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TURISMO

Las cascadas de la Sierra Norte de Madrid para escapar del calor: rutas de senderismo entre bosques y saltos de agua

La Chorrera de los Litueros, la Cascada del Purgatorio o Mojonavalle figuran entre los enclaves naturales más atractivos para recorrer en verano a primera hora del día

Cascadas del Purgatorio en Madrid

Cascadas del Purgatorio en Madrid / Madrid Sensations Tour

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Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

La Sierra Norte de Madrid ofrece una alternativa para quienes buscan aliviar las altas temperaturas del verano sin salir de la Comunidad. Sus cascadas y saltos de agua, accesibles a través de rutas de senderismo de diferente dificultad, permiten disfrutar de bosques, paisajes de montaña y algunos de los rincones naturales menos conocidos de la región.

Aunque la primavera y el otoño son las estaciones en las que estos enclaves presentan un mayor caudal, durante el verano siguen siendo un destino atractivo para realizar caminatas a primera hora del día, descansar a la sombra y recorrer espacios naturales alejados del bullicio de la capital.

Madrid, a pesar de su fama basada en su dinamismo urbano y su patrimonio histórico, también alberga impresionantes parajes naturales.

Madrid, a pesar de su fama basada en su dinamismo urbano y su patrimonio histórico, también alberga impresionantes parajes naturales. / WIKIPEDIA

La Chorrera de los Litueros, una de las cascadas más altas de Madrid

En las inmediaciones de Somosierra se encuentra la Chorrera de los Litueros, considerada una de las cascadas más altas y espectaculares de la Comunidad de Madrid. Su salto de agua, de más de 30 metros, desciende entre paredes rocosas y configura uno de los paisajes más reconocibles de la Sierra Norte.

La ruta permite descubrir las formaciones geológicas del entorno y constituye una propuesta habitual para los aficionados al senderismo y la fotografía de naturaleza. Durante el deshielo, el aumento del caudal convierte la cascada en uno de los principales atractivos naturales de la zona.

Cascada del Purgatorio y Chorrera de San Mamés

La Cascada del Purgatorio, en el Valle del Lozoya, es uno de los destinos más visitados de la Sierra Norte. El acceso requiere completar un recorrido de dificultad media entre bosques, caminos y paisajes de montaña hasta llegar al salto de agua, rodeado de abundante vegetación.

También destaca la Chorrera de San Mamés, accesible mediante una ruta de nivel medio que atraviesa zonas rurales y masas forestales. El entorno, las vistas y el sonido del agua convierten este recorrido en una alternativa para quienes desean combinar naturaleza y senderismo.

Mojonavalle, Cancho, Rovellanos y Cancho Litero

Entre las opciones más accesibles figura la Cascada de Mojonavalle, rodeada de pinares y adecuada para una excursión tranquila o en familia. Aunque alcanza su máximo esplendor en primavera, el entorno mantiene su atractivo durante gran parte del año.

Cerca de Navalafuente se localiza la Cascada del Cancho, un pequeño salto de agua rodeado de vegetación y con un acceso relativamente sencillo, ideal para quienes buscan una caminata sin grandes exigencias.

Más escondida entre un bosque frondoso aparece la Cascada Rovellanos, un enclave que invita a recorrer la naturaleza con calma y facilita la observación de aves, fauna y flora.

Completa el recorrido la Cascada Cancho Litero, situada en un entorno rocoso donde el contraste entre la piedra, el agua y la vegetación ofrece una de las imágenes más características de la Sierra Norte. Su caudal resulta especialmente llamativo tras periodos de lluvia y durante el deshielo.

Recomendaciones para la visita

Además de contemplar las cascadas, estos espacios permiten practicar senderismo, fotografía de naturaleza y observación de fauna y flora.

Antes de iniciar cualquier recorrido conviene consultar el estado de los caminos, la previsión meteorológica y el nivel de dificultad de la ruta. También es recomendable llevar agua suficiente, protección solar, gorra y calzado con suela antideslizante.

Para contribuir a la conservación del entorno, los visitantes deben permanecer en los senderos señalizados, evitar las zonas resbaladizas o próximas a cortados y comprobar si existen restricciones de acceso, estacionamiento o baño.