Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

MUSEO DEL FERROCARRIL

Madrid da la luz verde definitiva a la gran restauración de la histórica estación de Delicias

El proyecto aprobado por el Ayuntamiento permitirá recuperar la monumentalidad del actual Museo del Ferrocarril y rehabilitar un conjunto inaugurado en 1880

Así lucirá desde fuera la histórica estación tras la restauración proyectada por Adif.

Así lucirá desde fuera la histórica estación tras la restauración proyectada por Adif. / Adif

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Héctor González

Héctor González

Madrid

La transformación de la antigua estación de Delicias ha superado uno de los últimos grandes obstáculos administrativos. El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha dado este martes el vvisto bueno definitivo al Plan Especial de Protección del edificio, que permitirá rehabilitar el edificio del Museo del Ferrocarril y recuperar el carácter monumental original de la primera gran estación ferroviaria de la capital.

Impulsada por Adif junto con la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, la intervención pretende devolver al complejo el aspecto con el que fue inaugurado el 30 de marzo de 1880. Diseñada por el ingeniero francés Émile Cachelièvre, Delicias fue la primera gran estación monumental de Madrid y está considerada uno de los elementos más destacados del patrimonio ferroviario español.

La autorización municipal no supone, sin embargo, el inicio inmediato de toda la reforma. Por delante queda terminar de desarrollar los distintos proyectos arquitectónicos y museográficos, cuya ejecución dependerá de la disponibilidad presupuestaria y, especialmente, de los fondos procedentes del Programa del 2% Cultural del Gobierno de España.

Un vestíbulo de casi 15 metros de altura

Una de las actuaciones más visibles será la recuperación del vestíbulo principal, situado en el ala este del complejo. Este espacio tenía originalmente 14,75 metros de altura, pero fue alterado con la construcción posterior de entreplantas.

El proyecto contempla eliminar esos añadidos para recuperar el volumen original y devolver al vestíbulo su función como acceso principal de los visitantes. También se retirarán otras entreplantas del ala este y se incorporarán estructuras elevadas, nuevos espacios expositivos y un anfiteatro con capacidad para 50 personas.

La actuación busca crear dos ambientes diferenciados: uno interior, con condiciones controladas para exhibir piezas sensibles, y otro más abierto y de mayor amplitud. La intención es que la arquitectura histórica no funcione únicamente como continente del museo, sino también como parte esencial del recorrido.

Recreación de cómo quedará la fachada del vestíbulo tras su restauración.

Recreación de cómo quedará la fachada del vestíbulo tras su restauración. / Adif

La gran nave central recuperará su aspecto original

El corazón de la antigua estación es su nave central, una estructura de hierro de 175 metros de longitud y 35 metros de anchura que actualmente protege los andenes y buena parte de la colección de locomotoras y material rodante. Se actuará sobre la estructura, la cubierta y las fachadas interiores, respetando el diseño original; mientras que la gran marquesina será restaurada para corregir problemas estructurales y mejorar la eficiencia y accesibilidad.

Estas mejoras también deberán garantizar unas condiciones adecuadas para conservar y contemplar la colección ferroviaria. Adif define el objetivo como la recuperación de la espacialidad propia de las grandes “catedrales” ferroviarias del siglo XIX. Otra de las modificaciones afectará a la marquesina exterior situada actualmente junto a la entrada de la nave central. La estructura será trasladada a su emplazamiento histórico en la fachada oeste, donde se encontraba el antiguo pabellón de llegadas.

Recreación del ala este interior de la antigua estación tras la intervención.

Recreación del ala este interior de la antigua estación tras la intervención. / Adif

Nuevos usos y un museo más integrado

La reforma se extenderá igualmente a la denominada Nave de Fomento, construida a mediados del siglo XX como un espacio diáfano destinado a trabajos auxiliares de la estación. Así, la zona sur de este edificio albergará el Fondo Documental y la Biblioteca Ferroviaria de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. El ala oeste del edificio principal, por su parte, se reservará para servicios de gestión y otros usos dotacionales vinculados al funcionamiento del museo.

Además de restaurar el conjunto histórico, el proyecto aspira a mejorar su relación con el entorno urbano. La intervención deberá recuperar los recorridos originales de la estación, facilitar el acceso de los visitantes y contribuir a la regeneración de esta zona de Arganzuela, situada entre Delicias, Méndez Álvaro y el eje cultural de Madrid Río.

La futura museografía abordará la evolución del tren desde sus orígenes hasta la actualidad y reservará espacio para explicar los nuevos modelos de movilidad ferroviaria. El edificio histórico se convertirá así en el principal escenario del relato, combinando patrimonio, arquitectura y colección.