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CUARTO DÍA

La 'cara b' del Mad Cool que pocos escuchan: tocar en la peor hora antes de que Pulp, Nick Cave y Kasabian se lleven la gloria

Cinco propuestas pelearon contra el sol y un Iberdrola Music a medio despertar para demostrar que los cabezas de cartel no lo son todo

Jalen Ngonda, en el Mad Cool  2026.

Jalen Ngonda, en el Mad Cool 2026. / ANDRÉS IGLESIAS

Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Qué difícil es abrir el Mad Cool. Desperezar a un público que entra a cuentagotas y cuya prioridad es hallar sombra no es para cualquiera. Hace falta más que un buen repertorio para llamar la atención. De ahí que, a veces, por culpa de la hora y el calor, grandes nombres pasen desapercibidos. Una lástima teniendo en cuenta que, de no tener un cancionero ganador, ojo, el festival jamás hubiera confiado en ellos para iniciar cada jornada. Es el turno más ingrato, sin duda. Pero también el más valiente: el de quienes enciende la primera chispa cuando la noche aún se antoja lejana. Por ello, para reivindicar la presencia y calidad de sus propuestas, las siguientes líneas están dedicadas exclusivamente a Jalen Ngonda, Bad Tomato, Luxi Villar, Break The Senses y Matt Berninger. Es tiempo de darles el protagonismo que suele arrebatarles tocar a las 18:30. Sí, por delante de Pulp y Nick Cave.

Jalen Ngonda asumió el reto con elegancia. Su soul de corte clásico convirtió el escenario principal en un refugio climático. Mientras los asistentes buscaban fuentes y abanicos, el artista de Maryland propuso otra forma de arrancar la cita: no desde el estruendo, sino con cadencia y precisión. Fue desmenuzando un repertorio diseñado para atraer a los curiosos. Su buen hacer recordó que inaugurar una jornada también consiste en bajar las pulsaciones y demostrar que, antes de las grandes producciones, ejem, todo empieza con un tema bien defendido. Y los suyos, además, son una auténtica delicia. No fueron muchos los que los disfrutaron. Pero quienes sí lo hicieron tardarán en encontrar un ejercicio musical de este nivel. Es cierto que Kasabian, por ejemplo, cuatro horas más tarde, multiplicó el aforo considerablemente. No obstante, la cercanía que ofreció Jalen fue difícil de ver en la banda de Leicester.

Bad Tomato, en el Mad Cool 2026.

Bad Tomato, en el Mad Cool 2026. / PACO POYATO

A escasos metros, Bad Tomato se solapaba en la carpa 4. El grupo liderado por Manuel Casanova combatió la modorra con buena dosis de guitarras. El trío lisboeta, ganador del Mad Cool Talent, encaró la franja más hostil como si el escenario estuviera lleno, lanzando un cóctel de punk y actitud contra un gallinero aún en formación. Estuvieron contundentes. Cada golpe de batería parecía apartar una valla invisible y cada línea de bajo reclamaba unos metros más de atención. No pararon quietos: saltaron, gritaron, alentaron. Su propuesta es una mezcla de ansiedad contemporánea y urgencia juvenil que funciona especialmente bien cuando el ambiente está tibio. De hecho, no esperaron a que llegase la fiesta: la provocaron. Aprovecharon como pocos los 45 minutos que tenían y, oye, para ser su primera vez aquí, dejaron una bonita cicatriz. Con los años, si alcanzan The Black Crowes, otro de los cabezas de cartel, tendrá gran valor.

Luxi Villar, en el Mad Cool 2026.

Luxi Villar, en el Mad Cool 2026. / PACO POYATO

The Who, Rosalía, Green Day, Gracie Abrams, Olivia Rodrigo, Bon Iver, Metallica y Alanis Morissette son algunos de los nombres que Mad Cool ha reunido en Madrid desde que, en 2016, su director, Javier Arnaiz, puso en marcha la gran cita musical de la capital. 10 veranos después, la filosofía con la que nació sigue presente: combinar un cartel de altura, una identidad propia y una experiencia global. Y ahí juegan un papel clave los nombres más alternativos: como Luxi Villar. Desde The Loop, la DJ madrileña trasladó al primer tramo de la tarde los códigos del club: groove, techno, rave... y una selección construida para no conceder demasiado descanso. El contraste resultó poderoso: consiguió transformar un espacio disperso en una pista provisional, sumando cuerpos a medida que la sesión gana velocidad. Su mérito no reside únicamente en encadenar ritmos, sino en alterar la percepción de la hora y lograr que las 18:50 dejaran de sonar a prólogo.

Matt Berninger, una delicia

Break The Senses contó con una ventaja decisiva para un horario tan poco agradecido: sus canciones no conocen la timidez. El power trío malagueño, también vencedor del Mad Cool Talent, desplegó un rock de raíz grunge, preparado para atravesar conversaciones y reducir la distancia que separa al público del escenario. Rocío García, Priscila Rey y Álex Cano defendieron la contundencia de The Rebels como quienes aprovechan una oportunidad largamente perseguida. En su música, la electricidad no funciona como simple volumen, sino como vehículo para hablar de libertad y resistencia. Esa convivencia entre lo crudo y lo vulnerable encaja con el papel reservado a quienes inauguran: tocar cuando todavía falta casi todo y, aun así, hacerlo como si se tratara de la última actuación de la noche. Ellos no aspiraron a encender la chispa, prendieron directamente la mecha.

GRAF5056. MADRID, 11/07/2026.- El cantante estadounidense Matt Berninger durante su concierto en el Mad Cool Festival, este sábado en el recinto Iberdrola Music de Madrid. EFE/ Kiko Huesca

Matt Berninger, en el Mad Cool 2026. / EFE

Ya con el sol bajo, Matt Berninger tomó las riendas del escenario Orange. Para entonces, el bullicio se había instalado en el Ibedrola Music. El cantante de The National, centrado ahora en su trayectoria en solitario, sacó lustre a su arma más reconocible: una voz grave capaz de transformar cada verso en una confidencia. Frente a quienes abren la jornada mediante la aceleración, Berninger lo hace desde la pausa y el humor. No vino a hacer turismo sentimental: Get Sunk confirma que su mundo sigue lleno de frases torcidas y esa forma tan suya de cantar como si acabara de recordar algo importante demasiado tarde. Fue un concierto para bajar revoluciones y dejar que la melancolía hiciera su trabajo. Un espacio de calma para lo que, a continuación, vendría: el cierre de la 10ª edición. Pulp y Nick Cave fueron los encargados de llevar Villaverde al éxtasis. Ahora bien, sin Jalen Ngonda, Bad Tomato, Luxi Villar, Break The Senses y Matt Berninger, tal vez, quién sabe, no hubieran brillado tanto.