Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

SUCESOS

Condenado a 12 años de prisión por matar a Francisco 'Francis' de Pablo y esconder su cuerpo en una fosa séptica

Israel C.R. ha sido sentenciado a 12 años de cárcel por matar a Francisco 'Francis' de Pablo Páez, desaparecido en 2022 y localizado dos años después en Aldea del Fresno.

Los acusados por el crimen de Francisco de Pablo Páez

Los acusados por el crimen de Francisco de Pablo Páez / EUROPA PRESS

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Madrid

La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a 12 años de prisión a Israel C.R. por el homicidio de Francisco 'Francis' de Pablo Páez, desaparecido en marzo de 2022 y cuyo cadáver fue localizado más de dos años después oculto en una fosa séptica de una finca de Aldea del Fresno. La sentencia también condena a Fernando R.P. por encubrimiento.

Según la sentencia, los hechos ocurrieron la tarde del 21 de marzo de 2022. Israel salió junto a la víctima del domicilio de esta, situado en el barrio madrileño de Hortaleza, y ambos se desplazaron en vehículo hasta una finca perteneciente a la familia del condenado en San Fernando de Henares.

Una vez allí, Israel, "con intención de causarle la muerte", golpeó a Francis en la cabeza con una barra metálica de gran peso, causándole la muerte de forma inmediata. El tribunal le impone una pena de 12 años de prisión tras apreciar la circunstancia atenuante de drogadicción.

La resolución también condena a Fernando R.P. a un año y nueve meses de prisión por un delito de encubrimiento. Según la sentencia, ayudó a trasladar el cadáver hasta una finca de la familia de Israel en Aldea del Fresno, donde ambos lo enterraron en una fosa séptica situada bajo la cocina de una vivienda.

El cadáver apareció dos años después

Los restos de Francisco 'Francis' de Pablo permanecieron ocultos durante más de dos años, hasta que fueron localizados el 6 de junio de 2024 durante la investigación policial.

El hallazgo fue posible gracias al testimonio de un testigo protegido, que relató que Fernando le había confesado el lugar donde se encontraba enterrado el cuerpo. A esa declaración se sumaron el análisis de las localizaciones telefónicas realizado por la Policía y la intervención de los guías caninos, que permitieron reconstruir los movimientos de los acusados y localizar el cadáver.

De asesinato a homicidio

El jurado popular consideró que no existían pruebas concluyentes para sostener la tesis de los dos médicos forenses, quienes apuntaban que la ausencia de lesiones defensivas podía indicar que la víctima estaba sentada y atada en el momento de la agresión.

Al no considerar acreditadas esas circunstancias, los hechos dejaron de calificarse como asesinato y pasaron a ser constitutivos de un delito de homicidio. Como consecuencia, la Fiscalía redujo su petición de pena para Israel C.R. de 22 a 12 años de prisión.

La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.