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MUSEOS Y JARDINES

Este jardín en La Latina recupera la flora del Madrid medieval y preindustrial de los tiempos de San Isidro

Tras la reforma de sus infraestructuras, este jardín arqueobotánico es un escondite del ajetreo urbano y el asfalto más caluroso

Vista del jardín arqueobotánico del Museo de San Isidro.

Vista del jardín arqueobotánico del Museo de San Isidro. / ALBA VIGARAY

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Valeria López Peña

Valeria López Peña

Madrid

El jardín arqueobotánico reabre tras cinco meses de restauración del Museo de San Isidro, en la Plaza de San Andrés. Este enclave de flores, árboles y un frescor más que necesario este verano, recupera la naturaleza de la Madrid medieval e, inclusive, la preindustrial, recordando la ciudad en la que creció y vivió San Isidro.

Más que un parque tradicional

Las obras han recuperado pasarelas, impermeabilizado el estanque y acondicionado los caminos de tierras de tal forma que pueda seguir divulgando el pasado vegetal de la capital. Más allá del verde y los colores de las flores, el recinto ofrece un recorrido por la vegetación histórica de la región. En este sentido, es el punto de encuentro de plantas cuya presencia en Madrid se conoce por excavaciones arqueológicas y documentos de la época.

Se encuentra junto al ábside gótico de la Capilla del Obispo. Además, el vergel funciona como un remanso de tranquilidad rodeado por el ambiente hostelero de La Latina, administrado por el Ayuntamiento de Madrid y renovado por una inversión de 69.700 euros.

Jardín del Museo de San Isidro

Jardín del Museo de San Isidro / https://www.epe.es/es/madrid/20250216/museo-san-isidro-madrid-orcasitas-elefantes-114302628

Entradas, horarios y más

Tanto el acceso a la zona verde como a la colección del museo es totalmente gratuita y abre martes a domingos (y festivos) de 10:00 a 20:00 horas. Durante la temporada estival, del 15 de junio al 15 de septiembre, el cierre se adelanta a las 19:00 horas. Tampoco abre sus puertas los lunes, ni los 1 y 6 de enero, 1 de mayo, así como los 24, 25 y 31 de diciembre, días que coinciden con festividades.

A no ser que se trate de visitas de grandes grupos, no hace falta reservar. Sin embargo, los colectivos de entre 10 y 25 integrantes sí deben hacerlo, además deberán detallar si necesitarán un guía, al menos 15 días antes de acudir.

En cuanto a los accesos, gran parte del recinto tiene rampas, plataformas y préstamo de sillas de ruedas o de bastones. De igual forma, hay puntos con limitaciones de paso teniendo en cuenta la antigüedad de su estructura, especialmente en el Pozo del Milagro, la Capilla y el Patio renacentista.

Edificio que alberga el Museo de San Isidro, en el Madrid de los Austrias.

Edificio que alberga el Museo de San Isidro, en el Madrid de los Austrias. / ALBA VIGARAY

Alrededores históricos: muy cerca de un arce japonés

También en Plaza de San Andrés está el inmueble histórico que acoge la Sala de San Isidro, un patio renacentista del siglo XVI en el que se esconden diversas esculturas, un magnolio y un arce japonés, al que se suma un almacén que se puede visitar. Se trata de un espacio dedicado a la vida del patrón de Madrid dentro del museo homónimo, que expone resto desde la Prehistoria hasta la fundación de la Corte con entrada gratuita.

De hecho, en la misma plaza está la capilla de San Isidro, quien vivió en esta zona y acudía a este templo. Pero el legado religioso no acaba ahí, pues asimismo comparte locación con la Iglesia de San Andrés, una construcción medieval elevado sobre una antigua mezquita, allí donde enterraron al patrón castizo, y es que él vivió la Madrid islámico (Mayit) en la Edad Media. Sin embargo, fue incendiada en 1936 en marco de la Guerra Civil, por lo que se perdió gran parte de su valor interior pero se ha restaurado, al igual que el jardín del museo.