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FILOSOFÍA

El filósofo madrileño Antonio Escohotado ya afirmaba: "De la piel para dentro mando yo"

Esta máxima sobre la libertad individual ha trascendido el debate de las drogas para aplicarse a temas como el aborto y la eutanasia

Antonio Escohotado nació en 1941 en Madrid y falleció el pasado noviembre de 2025

Antonio Escohotado nació en 1941 en Madrid y falleció el pasado noviembre de 2025 / La Emboscadura Editorial

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Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

En el año 1941, nació en Madrid uno de los pensadores más polifacéticos y heterodoxos de nuestros tiempos: Antonio Escohotado, destacado filósofo, ensayista y profesor universitario que, tras su fallecimiento el pasado 2025, es recordado por ser un defensor radical de la libertad individual.

Así lo demostraba con la que es una de sus frases más célebres y profundas: "De la piel para adentro mando yo", con la que abría su obra 'Aprendiendo de las drogas. Usos y abusos, prejuicios y desafíos' publicado en el año 1995 por la Editorial Anagrama, y que actualmente se ha convertido en un auténtico lema sobre la soberanía individual y la autodeterminación.

De grafiti a fórmula filosófica

Esta icónica frase no fue inventada por Escohotado, sino que más bien fue "rescatada". En los años 90, cuando el jurista paseaba por las calles de Madrid, un grafiti serigrafiado en la pared llamó su atención. En ella, aparecía pintada una versión de esta icónica cita que decidiría incluir como dedicatoria para abrir su libro 'Aprendiendo de las drogas' (1995).

'Aprendiendo de las drogas. Usos y abusos, prejuicios y desafíos' por la Editorial Anagrama

'Aprendiendo de las drogas. Usos y abusos, prejuicios y desafíos' por la Editorial Anagrama / Editorial Anagrama

"De la piel para dentro empieza mi exclusiva jurisdicción. Elijo yo aquello que puede o no cruzar esa frontera. Soy un estado soberano, y las lindes de mi piel me resultan mucho más sagradas que los confines políticos de cualquier país", así rezaba la cita original en toda su extensión. Sin embargo, con el paso de los años y múltiples entrevistas este grafiti, que después paso a ser una cita en un libro, finalmente quedó resumida a la fórmula concisa y profunda que todos recordamos: "De la piel para dentro mando yo".

La célebre cita quedo condensada en una fórmula contundente que hoy todos recordamos por ser un lema de la soberanía individual y la autodeterminación

La célebre cita quedo condensada en una fórmula contundente que hoy todos recordamos por ser un lema de la soberanía individual y la autodeterminación / Fundación Cajasol

La exclusiva jurisdicción: de las drogas a la actualidad

En su obra, Escohotado plantea la idea de que el ser humano es un estado independiente. Así, con esta célebre frase, el filósofo establece los límites de la piel "como la frontera más sagrada que existe". En este sentido, y de acuerdo a la radical defensa de la libertad individual que el pensador llevó a cabo durante toda su vida: nadie más que uno mismo tiene derecho "a elegir qué entra en ti y cómo vives tu propia vida".

Ni siquiera el Estado, explica Escohotado, que "no tendría derecho a legislar, prohibir o intervenir en lo que uno hace con su propio cuerpo y su mente, siempre y cuando estos actos no dañen a terceros". Estos son los llamados delitos sin víctima, que pese a ser considerados conductas ilegales, son voluntarios, consensuales y no existe un perjudicado directo que denuncie el daño.

De acuerdo a Escohotado el consumo de drogas es una decisión personal que pertenece al ámbito de la libertad individual

De acuerdo a Escohotado el consumo de drogas es una decisión personal que pertenece al ámbito de la libertad individual / Pixabay

Entre ellos destaca inevitablemente el consumo o posesión de drogas, y que coincide con el contexto en el que este filósofo desarrolló todo su pensamiento. De acuerdo a Antonio Escohotado, el consumo de drogas era una decisión personal que pertenecía al ámbito de la libertad individual y la penalización por parte del Estado de este consumo era una "intromisión".

Actualmente, esta frase ha trascendido el debate sobre los estupefacientes y se utiliza frecuentemente como un lema de libertad civil en discusiones de gran complejidad moral como el derecho a la propia imagen, el aborto, la eutanasia y los derechos de las personas pertenecientes al colectivo LGTBQ+. Y tú, ¿dónde pones tu frontera?