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CONSERVACIÓN PATRIMONIAL

Cibeles abre al público sus andamios: 2.640 plazas gratuitas para contemplar de cerca la restauración de la diosa

Las visitas, de una hora, permitirán conocer los secretos del monumento y los trabajos para corregir incluso una desviación milimétrica

Abierto por restauración: los madrileños podrán visitar la Fuente de Cibeles durante su puesta a punto

Ayuntamiento de Madrid

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Héctor González

Héctor González

Madrid

Apenas dos días después de convertirse en escenario de la celebración del segundo Mundial de la selección española, la Fuente de Cibeles vuelve a situarse en el centro de todas las miradas. Esta vez no será por el fútbol, sino por su restauración. Como ya hiciera con la Puerta de Alcalá, el Ayuntamiento de Madrid abrirá al público los andamios que rodean el monumento con 176 visitas guiadas y un total de 2.640 plazas gratuitas entre julio y septiembre.

Las reservas podrán realizarse desde este jueves 23 de julio, a partir de las 10.00 horas, a través de la web de Abierto por Restauración. Los recorridos tendrán una duración aproximada de una hora y estarán dirigidos por especialistas en historia e historia del arte, que explicarán tanto el origen y la evolución de la fuente como los criterios y técnicas empleados en su conservación. La experiencia permitirá contemplar a pocos metros la figura de la diosa, su carro y los dos leones, Hipómenes y Atalanta, además de descubrir detalles escultóricos difíciles de apreciar desde la calzada.

"La vemos normalmente desde un coche. Vamos a tener la oportunidad de contemplar unos grupos escultóricos que son mucho más bonitos de lo que parecen desde lejos", ha destacado este miércoles la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, durante la presentación del proyecto. Para la vicealcaldesa, Inma Sanz, las visitas permitirán que madrileños y turistas puedan estar "prácticamente tocando" uno de los grandes símbolos de la capital y conocer un trabajo que habitualmente permanece oculto tras lonas y andamios. "Queremos que puedan acercarse, verlo en directo y conocer cómo se va a llevar a cabo el proceso de recuperación", ha señalado.

La restauración forma parte, precisamente, del programa municipal de conservación preventiva de los grandes monumentos madrileños. Los técnicos tratan de anticiparse a las consecuencias de la exposición permanente al tráfico, la polución, los cambios meteorológicos, la vegetación y el propio funcionamiento del agua, factores que desgastan progresivamente la piedra y favorecen la aparición de depósitos y organismos biológicos.

Lona con una recreación del monumento que cubre la fuente durante los trabajos.

Lona con una recreación del monumento que cubre la fuente durante los trabajos. / Ayuntamiento de Madrid

Una desviación milimétrica y daños todavía menores

La intervención tiene su origen en una inspección visual que alertó de una serie de alteraciones en el conjunto. Entre enero y mayo de 2025, un equipo multidisciplinar formado por arquitectos, restauradores, historiadores, físicos y químicos sometió el monumento a un estudio de 14 semanas. El diagnóstico reveló acumulaciones de suciedad, grietas y fisuras, alteraciones en la piedra, corrosión de elementos metálicos y morteros y reintegraciones deteriorados. También se observaron problemas de estabilidad en algunos puntos.

Rivera de la Cruz ha aclarado que no se trata de daños graves, pero sí de señales que aconsejaban actuar antes de que el deterioro avanzara. Entre ellas figura "una milimétrica desviación de la fuente" que será corregida durante las obras. "Quizá esta rehabilitación podría haber esperado, sí. Pero habría sido más larga, mucho más cara y nos habríamos encontrado la fuente en mucho peor estado", ha explicado.

Elena Hernando, directora general de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento, atribuye los principales problemas de conservación a tres factores: el cambio de ubicación de la fuente realizado en 1891, los distintos materiales empleados en su construcción y las intervenciones acometidas en el pasado. El conjunto combina mármol de Montesclaros en la diosa y los leones, mármol de Carrara —de una tonalidad más clara— en los amorcillos posteriores y elementos de granito. A ello se suma su exposición permanente a la contaminación y a los depósitos biológicos. Incluso la calima procedente del Sáhara ha ido acumulándose sobre el grupo escultórico y ha contribuido a modificar su color.

Algunas de las patologçias observadas en la fuente que aconsejan la intervención.

Algunas de las patologçias observadas en la fuente que aconsejan la intervención. / Ayuntamiento de Madrid

Cinco meses de trabajo

Los trabajos se prolongarán durante cinco meses y tendrán un coste cercano a los 260.000 euros. La actuación comenzará con la limpieza de las superficies pétreas y la retirada de los morteros incompatibles o deteriorados. Después se tratarán y sellarán las juntas y fisuras, se consolidarán las zonas más debilitadas y se aplicarán productos biocidas para frenar la proliferación de organismos que puedan afectar a la piedra.

La actuación eliminará las capas de suciedad, revisará todas las juntas y retirará antiguos morteros de cal que hoy se consideran inadecuados. También se tratará una pequeña grieta surgida como consecuencia del traslado de la fuente y se reforzará el soporte sobre el que descansa para evitar que continúe creciendo. "Es una grieta pequeña, pero nos hace estar siempre pendientes de su evolución", ha explicado Hernando. Además, se instalarán sensores que permitirán conocer diariamente el comportamiento del monumento. La limpieza seguirá las técnicas ya utilizadas en la Puerta de Alcalá y, especialmente, en Neptuno, que comparte el mármol de Montesclaros, eliminando únicamente los depósitos acumulados "sin tocar nunca la piedra original".

Asimismo, la intervención incluye también la restauración de las piezas metálicas dañadas por la corrosión, la mejora de la estabilidad del conjunto y la reintegración de pequeñas pérdidas. Como última fase, se realizará un entonado para homogeneizar visualmente las reparaciones y se aplicará un tratamiento hidrofugante que contribuya a proteger el monumento frente al agua sin alterar su apariencia histórica. El proyecto cuenta con la financiación de L’Oréal Groupe España, que ha aportado 370.000 euros al programa municipal para cubrir la redacción del proyecto y la intervención. La compañía de cosmética ya colaboró con el Ayuntamiento en la recuperación de la Fuente de Neptuno.

Sanz y Rivera de la Cruz recorren los andamios que podrán visitar los madrileños.

Sanz y Rivera de la Cruz recorren los andamios que podrán visitar los madrileños. / Ayuntamiento de Madrid

Alcalá, el monumento que abrió la Puerta

Este formato ya se ensayó con éxito durante la restauración de la Puerta de Alcalá. El programa de 'Abierto por restauración' nació en el verano de 2022, cuando los madrileños tuvieron la oportunidad de subir al andamio mientras se realizaban los estudios de diagnóstico, y volvió a abrirse durante las obras de 2023. En total, más de 12.100 personas contemplaron de cerca el monumento y conocieron el trabajo de los especialistas.

Aquel precedente convirtió una intervención normalmente escondida al público en una herramienta de divulgación y sensibilización patrimonial. Ahora, Cibeles toma el relevo. Diseñada por Ventura Rodríguez en 1777, la fuente representa a la diosa frigia de la naturaleza sobre un carro tirado por los leones Hipómenes y Atalanta. Desde su creación, la fuente ha sido testigo de la historia madrileña, sufriendo diversas transformaciones y restauraciones a lo largo de los siglos.

La última intervención, realizada en 2016, se centró en la limpieza y consolidación de la piedra. Una década después, la diosa, parte integral del Paisaje de la Luz y símbolo indiscutible de la ciudad, afronta una nueva puesta a punto que madrileños y visitantes podrán seguir desde el interior del andamio.