ESCAPADAS
El rincón que parece una postal de la Provenza está a una hora de Madrid: menos masificado que los campos de Brihuega
Existe un pequeño municipio madrileño donde también es posible caminar entre hileras moradas, contemplar el atardecer sobre los cultivos y descubrir una tradición agrícola que apenas lleva unos años formando parte del paisaje

No hace falta desplazarse a Brihuega para disfrutar de los campos de lavanda / ISTOCK

Con la llegada del verano, algunos rincones rurales próximos a Madrid cambian completamente de aspecto. Los campos secos y dorados del interior dejan paso durante unas semanas a paisajes llenos de color, convirtiéndose en una alternativa para quienes buscan una escapada de naturaleza sin alejarse demasiado de la capital.
La floración de la lavanda es uno de los espectáculos más fotografiados de esta época y, aunque Brihuega concentra buena parte de la atención, existe un pequeño municipio madrileño donde también es posible caminar entre hileras moradas, contemplar el atardecer sobre los cultivos y descubrir una tradición agrícola que apenas lleva unos años formando parte del paisaje.
Aproximadamente a una hora en coche de Madrid, en el extremo oriental de la región y muy cerca del límite con Guadalajara, se encuentra Pezuela de las Torres. Este municipio de la Alcarria madrileña se transforma durante el verano gracias a sus campos de lavandín, que cubren de tonos violetas unas tierras tradicionalmente dominadas por el cereal.

Aunque Brihuega concentra buena parte de la atención, existe un pequeño municipio madrileño donde también es posible caminar entre hileras moradas / Rafael Martín - Europa Press - Archivo
Los campos de lavanda menos masificados de Madrid
La llegada a Pezuela de las Torres transcurre entre extensiones de trigo y cultivos de secano. Sin embargo, cuando comienza la floración, el paisaje cambia: las lomas aparecen recorridas por largas hileras moradas con la silueta del pueblo al fondo.
Lo que crece en estos campos es principalmente lavandín, un híbrido de lavanda y espliego. Se trata de una planta más resistente y productiva que la lavanda tradicional, capaz de generar una mayor cantidad de flor y especialmente adecuada para la extracción de aceite esencial.
Su cultivo es relativamente reciente en esta zona del este madrileño. La iniciativa nació como una forma de diversificar la actividad agrícola y encontrar nuevas oportunidades económicas para unas tierras históricamente vinculadas al cereal.

Pezuela de las Torres ofrece una alternativa más próxima para quienes quieren contemplar este paisaje sin salir de la Comunidad de Madrid / AYUNTAMIENTO DE PEZUELA DE LAS TORRES
La alternativa madrileña a los campos de Brihuega
Cuando se habla de campos de lavanda cerca de Madrid, la referencia más habitual es Brihuega, en Guadalajara. Sin embargo, Pezuela de las Torres ofrece una alternativa más próxima para quienes quieren contemplar este paisaje sin salir de la Comunidad de Madrid.
Su principal atractivo está precisamente en su carácter rural y poco masificado. Aquí no hay grandes instalaciones turísticas ni escenarios monumentales: las flores conviven con los caminos agrícolas, las parcelas de cereal y la arquitectura tradicional del municipio.
Pezuela de las Torres transforma sus flores en aceite esencial
La apuesta por el lavandín no se limita a crear un paisaje atractivo. Pezuela de las Torres cuenta también con una destilería que transforma la flor recolectada en aceite esencial destinado a productos cosméticos y farmacéuticos. Según la información difundida sobre esta iniciativa, es el único municipio de la región con una instalación de estas características.
La introducción del cultivo ha obligado a los agricultores a adaptar maquinaria, aprender nuevas técnicas de recolección y buscar canales de comercialización diferentes a los empleados con los productos agrícolas tradicionales.

Pezuela de las Torres cuenta también con una destilería que transforma la flor recolectada en aceite esencial destinado a productos cosméticos y farmacéuticos / DESTILERÍA JARDÍN DE LA ALCARRIA
¿Cuál es el mejor momento para ver los campos de lavanda de Pezuela de las Torres?
La floración suele concentrarse entre junio y julio, aunque el momento de mayor intensidad depende cada año de las temperaturas, las lluvias y el calendario de la cosecha. Durante este periodo, los campos adquieren su característico tono morado antes de que las flores sean recolectadas para su destilación.
Para disfrutar del paisaje y evitar las horas de más calor, el mejor momento del día suele ser el final de la tarde. La luz del atardecer permite apreciar con mayor intensidad el contraste entre las flores violetas y los cereales dorados.
Cabe recalcar que los campos son explotaciones agrícolas, por lo que es importante caminar únicamente por los senderos autorizados, no pisar las plantas, no cortar flores y respetar las indicaciones de agricultores y organizadores.
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