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ESPECIE AUTÓCTONA

Los vencejos recuperan espacio en el patrimonio de Madrid y alrededores gracias a la rehabilitación de edificios históricos

La ONG madrileña GREFA demuestra que es posible restaurar edificios históricos sin expulsar a la fauna urbana: casi medio centenar de nuevos nidos ya han sido ocupados en la Ermita del Rosario de Chinchón

Vencejos en la Ermita del Rosario, en Chinchón (Madrid), edificio histórico donde ha actuado GREFA.

Vencejos en la Ermita del Rosario, en Chinchón (Madrid), edificio histórico donde ha actuado GREFA. / GREFA

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Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

Cerca de 200 nidos han sido ocupados por vencejos gracias a la participación del Grupo de Rehabilitación de la Fauna Autóctona y su Hábitat (GREFA) en siete obras de restauración del patrimonio arquitectónico en Chinchón (Madrid), Segovia, Madrigal de las Altas Torres (Ávila) y Toledo. La intervención de esta ONG madrileña, dedicada a la recuperación de fauna salvaje autóctona, ha permitido la aplicación de soluciones exitosas de nidificación para el vencejo común y otras especies propias de nuestras ciudades. 

Un proyecto de la agrupación confirma que integrar medidas de conservación de la biodiversidad en las obras de rehabilitación no es solo posible, sino también eficaz. Los resultados obtenidos en siete intervenciones entre 2022 y 2026 muestran que 217 nidos artificiales han sido ocupados esta temporada por distintas especies, de los que 193 corresponden al vencejo común, situación de declive poblacional preocupante desde hace algo más de un lustro. En total en estos cuatro años, 850 nidos han sido instalados.

Un vencejo sale de un nido construido por GREFA en la muralla de Segovia.

Un vencejo sale de un nido construido por GREFA en la muralla de Segovia. / GREFA

De entre las iniciativas analizadas, uno de los más significativos se concentra en la Comunidad de Madrid. La intervención llevada a cabo en la Ermita del Rosario de Chinchón ha permitido compatibilizar la restauración del edificio, construido en el siglo XVI, con la conservación de una de las aves más características del paisaje urbano. En la cubierta del templo, GREFA diseñó 265 nidales integrados en la propia estructura y, solo en esta temporada reproductora, 48 ya han sido ocupados por vencejos. Además, han sido localizados otros 41 nidos naturales donde no fue necesario intervenir.

Decenas de especies

La experiencia demuestra que las actuaciones sobre los edificios históricos pueden convertirse en una oportunidad para reforzar la biodiversidad en lugar de reducirla. “Además, sin estas actuaciones habrían desaparecido colonias enteras de vencejo común, una especie protegida por la legislación estatal y europea, de gran importancia por sus hábitos insectívoros y muy dependiente de cavidades en muros, tejas y estructuras tradicionales”, indica Carlos Cuéllar, técnico de biodiversidad urbana de GREFA a cargo del estudio. Las construcciones humanas funcionan desde hace milenios como auténticas “rocas o promontorios naturalizados” que pueden llegar a dar cobijo a decenas de especies. 

Vencejos en la muralla de Madrigal de las Altas Torres (Ávila).

Vencejos en la muralla de Madrigal de las Altas Torres (Ávila). / GREFA

Los vencejos, en concreto, dependen de pequeñas cavidades en tejados, muros y cornisas para criar, unos huecos que con frecuencia desaparecen durante las rehabilitaciones o las mejoras energéticas de los inmuebles. Su pérdida supone una amenaza para una especie protegida por la legislación española y europea que, además, desempeña un importante papel ecológico al alimentarse de grandes cantidades de insectos. Desde su sede en Majadahonda, GREFA ha diseñado elementos constructivos como bocatejas, mechinales recuperados o piezas cerámicas adaptadas que permiten mantener espacios de nidificación sin alterar el valor arquitectónico de los edificios. 

Siete intervenciones

Además de Chinchón, el trabajo analiza intervenciones en Segovia, Toledo y Ávila. Todas ellas, con resultados positivos, han permitido conservar e incluso aumentar las colonias de vencejos, además de favorecer la presencia de otras especies urbanas como gorriones, colirrojos tizones e incluso murciélagos. Estos han sido los resultados de las siete acciones:

  • Iglesia de San Esteban, en Segovia (2023/2024): con 80 bocatejas-nido construidas, este templo ha registrado en 2026 un total de 37 de ellas ocupadas por vencejos. Además se localizaron nidos de colirrojo tizón, avión roquero y chova piquirroja. En este caso, destaca el mayor número de parejas de vencejo existente tras la intervención.
  • Torreón de Lozoya, en Segovia (2024): de 13 bocatejas construidas y 11 de ellas visibles, 10 han sido ocupadas por vencejos. Se trata de un dato muy significativo, pues la cubierta de esta torre apenas contaba con 5 oquedades utilizadas por el vencejo antes de realizarse la obra.
  • Palacio de los Condes de Alpuente, en Segovia (2026): los 31 nidales creados en bocateja dieron lugar a 28 ocupaciones de vencejo, además de un murciélago y un estornino. En zonas no intervenidas de este mismo edificio también se localizaron otros 10 nidos naturales de vencejo. Sin duda, este es el dato más significativo de éxito, pues en el censo previo a la obra solo se detectaron 6 nidos naturales de vencejo en el viejo tejado.
  • Muralla de Segovia (2026): esta intervención actualmente en curso y promovida por el Ayuntamiento de Segovia, es la más reciente. Aquí en total se han construido 143 nidos. En el censo realizado durante la pasada primavera, en el primer tramo en el que se ha actuado, con 57 nidos disponibles, se comprobó una ocupación de 22 nidos por vencejos y 12 por gorriones.
  • Muralla junto al Puente de San Martín, en Toledo (2025/2026): aunque la intervención ha sido mucho más ambiciosa (se han construido más de 200 nidales en cinco tramos de la muralla toledana, más los que faltan por hacer), el censo se ha centrado en el tramo del Puente de San Martín, donde fueron construidos 45 nidales, de los que 15 ya han sido ocupados por vencejo común y 7 por gorrión común.
  • Puerta de Cantalapiedra, en Madrigal de las Altas Torres, Ávila (2022): del mismo modo que en Toledo, esta intervención fue mucho más extensa, abarcando toda la muralla, pero el estudio se ha focalizado sobre los 110 antiguos mechinales y agujales de la Puerta de Cantalapiedra. Estas oquedades, antes utilizadas mayoritariamente por palomas, se transformaron en refugios para fauna protegida. Un total de 33 vencejos, 4 gorriones, 1 estornino y 1 colirrojo tizón las han ocupado.
  • Ermita del Rosario, en Chinchón, Madrid (2023): el trabajo tuvo lugar en la cubierta, donde GREFA diseñó 265 nidales en bocateja, de los cuales 48 han sido ocupados por vencejos en 2026. Además, se localizaron 41 nidos adicionales de la misma especie en zonas no intervenidas de la ermita.