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TRANSPORTE PÚBLICO

Todos los autobuses de la EMT llevarán desfibrilador y formarán una red móvil para salvar vidas en Madrid

Los 2.200 vehículos estarán equipados desde octubre con dispositivos conectados al 112 y dotados de geolocalización para actuar ante una parada cardiaca

Desfibriladores que se instalarán en los buses de la EMT de Madrid.

Desfibriladores que se instalarán en los buses de la EMT de Madrid. / BEXEN CARDIO

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Madrid

Madrid convertirá toda la flota de autobuses municipales en una red móvil de cardioprotección. Los 2.200 vehículos de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) contarán con un desfibrilador externo automatizado a bordo antes de que termine el próximo mes de octubre.

La instalación de los dispositivos comenzó en julio y permitirá que los equipos circulen diariamente por todos los barrios de la capital. El objetivo es reducir el tiempo de respuesta ante una parada cardiorrespiratoria, tanto dentro de los autobuses como en las calles por las que transitan.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha presentado este miércoles el proyecto acompañado por el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, y otros representantes municipales y de la empresa responsable de los dispositivos.

Según ha explicado Almeida, los desfibriladores estarán disponibles para atender a los pasajeros, pero también podrán utilizarse si una persona sufre una emergencia en las inmediaciones del autobús. "Nos va a permitir tener una capilaridad que va a alcanzar a todos los barrios de la ciudad de Madrid, prácticamente a todas las calles", ha señalado el alcalde.

Aviso automático al 112

Los autobuses incorporarán el modelo Reanibex 100, un desfibrilador de fabricación española diseñado para que pueda ser utilizado por personas sin conocimientos sanitarios.

Cuando el dispositivo se retira de su soporte, se activa automáticamente una llamada al 112 y se envía una alerta con su ubicación. Al abrir la tapa, el equipo comienza a emitir instrucciones de voz para guiar al usuario durante toda la intervención. El desfibrilador explica cómo colocar los parches, cuándo realizar las compresiones torácicas, en qué momento no se debe tocar a la víctima y cuándo es necesario aplicar una descarga.

También dispone de un metrónomo y de un sistema que informa en tiempo real sobre la frecuencia de las compresiones durante la reanimación cardiopulmonar. Puede utilizarse tanto en pacientes adultos como pediátricos.

Todos los equipos cuentan, además, con un sistema de geolocalización y estarán monitorizados de forma remota durante las 24 horas del día. Esto permitirá comprobar su estado y detectar posibles incidencias antes de que sea necesario utilizarlos.

Conductores formados para actuar

El Ayuntamiento también formará a los conductores de la EMT para que sepan cómo emplear los dispositivos en una situación de emergencia. Los vehículos equipados con estos aparatos llevarán en el exterior el distintivo “Autobús cardioprotegido”, con el que se informará a los viajeros y a los ciudadanos de la disponibilidad del desfibrilador.

La iniciativa supondrá una inversión de 2,9 millones de euros, sin incluir el IVA. El contrato fue adjudicado en marzo a Bexen Cardio, empresa integrada en la Corporación Mondragón y único fabricante nacional de desfibriladores. El acuerdo incluye el suministro, la instalación, el mantenimiento y la gestión de incidencias de los 2.200 dispositivos durante un periodo de cinco años.

Un proyecto que comenzó en 2021

La EMT ya contaba con experiencia en la instalación de desfibriladores en sus vehículos. En 2021, el proyecto municipal Cardiomad permitió incorporar estos equipos a 176 autobuses pertenecientes a once líneas de la red.

La ampliación anunciada ahora llevará los desfibriladores a la totalidad de la flota municipal y convertirá los autobuses de Madrid en puntos móviles desde los que actuar ante una emergencia cardiaca.