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FÚTBOL

De Cucurella a Diomande: un Real Madrid que nadie vio venir

El conjunto blanco gesta en tiempo récord el fichaje del extremo costamarfileño por 120 millones de euros. Rodri Hernández, el próximo objetivo

Marc Cucurella, en acción durante la final del Mundial 2026 entre España y Argentina en Nueva Jersey

Marc Cucurella, en acción durante la final del Mundial 2026 entre España y Argentina en Nueva Jersey / CHRISTOPHER NEUNDORF / EFE

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David Magán

David Magán

El Real Madrid sigue imponiendo su ley en el mercado. El conjunto blanco, desde la llegada de Florentino Pérez a la presidencia, ha operado bajo la premisa de alejarse del ruido mediático, los grandes anuncios y las operaciones que toman tintes de telenovela veraniega. Con el factor sorpresa como gran aliado, el Real Madrid trabaja en el silencio más absoluto para reconstruir un proyecto venido a menos en las últimas dos temporadas. Marc Cucurella y Bernardo Silva son ejemplos de una estrategia que ha vuelto a repetirse con Yan Diomande. Una nómina de fichajes ejecutados en tiempo récord, de la forma más eficiente posible y sin alardes. En definitiva, un Real Madrid que nadie vio venir en este mercado de fichajes.

Cucurella, Bernardo y una reunión clandestina en el Santo Mauro

Todo arrancó con la proclamación de Florentino Pérez como nuevo presidente del Real Madrid allá por el mes de junio. El mandamás de los blancos se impuso a Riquelme en las urnas, pero ya en su programa electoral adelantó un nombre que no aparecía en la órbita del Real Madrid. Denzel Dumfries, incorporado esta misma semana a las órdenes de José Mourinho, irrumpió como una de las promesas de Florentino. Un nombre con el que nadie contaba solo unas semanas atrás y cuyo destino finalmente ha sido la capital de España. Quien sí había sonado ya como posible incorporación era Ibrahima Konate, cuyo fichaje llegó junto al neerlandés como promesa electoral.

Días después de la proclamación de Florentino se produjo una reunión el Hotel Santo Mauro de Madrid. José Ángel Sánchez, director general, y Juni Calafat, responsable de captación internacional, fueron vistos en la entrada del hotel para reunirse con el entrenador luso y Jorge Mendes. En ese despacho del Santo Mauro se gestaron los fichajes de Bernardo Silva y Marc Cucurella. El acuerdo entre Bernardo y el Real Madrid se cerró en apenas 36 horas. El conjunto blanco había sido el último en interesarse por el jugador, pero en esa partida de ajedrez, dos caballos ganadores, como son José Mourinho y Jorge Mendes, jugaron un papel trascendental en la operación. El Real Madrid arrebató el traspaso a FC Barcelona y Atlético de Madrid, interesados en los servicios del jugador portugués.

Días después, y coincidiendo con el estreno de España en el Mundial, el conjunto blanco anunció el fichaje de Marc Cucurella. Un traspaso irreal al comienzo del verano y que el Real Madrid cerró en cuestión de horas. El fichaje del lateral español, también pretendido por sus dos grandes rivales a nivel nacional, fue un golpe sobre la mesa en el mercado, pescando a uno de los mejores del mundo en su posición y cuya figura encaja a la perfección en el carril izquierdo del Bernabéu.

Dos operaciones distintas, pero bajo un denominador común: la sensación de que el Madrid está apurando para que sus movimientos salgan a la luz cuando la operación está cerrada. Una estrategia que permite al club reducir el ruido alrededor de las negociaciones y, sobre todo, protegerse de una inflación del mercado que suele producirse cuando un objetivo blanco deja de ser un secreto.

Diomande, una guerra de 120 millones contra el PSG

El siguiente capítulo lleva el nombre propio de Yan Diomande. Un futbolista al que se le venía siguiendo la pista tras su irrupción en el Leipzig, pero cuya llegada al Real Madrid se antojaba una verdadera utopía. El costamarfileño llega con la etiqueta de “promesa de Florentino”, que el propio presidente anunció en la campaña electoral. Tras la negativa de Olise, Vitinha o Joao Neves, el galáctico de los blancos será Diomande. Todo ello tras mantener una guerra con el PSG por hacerse con los servicios del jugador. Todo hacía indicar que el africano había llegado a un acuerdo con el conjunto francés, pero fue entonces cuando apareció en escena el Real Madrid.

Yan Diomande, durante un partido con la selección de Costa de Marfil en el Mundial.

Yan Diomande, durante un partido con la selección de Costa de Marfil en el Mundial. / EP

"El Paris Saint-Germain ha retirado oficialmente esta noche su interés y ha puesto fin a todas las negociaciones por Yan Diomande. La cantidad exigida por el traspaso, así como las pretensiones salariales, eran totalmente desproporcionadas y de tal naturaleza que habrían desequilibrado el mercado. El PSG no se apartará de sus principios de gestión financiera rigurosa y de equilibrio de la plantilla", expresó el equipo parisino. Un mensaje sorprendente si analizamos la nómina de fichajes que ha acometido el PSG en los últimos años. De nuevo, en tiempo récord y sin demasiado ruido, el conjunto blanco cerró la contratación de una de las grandes promesas del mercado.

Diomande llega al Real Madrid a cambio de 135 millones, con un fijo de 115 millones y unas variables que elevan ese precio en otros 20 millones, y se une a la lista de jugadores incorporados en este mercado frenético para los blancos. El marfileño, que hace apenas un año vivía a escasos kilómetros del Santiago Bernabéu como jugador del Leganés, vestirá de blanco y se convertirá en uno de los fichajes más caros de su historia tan solo por detrás de Eden Hazard. El deseo del jugador por vestir de blanco ha sido otra de las claves en estas negociaciones que se cerraron a las espaldas de todo el mundo del fútbol.

Rodri, la guinda del pastel

El costamarfileño no parece ser el último de los fichajes en este Real Madrid de José Mourinho. En cuestión de horas, Rodri Hernández podría ser la nueva incorporación de los blancos. El acuerdo con el futbolista ya es total y tan solo falta hacer lo propio con el Manchester City. El Balón de Oro del Mundial inicia su último año de contrato con los citizens y los blancos no tienen ninguna prisa por llevar a cabo la operación. El futbolista español se sometió a una operación de espalda en el arranque de esta semana y su reaparición podría alargarse.

La marcha de Pep Guardiola del banquillo del Manchester City habría motivado al futbolista madrileño a regresar a su ciudad natal. Al igual que el resto de los fichajes de este verano, el nombre de Rodri apareció en la lista del Real Madrid de forma repentina, tras la consecución de la Copa del Mundo. La prensa inglesa sitúa el traspaso en torno a 60 millones, divididos en un fijo de 45 más 15 en variables. En la directiva del Real Madrid esperan cerrar el acuerdo en no más de 50 millones de euros.

Rodri Hernández sería el gran golpe. El centrocampista español aparece como el posible broche de un mercado que el Real Madrid afrontaba con la máxima urgencia tras acumular dos temporadas para el olvido. La posible llegada de Rodri elevaría el listón de un verano de muchas operaciones inesperadas en las oficinas de Valdebebas.