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EXPOSICIÓN

Seis historias para descubrir otro Madrid: la mirada irónica de Manuela Lorente convierte la ciudad en un gran escenario

La fotógrafa presenta en Alcalá de Henares un proyecto que mezcla costumbrismo, humor y ficción a partir de escenas captadas en la vida cotidiana

'El pone la música, nosotros bailamos' (2021), de Manuela Lorente.

'El pone la música, nosotros bailamos' (2021), de Manuela Lorente. / CEDIDA

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Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Madrid tiene la costumbre de posar incluso cuando no sabe que está siendo fotografiada. Basta una conversación a medias en una terraza, un traje demasiado solemne para un martes cualquiera o ese personaje que parece sacado de una película antigua. Manuela Lorente lleva años reuniendo esos indicios. Y lo más importante: no los trata como estampas pintorescas. Los utiliza para levantar historias. Ese método sostiene ¿Es usted quien creo que es?, la exposición que ocupa la sala Antonio López del Antiguo Hospital de Santa María la Rica, en Alcalá de Henares. Integrada en la sección oficial de la 29ª edición de PHotoEspaña, la propuesta reúne seis narraciones visuales ambientadas en Madrid y construidas a partir de fotografías tomadas en el espacio público. La muestra permanecerá abierta hasta el 6 de septiembre.

Lorente trabaja a contracorriente de una idea bastante extendida: la de que primero existe un argumento y después se buscan las imágenes capaces de ilustrarlo. En su caso ocurre al revés. Fotografía por intuición, acumula gestos, escenarios y coincidencias. Más tarde regresa a ese archivo para descubrir conexiones y fabricar una trama. La calle entrega las piezas y la autora monta el rompecabezas. El resultado conserva la textura de lo real, pero funciona con la libertad de la ficción. En ese territorio aparecen títulos como Él pone la música, nosotros bailamos, ¿Y a esta rata quién la mata? y ¡Qué risa, todas lloran! El primero convirtió un conjunto de imágenes en una comedia criminal de resonancias castizas, protagonizada por una familia de delincuentes de poca monta. El segundo llevó la serie hacia el mundo de los trabajadores de la construcción y la memoria del estadio Vicente Calderón. El tercero, publicado también como fotolibro en 2026, se adentra en el universo compartido de cinco mujeres y conecta fotografía documental, literatura y cine.

Manuela Lorente, en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica.

Manuela Lorente, en el Antiguo Hospital de Santa María la Rica. / JORQUERA

No hay aquí una frontera estable entre observación e invención. Una mirada, una postura y un decorado pueden adquirir un sentido distinto al ser colocados junto a otra imagen. Lorente juega con esa ambigüedad y convierte al espectador en cómplice: cada secuencia sugiere un argumento, pero deja huecos para completar diálogos, parentescos y desenlaces. El humor es el pegamento de ese mundo. A veces, aparece como disparate. Otras, como picaresca. Nunca sirve únicamente para provocar la risa. Bajo la superficie cómica asoman preguntas sobre la identidad de Madrid, la transformación de sus barrios, los oficios, los vínculos familiares y las formas de representar lo popular sin convertirlo en decorado. Su cámara no mira desde arriba. Se acerca con afecto, aunque sin renunciar a la ironía.

'¡Qué risa, todas lloran!' (2020), de Manuel Lorente.

'¡Qué risa, todas lloran!' (2020), de Manuel Lorente. / CEDIDA

Formada inicialmente en Arquitectura y posteriormente en fotografía y gestión de proyectos, Lorente ha desarrollado una trayectoria centrada en el relato documental. Sus trabajos han pasado por citas como Getxophoto, Rencontres d’Arles, Circulation(s), Les Boutographies... También trabaja como fotógrafa independiente y docente. La elección de Santa María la Rica añade otra capa al recorrido. La institución benéfica más antigua de Alcalá, fundada entre finales del siglo XIII y comienzos del XIV, ojo, es hoy un espacio cultural rehabilitado. Allí, las ficciones contemporáneas de Lorente se instalan dentro de un edificio atravesado por siglos de usos y memorias: una arquitectura histórica para una exposición que se pregunta qué permanece y cómo se construye el carácter de una ciudad.

PHotoEspaña incorpora esta muestra a una edición que mira lejos y ancho, atenta tanto a los grandes debates contemporáneos como a las historias mínimas que se esconden en la vida cotidiana. Bajo el lema Volver a imaginar, el festival despliega cerca de un centenar de exposiciones y refuerza, además, la presencia de mujeres artistas en su programación. La propuesta de Lorente encaja de forma natural en esa invitación a revisar el mundo con otros ojos: volver a mirar lo que parecía conocido, desconfiar de la primera impresión y descubrir nuevas lecturas en escenas aparentemente corrientes. Su trabajo recuerda que la fotografía no sólo documenta: también puede alterar nuestra percepción de lo real, abrir grietas en lo evidente y sugerir que, en cualquier esquina, la realidad puede estar ensayando una ficción.