INCENDIO FORESTAL
Vecinos de Pelayos de la Presa vieron cómo el fuego se acercaba a sus casas por las cámaras de seguridad: "Uno de los contenedores tenía humo"
Más de 10.000 personas han tenido que ser evacuadas y centenares de efectivos terrestres y aéreos trabajan para contener unos incendios que las autoridades califican de extraordinaria complejidad
Última hora de los incendios en la Comunidad de Madrid, en directo | El fuego en Madrid entra en fase crítica: 6.000 hectáreas quemadas, 19.000 desalojados y un aviso: "La prioridad es salvar vidas"

Sara Fernández

La Comunidad de Madrid afronta una de las mayores emergencias forestales de los últimos años, con tres incendios de gran magnitud que continúan activos en Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y el frente procedente de Almorox (Toledo), este último en fase de estabilización. Aunque los trabajos nocturnos han permitido contener parcialmente el avance de las llamas, ninguno de los focos ha podido darse por controlado y los operativos siguen centrando sus esfuerzos en evitar nuevos brotes y proteger los núcleos habitados. La gravedad de la situación, marcada por la simultaneidad de los incendios, el fuerte viento y las altas temperaturas ha llevado al Gobierno a declarar la emergencia de interés nacional y asumir la coordinación de la respuesta, con la participación de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Los incendios de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, en la Comunidad de Madrid. / Emergencias 112 / EFE
Más de 10.000 personas han sido evacuadas en la Comunidad de Madrid, mientras centenares de efectivos terrestres y aéreos continúan trabajando para frenar unos fuegos que siguen fuera de control. Entre ellos, Pedro y su familia, que vislumbraron una columna de humo detrás de su vivienda mientras terminaban de comer, en la urbanización La Javariega, en Pelayos de la Presa. “Tenemos al lado el Monte de San Esteban y sobre las 15:30 horas del jueves veíamos lo que parecía el humo del incendio de Almorox, hasta que la columna apareció mucho más cerca. Era diferente, más densa. Fui hasta la carretera y un policía me contó que había ardido un coche eléctrico a la altura del bazar que hay en la carretera 501 llegando a San Martín de Valdeiglesias”, relata.
Cámaras de seguridad
Aunque inicialmente pensó que no había peligro, ya que había un parque de bomberos a escasos metros del accidente, la situación no evolucionó favorablemente: “Todos los efectivos habían salido al incendio de Almorox, así que el fuego empezó a subir por Pelayos de la Presa y al Real Club Náutico de Madrid”. Los vecinos recibieron la alerta que recomendaba permanecer en los domicilios. Sin embargo, al mismo tiempo, la Guardia Civil tocó a su puerta: “Pasaban casa por casa pidiendo que nos fuéramos, así que cerramos la casa y fuimos a Madrid”. La comunidad había instalado meses atrás cámaras de seguridad que filmaban los contenedores del recinto debido a problemas con algunos vecinos.

Evolución del fuego, a 23 de julio de 2026, en San Martín de Valdeiglesias, Madrid (España). Un nuevo incendio forestal se ha desatado este jueves en la Comunidad de Madrid tras arder un coche en la M-501, en la localidad de San Martín de Valdeiglesias, y / Carlos Luján - Europa Press
“Vimos a tiempo real el humo y la situación. De repente, uno de los contenedores tenía fuego y comenzaba a esparcirse. El chat de propietarios colapsó. Estábamos todos como locos. No eran grandes llamas cuando nos fuimos, pero aún así nos asustamos. También porque los bomberos estaban tan saturados que no atendían más llamadas. Hasta una hora más tarde no llegó un camión cisterna y lo apagó. Hay una casa parcialmente quemada en La Javariega, el resto están bien. Otras urbanizaciones alrededor no han tenido la misma suerte. Según me han comentado, hay un retén de bomberos ahora mismo a las faldas de mi vivienda, que linda con el cerro. Si traspasa mi vivienda, sería una vía rápida hacia el resto de la urbanización.
En comunicación con el conserje de la finca, confinado aún en Pelayos de la Presa, Pedro relata que los efectivos trabajan en extinguir los restos de fuego. “Han confirmado que el Náutico sí se ha quemado, al otro lado del cerro. La información nos llega con cuentagotas. Por un lado estamos aliviados, ya que parece que nuestras casas se van a librar, pero hay mucha incertidumbre. Ver arder este tesoro forestal es muy triste”, concluye. No es el único que vive este viernes la desesperación. Diego y su familia no saben en qué situación se encuentra su casa familiar en Pelayos de la Presa en la que veranea desde hace más de 20 años.

Sara Fernández
Valor sentimental
“Es la casa donde están todos los recuerdos de los veranos de la infancia. Ayer, mientras seguíamos vía redes el incendio de Almorox, vimos cómo se acercaba a la zona de Cadalso de los Vidrios, próximo a Pelayos. Mi padre estaba allí y justo cuando empezó a arder un coche en la M-501. Cuando supimos que las llamas estaban en el parque de bomberos de San Martín de Valdeiglesias, por precaución, mi padre cogió el coche y volvió a Madrid. Recogió la casa y se fue para evitar males mayores. Al principio dudamos, pero viendo la situación actual creemos que hizo lo correcto. Han evacuado a todo el mundo al polideportivo, que más tarde también ardió y los volvieron a trasladar”, dice.
Si bien de su casa no tienen noticias, Diego relata que una vecina pasó en torno a las 23:00 horas del jueves por las inmediaciones y vio “llamas y mucha ceniza cerca de las casas”. “No sé cómo ha evolucionado la cosa. No tenemos cosas importantes allí, es más el valor sentimental. Lo que significa esa casa para mi familia. Es punto de encuentro para cuatro generaciones, siete hermanos de mi padre que se reúnen allí en honor a mis abuelos”, lamenta.