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MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL

La Odisea llega al Museo Arqueológico Nacional: descubre las piezas inspiradas en el poema de Homero que puedes ver en Madrid

El Museo Arqueológico Nacional expone piezas que narran las aventuras del héroe griego, desde el viaje de Telémaco hasta el encuentro con Polifemo y las sirenas

La Odisea llega al Museo Arqueológico Nacional

EPE

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Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

El Museo Arqueológico Nacional ha querido sumarse a la viralidad generada por la película de 'La Odisea' del aclamado director Christopher Nolan y que, tras su estreno el pasado 17 de julio, ya ha vendido más de 20 millones de entradas a nivel global. Así, en su último post, el museo madrileño ha querido proponer a los amantes de la historia una nueva forma de vivir las aventuras narradas por Homero... ¿Y si en lugar de verlo en iMax lo hiciésemos a través de las piezas reales que representan estos momentos o personajes clave?

Odiseo te recibe en la Sala 36

Con una sala completa dedicada a la Antigua Grecia, el Museo Arqueológico Nacional ha decidido recopilar las piezas relacionadas con el épico relato, buscando narrar, a través de ellas y de forma cronológica, algunos de los peligros enfrentados por Odiseo en su viaje de regreso a Ítaca.

Sin embargo, algo que muchos desconocen es que 'La Odisea' de Homero, no comienza con el viaje de Odiseo, sino con su hijo Telémaco, que en los primeros cinco volúmenes narra como, tras más de diez años esperando a su padre, decide salir en busca de noticias animado por la diosa Atenea.

Así, la primera pieza es una crátera de cáliz con figuras rojas que data del 400 - 380 a.C. Atribuida al pintor de Meleagro en Atenas, las figuras rojas representadas en el cáliz muestran la primera parada de Telémaco, en Pilos donde encuentra a Néstor, su gobernante, y a sus hijos realizando un sacrificio en honor a Poseidón en la playa de Pilos.

Crátera de cáliz. Pintor de Meleagro. Anteas (Grecia), 400 - 380 a.C.

Crátera de cáliz. Pintor de Meleagro. Anteas (Grecia), 400 - 380 a.C. / @manarqueologico

Pero, ¿dónde está Odiseo en este momento? El esperado héroe y gobernante de Ítaca se encuentra en la isla de Calipso, bajo el efecto amnésico de los mágicos lotos. Esta flor tan característica juega un papel vital en el poema épico, ya que es lo que evita que Odiseo y sus hombres deseen regresar a casa en sus barcos.

Por ello, su presencia no podía faltar en esta colección, y lo hace a través de una tapadera de figuras negras decorada con una guirnalda de flores de loto entrelazadas que data del 600 - 550 a.C.

Tapadera de figuras negras decorada con una guirnalda de flores de loto entrelazadas. Calcis (Eubea, Grecia), 600   550 a.C.

Tapadera de figuras negras decorada con una guirnalda de flores de loto entrelazadas. Calcis (Eubea, Grecia), 600 550 a.C. / @manarqueologico

De esta manera, solo cuando Odiseo recupere finalmente la memoria será que el personaje aparecerá en la historia para narrar, ahora sí de forma cronológica, sus aventuras. Así, abandonando la isla de los lotófagos, Odiseo llegará entonces a la isla de los cíclopes.

Allí, el héroe se adentra en una gran cueva esperando encontrar la hospitalidad sagrada de la cultura griega, sin embargo, nada más lejos de la realidad, el dueño de la caverna, un cíclope gigante llamado Polifemo, decide no solo encerrar a los griegos, sino que comienza a devorarlos.

Odiseo, héroe griego, consigue vencer a Polifemo dejándolo ciego y agazapándose debajo de los carneros que el cíclope sacaba a pastar cada día fuera de la cueva. Este episodio es el que decora la tercera pieza, una lucerna romana de la segunda mitad del siglo I d.C donde puede verse a Odiseo encaramado a los bajos de esta oveja.

Lucerna romana de la segunda mitad del siglo I d.C.

Lucerna romana de la segunda mitad del siglo I d.C. / @manarqueologico

Y aunque parezca irreal, es precisamente aquí donde comienza la historia, y es que al huir, un momento de soberbia le lleva a revelar su nombre al monstruoso cíclope. Este, resulta ser pastor e hijo del dios Poseidón, y, furioso por haber perdido la visión de su único ojo, pedirá a su padre que impida a Odiseo llegar a salvo a su hogar.

Desde este momento, terribles monstruos marinos, hechiceras y varios dioses se interpondrán en el camino del guerrero troyano, siendo uno de los episodios más conocidos su encontronazo con las sirenas cerca de la costa del sur de Italia en lo que podría ser el mar Tirreno.

Esta criatura mitológica, conocida por hacer naufragar a los marineros pone a prueba a Odiseo y su flota, y puede verse representada en el Museo Arqueológico Nacional en forma de vaso de perfume. Este curioso contenedor que data del 540 a.C. fue hallada en la Magna Grecia, también al sur de Italia... ¿Coincidencia?

Vaso contenedor de perfume en forma de sirena. Magna Grecia (sur de Italia), 540 a.C.

Vaso contenedor de perfume en forma de sirena. Magna Grecia (sur de Italia), 540 a.C. / @manarqueologico

Finalmente, la recopilación culmina con una de sus piezas más especiales y que data del siglo III a.C. Se trata de un ascos, una singular vasija de cerámica de la antigua Grecia diseñada para almacenar y verter pequeñas cantidades de líquidos y que muestra a Escila, uno de los temibles monstruos que poblaban el mar. Lo curioso de este monstruo marino, hija de Tifón y de Equidna es que es precisamente en 'La Odisea' donde aparece descrita por primera vez.

Ascos con representación de Escila. Canosa, Magna Grecia (sur de Italia), siglo III a.C.

Ascos con representación de Escila. Canosa, Magna Grecia (sur de Italia), siglo III a.C. / @manarqueologico

Pero, ¿y Odiseo? ¿Lo encuentra su hijo Telémaco? ¿Consigue regresar a su hogar? Si quieres conocer el final de esta historia ya sabes... Tienes una cita pendiente con el Museo Arqueológico Nacional, con tu sala de cine más cercana, o con tu librería favorita este verano.