Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

INCENDIOS

La angustia de una familia evacuada del camping Fuente Helecha por el incendio de Ávila que lo ha perdido todo: "La casa estaba recién estrenada"

Los afectados por el fuego en Casavieja permanecen lejos de sus hogares, pendientes del teléfono y tratando de prepararse para lo peor

Las extremas condiciones que se han vivido en Casavieja (Ávila) a causa del incendio

Javier Vendrell Camacho

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

María (nombre ficticio) lleva horas mirando imágenes, mensajes y grupos de alerta. No puede volver. No puede comprobarlo por sí misma. Solo puede esperar. Su familia fue evacuada del camping Fuente Helecha, en Casavieja, en el sur de Ávila, a unos 50 kilómetros de San Martín de Valdeiglesias y dentro de esa amplia franja de la sierra que el fuego ha ido golpeando entre Madrid y Ávila. Desde entonces vive pendiente de cualquier noticia sobre el estado de las dos casas que tienen dentro del recinto, en una zona donde las llamas han ido arrasando parcelas, cabañas y recuerdos en apenas unas horas. "Estamos destrozados", resume. La familia fue desalojada y no ha podido regresar por los cortes de carretera y por la situación de peligro. "Ahora mismo no podemos acudir allí. Nos evacuaron y no sabemos nada. Solo tenemos imágenes", explica a El Periódico de España.

La incertidumbre es casi tan dura como la pérdida. En los vídeos y fotografías que les han llegado, la zona aparece completamente arrasada. "Nos han pasado imágenes de la zona donde teníamos las casas y está todo vacío", lamenta. "Las cabañas tenían bombonas de butano y han explotado. Se ha quedado todo calcinado".

Una de las casas la habían comprado hace días

El golpe es aún mayor porque una de esas viviendas acababa de llegar a la familia. "Una de las casas la hemos comprado hace una semana", había escrito Maríaen redes al pedir información sobre la situación del camping. Se trata de una casa de familiares muy directos, prácticamente recién estrenada. "Comprada como tal hace días. Estaba sin estrenar prácticamente", explica a este periódico.

La familia no ha podido comprobar todavía el estado exacto de la parcela, pero las imágenes que han recibido no dejan mucho margen a la esperanza. "Hasta que podamos ir allí y ver la parcela no lo sabremos al cien por cien, pero por las imágenes se ve que está todo perdido", señala. "Es una desesperación. Un panorama que nadie se esperaba".

El incendio sorprendió a muchos vecinos y propietarios en plena evacuación, con apenas tiempo para recoger lo imprescindible. María cuenta que otros familiares y conocidos de zonas colindantes también tuvieron que salir "pitando", dejando atrás pertenencias y objetos de valor. "Han tenido que dejar allí muchas cosas, incluso bicicletas y cosas importantes, y se han quedado calcinadas totalmente. El panorama es una desolación absoluta", asegura.

Casavieja, bajo el humo y el miedo

El fuego ha golpeado con especial dureza la zona de Casavieja, donde vecinos, bomberos y servicios de emergencia han trabajado durante horas para defender el municipio del avance de las llamas. La imagen que describen quienes han seguido la evolución desde dentro y desde fuera es la de un incendio rápido, cambiante y muy difícil de controlar, empujado por el viento y por unas condiciones extremas.

En el caso del camping Fuente Helecha, los afectados permanecen fuera, sin poder acercarse y sin información directa sobre el alcance real de los daños. Esa espera multiplica la sensación de impotencia. "Es una pesadilla esto. Estamos desolados, os lo juro. Una impotencia horrible, no saber qué va a pasar y esperar lo peor", lamenta María.

La historia de su familia es una de tantas que empiezan a emerger tras el avance del incendio: personas desalojadas sin saber si volverán a encontrar su casa en pie, propietarios que aún no pueden acceder a sus parcelas, vecinos que preguntan en redes por urbanizaciones, campings o fincas, y familias que reconstruyen lo ocurrido a través de vídeos enviados por terceros.

Mientras los servicios de emergencia continúan trabajando para contener el fuego, muchos afectados siguen atrapados en esa espera: lejos de sus casas, pendientes del teléfono y tratando de prepararse para una noticia que nadie quiere recibir.

TEMAS