rurales de la Sierra Oeste de Madrid

Un vecino observa su vivienda y coche calcinados en Pelayos de la Presa, al lado del pantano de San Juan. / Vídeo: EPE / Foto: Europa Press

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Celia Arcos (EFE)

Madrid

Del desaliento de algunos por los efectos del fuego al ánimo de otros para reconstruir lo quemado, los negocios de la Sierra Oeste de Madrid afrontan el día después del incendio que ha afectado a más de 27.000 hectáreas con la vista puesta en volver a retomar su actividad, esencial para la economía rural.

Casas rurales, campings, empresas de alquiler de bicis, parques de tirolinas y bodegas son algunos de los negocios que han tenido que cerrar o limitar sus servicios debido a los efectos del fuego originado a finales de julio en la Comunidad de Madrid y que provocó la evacuación de más de 55.000 personas. "Hay muchos afectados (...) están desde a los que no les ha tocado el fuego, hasta los que tienen todo quemado por completo", ha resumido el coordinador de acción local de la Asociación para el Desarrollo Integral de la Sierra Oeste de Madrid, Guillermo Celeiro.

Zonas calcinadas tras el paso del incendio en Pelayos de la Presa.

Zonas calcinadas tras el paso del incendio en Pelayos de la Presa. / Europa Press/ Gabri Solera

El fuego ha dejado paisajes calcinados, como en el Pantano de San Juan, donde se han quemado "por completo" barcos y negocios de su alrededor como el camping 'La ardilla roja'. La empresa de tirolinas Aventura Amazonia tiene el 90 % de las instalaciones del parque de Pelayos arrasado y empresas de rutas de bicilestas por la zona han tenido que cerrar debido a que "no hay caminos por donde circular", ha precisado el responsable. No obstante, el impacto del incendio se deja ver incluso en las zonas que no se han visto afectadas directamente, como algunas casas rurales de alrededores que han recibido cancelaciones de reservas para agosto y septiembre.

Se trata de un "efecto dominó" en la economía, ha considerado Celeiro, ya que, por ejemplo, el fuego no ha afectado a algunas fincas de ganado bravo, pero los ayuntamientos "van a gastar más dinero en la reconstrucción de la zona que en los festejos taurinos del próximo año", lo que impactará en el turismo en la zona. "Afortunadamente aquí no ha pasado nada. Hemos estado cerrados cinco días y ahora estamos gestionando los reembolsos y los cambios de fecha", ha comentado a EFE la responsable del camping El Canto de la Gallina (Valdemaqueda), Mónica Ruiz. A pesar de que el incendio ya está controlado, algunos clientes "tienen miedo y prefieren cancelar", además, siente que hay una "resaca" después del fuego que provoca que los vecinos y visitantes habituales "necesiten hablar" del suceso.

Varias embarcaciones calcinadas, a 2 de agosto de 2026, en Pelayos de la Presa, Madrid (España). El Gobierno regional ha iniciado labores encaminadas a la reconstrucción de la zona, así como el Punto de Ayuda Tras el Incendio (PATI) que atiende y asesora a los vecinos de Pelayos de la Presa. 02 AGOSTO 2026;EMBARCACIONES CALCINADAS;BARCAS;FUEGO;INCENDIO;PANTANO DE SAN JUAN;PANTANO;EMBARCACIONES; Gabri Solera / Europa Press 02/08/2026. Gabri Solera

Varias embarcaciones de recreo calcinadas junto al pantano de San Juan. / Europa Press/ Gabri Solera

El vino, también tocado por el fuego

"Se nos ha quemado todo lo inimaginable", ha resumido, por su parte, el responsable de la bodega Bernabeleva, Juan Díez Bulnes, con 35 hectáreas de viñedo viejo ubicadas en San Martín de Valdeiglesias a los pies del Cerro de Guisando.

Las labores de limpieza de la uva y del hollín se mezclan con las llamadas que Bulnes tiene que mantener con interlocutores de unos 25 países en los que su vino está presente, conversaciones de una media hora en un momento "muy delicado". "Nos encontramos también que como los animales se han quedado sin comida, entran y se comen la uva de las viñas que se nos han salvado", ha advertido el responsable de la bodega, a la que el fuego le pilló una semana antes de comenzar a vendimiar. Según sus primeros cálculos, las llamas han afectado a más de la mitad de las viñas, pero también a las propias instalaciones de la bodega y a actividades de enoturismo que la propia empresa organiza, con cancelaciones.

Vista tras el incendio en Villa del Prado, en el oeste de la Comunidad de Madrid.

Vista tras el incendio en Villa del Prado, en el oeste de la Comunidad de Madrid. / Europa Press/ Gabri Solera

La fragilidad de las plantas, que se pulverizan en la mano "como un papel muy frágil" y se convierten en polvo, contrasta con la fuerza y el apoyo que están recibiendo de bodegueros de toda España, que les ayudan, poco a poco, a reparar el daño con envío de material. Más allá de las ayudas, Bulnes pide a los consumidores que compren su vino, un mensaje que se repite en el resto de negocios, que esperan mantener las reservas y su actividad en los próximos meses y alejar así, poco a poco, los restos del incendio, el mayor registrado en la región en las últimas décadas.