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ESCAPADAS

El pueblo sumergido cerca de Madrid que vuelve a aparecer cuando baja el embalse: a menos de dos horas de la capital

Fue uno de los numerosos pueblos españoles cuyos habitantes tuvieron que abandonar sus hogares debido a la construcción de embalses durante la dictadura franquista

Este rincón se encontraba en el actual término municipal de Sacedón

Este rincón se encontraba en el actual término municipal de Sacedón / FADETA

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Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

España está llena de rincones marcados por historias que todavía permanecen ocultas bajo el paisaje. Antiguas aldeas abandonadas, carreteras desaparecidas y pueblos enteros quedaron sepultados bajo grandes embalses, transformando para siempre la vida de sus habitantes y dejando tras de sí escenarios cargados de memoria.

Algunos de estos lugares vuelven a hacerse visibles cuando desciende el nivel del agua, ofreciendo imágenes tan sorprendentes como difíciles de olvidar.

A menos de dos horas en coche de Madrid se esconde uno de ellos. Bajo las aguas del embalse de Buendía, rodeadas por los paisajes de La Alcarria y la sierra de Altomira, permanecen las ruinas de Santa María de Poyos, un pueblo de Guadalajara que desapareció tras la construcción del pantano.

Sacedón, una pequeña localidad de Guadalajara situada a orillas del embalse de Entrepeñas

En Guadalajara se encuentra uno de los pueblos más sorprendentes de toda España / FADETA

El pueblo que desapareció bajo el embalse de Buendía

Santa María de Poyos se encontraba en el actual término municipal de Sacedón, en la provincia de Guadalajara, dentro de la comarca de La Alcarria. Fue uno de los numerosos pueblos españoles cuyos habitantes tuvieron que abandonar sus hogares debido a la construcción de embalses durante la dictadura franquista.

El llenado del embalse de Buendía terminó cubriendo la antigua localidad. Sus calles, viviendas y terrenos quedaron sepultados bajo el agua, mientras sus vecinos eran desplazados y obligados a comenzar una nueva vida lejos del lugar en el que habían crecido.

Hoy, la mayor parte del pueblo continúa sumergida. Sin embargo, durante los periodos en los que baja el nivel del pantano pueden observarse restos de muros, antiguas construcciones y las entradas de algunas de las cuevas de vino utilizadas por los habitantes de Santa María de Poyos.

Santa María de Poyos se encontraba en el actual término municipal de Sacedón, en la provincia de Guadalajara, dentro de la comarca de La Alcarria

Santa María de Poyos se encontraba en el actual término municipal de Sacedón, en la provincia de Guadalajara, dentro de la comarca de La Alcarria / WIKIPEDIA

La sorprendente ermita de San Andrés de Poyos

Junto a la carretera que bordea el embalse, entre los pinares de la sierra de Altomira, se encuentra la ermita de San Andrés de Poyos. Este pequeño templo fue levantado por los antiguos vecinos del municipio después de abandonar sus casas.

Más allá de su sencillez arquitectónica, la ermita se ha convertido en un símbolo del desarraigo sufrido por las familias y en un lugar de encuentro para sus descendientes.

La ermita se ha convertido en un símbolo del desarraigo sufrido por las familias y en un lugar de encuentro para sus descendientes

La ermita se ha convertido en un símbolo del desarraigo sufrido por las familias y en un lugar de encuentro para sus descendientes / WIKIPEDIA

La Ruta de las Caras, el recorrido más famoso de Buendía

Una de las excursiones más conocidas de la zona es la Ruta de las Caras de Buendía, un recorrido gratuito y de dificultad sencilla que resulta adecuado para familias.

El itinerario comienza cerca del municipio conquense de Buendía y permite contemplar alrededor de una veintena de esculturas talladas directamente en la roca. Las obras fueron creadas por varios artistas durante la década de 1990 y aparecen integradas entre pinares, paredes de piedra y pequeños senderos.

El mirador con vistas al embalse

La Ruta de las Caras forma parte del sendero circular PR-CU 46, un recorrido más largo, de aproximadamente 14 kilómetros, que atraviesa varios puntos destacados del entorno. Uno de ellos es el imperdible mirador de la Peña de la Virgen, desde donde se obtiene una amplia panorámica del embalse de Buendía.