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INCENDIO EN MADRID

Alcorcón arropa a los evacuados que esperan volver a casa: "El ser humano es luz en momentos oscuros"

El Teatro Buero Vallejo se ha convertido en el principal punto de acogida municipal para vecinos desalojados de Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Robledo de Chavela, Villa del Prado, Sotillo de la Adrada y San Martín de Valdeiglesias

Camas, enseres y voluntarios en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, donde permanecen acogidas varias familias evacuadas por los incendios.

Camas, enseres y voluntarios en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, donde permanecen acogidas varias familias evacuadas por los incendios. / ASMN

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Andrea San Martín

Andrea San Martín

Alcorcón (Madrid)

En la planta inferior del Centro Municipal de las Artes y Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, ubicado en la calle Los Robles y próximo a la estación de Renfe de Las Retamas, hay camas, ropa de cama, toallas, kits de higiene, ropa de cambio, voluntarios que reparten frontales de luz para llegar por la noche al aseo y en torno a 49 mascotas entre perros y gatos. Hay también familias que salieron con lo puesto, vecinos que llevan días pendientes del móvil y una frase que resume el ánimo de estos días: "A gusto, dentro de esta intranquilidad".

Camas, enseres y voluntarios en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, donde permanecen acogidas varias familias evacuadas por los incendios.

Camas, enseres y voluntarios en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, donde permanecen acogidas varias familias evacuadas por los incendios. / ASMN

El Ayuntamiento de Alcorcón mantiene activo desde el viernes un dispositivo municipal para atender a las personas trasladadas desde las zonas afectadas por los incendios que golpean la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila. La primera instalación habilitada fue el Teatro Buero Vallejo, donde se instaló un punto de atención con personal municipal del Servicio de Atención Ciudadana y del Colegio de Trabajo Social para filiar a los acogidos, detectar vulnerabilidades y atender necesidades especiales. Hablamos de una capacidad para un total de 390 personas: 100 plazas en el Teatro Buero Vallejo, 40 en el Centro Municipal Carlos Castilla del Pino y 250 en el polideportivo M4. Además, el pabellón del polideportivo Los Cantos queda reservado para el descanso de profesionales de la UME si fuera necesario. Aunque hasta el momento no ha sido necesario, según confirman desde el consistorio del municipio.

El punto de acogida de Alcorcón atiende a vecinos desalojados de Cadalso de los Vidrios, Cenicientos y otros municipios afectados por el fuego.

El punto de acogida de Alcorcón atiende a vecinos desalojados de Cadalso de los Vidrios, Cenicientos y otros municipios afectados por el fuego. / ASMN

Hasta ahora, todas las personas trasladadas han sido atendidas en el Buero Vallejo, convertido estos días en refugio para quienes esperan noticias de sus casas. Actualmente hay 51 personas alojadas, la mayoría procedentes de Cadalso de los Vidrios y, en concreto, de la urbanización Entrepinos. También han llegado vecinos de Cenicientos, Robledo de Chavela, Villa del Prado, Sotillo de la Adrada y San Martín de Valdeiglesias.

Antes, el primer grupo acogido estuvo formado por 47 personas de una residencia de Robledo de Chavela, junto a 14 cuidadores y técnicos. Dos residentes tuvieron que ser trasladados al hospital y, tras pasar la noche en el Buero, fueron derivados a residencias adaptadas en coordinación con Cruz Roja y los equipos de Trabajo Social.

"Nos tratan de maravilla"

Nacho Martín llegó desde Entrepinos, una urbanización de Cadalso de los Vidrios. Antes de acabar en Alcorcón había intentado bajar a echar una mano en un cortafuegos. "Vivimos en el campo, algo sabemos", cuenta. No llegó a poder ayudar. Los voluntarios fueron desalojados y él regresó a casa para avisar a su familia. "Subimos para casa y fui a buscar a su madre. Le dije a mi mujer que se preparara para marcharse, porque estaba claro que la evacuación iba a llegar en algún momento", recuerda. Desde la zona veían cómo el fuego avanzaba por la parte alta. "Estaba coronando ya por arriba", explica aunque el fuego no había llegado, por lo que su huida era más bien preventiva.

La salida no fue sencilla. Algunas familiares tardaron una hora y veinte en llegar. Ellos, para hacer prácticamente el mismo recorrido, estuvieron seis horas en la carretera. "Había que venir por Almorox, Maqueda... era la única carretera operativa", relata. Pudieron sacar a algunos perros, aunque los gatos se quedaron en casa, con ventanas y persianas cerradas y comida. Esa es otra de las angustias que atraviesa todos los puntos de acogida: la de quienes han salido deprisa y no han podido traer consigo a todos sus animales.

Aun así, los evacuados y alojados en el Buero Vallejo repiten que se sienten arropados. "Nos tratan de maravilla los voluntarios. No nos falta de nada", dice Nacho. "Lo único es que a veces nos aburrimos, de que está todo tan bien organizado", bromea su cuñado. Hay televisión, biblioteca, paseos con los perros y actividades para los niños.

Nacho, junto a su cuñado y sus perros, en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, convertido estos días en punto de acogida para vecinos evacuados por los incendios.

Nacho, junto a su cuñado y sus perros, en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, convertido estos días en punto de acogida para vecinos evacuados por los incendios. / ASMN

Nacho ha querido dejar también esa gratitud por escrito en sus redes sociales. "El ser humano es luz en momentos oscuros", reflexiona en una publicación en la que cuenta que permanece desalojado en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, tras salir de Cadalso de los Vidrios por los incendios. Allí, asegura, "voluntarios, Cruz Roja, Policía Local y el Ayuntamiento de Alcorcón están a cada instante pendientes de nosotros". "No nos falta de nada y, sobre todo, lo que más hay es cariño y comprensión", añade, con una mención especial a Alexandra, concejala del Ayuntamiento, por estar "pendiente en todo momento". "En un momento tan complicado hacen que el día sea mucho más llevadero", concluye antes de pedir que el mensaje llegue a "esta gente tan maravillosa".

La reflexión de Nacho Martín, uno de los evacuados de Cadalso de los Vidrios por el incendio, en redes sociales: "El ser humano es luz en momentos oscuros", en agradecimiento a los voluntarios y servicios que atienden a los evacuados en Alcorcón.

La reflexión de Nacho Martín, uno de los evacuados de Cadalso de los Vidrios por el incendio, en redes sociales: "El ser humano es luz en momentos oscuros", en agradecimiento a los voluntarios y servicios que atienden a los evacuados en Alcorcón. / Cedida

Una ciudad volcada

El dispositivo de Alcorcón funciona con Policía Municipal, voluntarios de Protección Civil, equipos de Servicios Sociales, Atención Ciudadana, Deportes y Cultura. También participan las áreas de contratación, mantenimiento y ESMASA, que refuerza la limpieza. Desde el primer momento se está ofreciendo catering para desayuno, comida y cena, además de apoyo psicológico para las personas desplazadas. También se ha incorporado el equipo móvil de Atención Ciudadana de la Comunidad de Madrid para orientar sobre ayudas y trámites administrativos, en horario de 11:00 a 14:30 horas.

Junto al personal municipal, se han activado voluntarios del Programa Municipal de Voluntariado de la Concejalía de Servicios Sociales y personas vinculadas a asociaciones de la ciudad. Su labor es acompañar, resolver pequeñas necesidades y organizar actividades, especialmente con los más pequeños.

El Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, convertido estos días en refugio para familias desalojadas por el avance del fuego.

El Teatro Buero Vallejo de Alcorcón, convertido estos días en refugio para familias desalojadas por el avance del fuego. / ASMN

La escena lo resume todo: una voluntaria acercándose uno por uno a los acogidos para entregarles un frontal de luz, pensado para que puedan caminar con más seguridad durante la noche hasta el aseo. En una emergencia, a veces cuidar consiste exactamente en eso.

El Ayuntamiento también cuenta con un grupo de ocho bomberos a disposición del operativo para colaborar sobre el terreno en la zona de los incendios, además de voluntarios de Protección Civil que participan en actuaciones fuera del término municipal.

"Muchas gracias a todos"

José Luis Pérez también viene de Entrepinos. Lleva 14 meses residiendo allí, después de dejar Madrid, donde vivía por la zona de Arturo Soria. Se mudó buscando una vida más tranquila tras la muerte de su madre, con quien había convivido en los últimos años. El incendio le ha obligado a marcharse de nuevo, aunque esta vez por una razón que no eligió.

Llegó a Alcorcón el domingo. "Perdona, que ya tenemos la noción del tiempo un poco perdida", dice. Salió por prevención, por el humo y para no complicar el trabajo de Guardia Civil y emergencias en las carreteras. "Todavía tenemos casa", comenta con alivio, según lo que les han contado desde la zona.

En el punto de acogida ha encontrado algo que no esperaba: vecinos a los que no conocía demasiado y con los que ahora comparte espera, comida, sueño y preocupación. "Nos vamos conociendo. Ya sabemos cómo roncamos", dice entre risas otro de los evacuados.

Punto de acogida habilitado en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón para atender a vecinos evacuados por los incendios de la Comunidad de Madrid y Ávila.

Punto de acogida habilitado en el Teatro Buero Vallejo de Alcorcón para atender a vecinos evacuados por los incendios de la Comunidad de Madrid y Ávila. / ASMN

La tragedia, dentro de todo, también ha creado una pequeña comunidad provisional. Personas que vivían cerca pero apenas se trataban ahora se reconocen, se acompañan y comparan noticias sobre sus urbanizaciones.

"En la gente de aquí de Alcorcón, cariño en estos momentos. Muchas gracias a todos. La verdad es que echar una mano aquí impresiona", agradece José Luis.

En Alcorcón nadie quiere prolongar más de lo necesario esta estancia. El objetivo es que las familias puedan volver cuanto antes a sus hogares, pero solo cuando el fuego esté controlado y las autoridades lo permitan. Mientras tanto, el mensaje municipal es claro: todas las necesidades están cubiertas.

Los vecinos miran el móvil, sacan a los perros, preguntan por sus casas, esperan llamadas, descansan a ratos y se acostumbran a un lugar que no eligieron. Algunos llegaron desde residencias, otros desde urbanizaciones, otros con niños muy pequeños y otros con mascotas que ahora duermen junto a ellos.