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RESTAURANTES MADRID

Más allá del picnic: estos son los restaurantes donde comer en los mejores parques de Madrid

Desde El Retiro hasta Casa de Campo, la capital ofrece una gran variedad de opciones para la fórmula parque, paseo y mesa

Berria, uno de los grandes templos del vino en Madrid, es uno de los restaurantes a visitar si se pasea por parques madrileños

Berria, uno de los grandes templos del vino en Madrid, es uno de los restaurantes a visitar si se pasea por parques madrileños / Cedida

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Valeria López Peña

Valeria López Peña

Madrid

Para una ciudad sin mar, las alternativas para refrescarse se reducen a refugios climáticos y parques, con su amplia programación cultural. Algunos de ellos, quizá los más reconocidos, son El Retiro, la Quinta de la Fuente del Berro, la Casa de Campo, Madrid Río, el Parque del Oeste, por nombrar algunos, que se han convertido en insignia castiza. Pero si algo caracteriza a un madrileño es su capacidad de alargar la barra, los paseos, las conversaciones y las tapas, y la capital tampoco no escatima en opciones.

El Retiro: restaurantes con las mejores copas

Famoso entre los turistas, si se trata de comer, los ciudadanos lo relacionan con un sector costoso. Una de sus salidas, la Puerta de Alcalá, está rebozada de bares, terrazas y restaurantes, pero algunos no se merecen esa fama y otros, valen la pena. Un ejemplo es Berria, un bar de vinos que invita a cerrar el plan con una copa (que siempre vienen en pares) de las más de 3.000 referencias de su bodega.

También está La Rox, una taberna que ya consiguió un Solete Repsol en su primer aniversario. De esos ambientes tan acogedores y sobrios que lo que apetece es un buen vino, comer bien y alargar el aperitivo. Entre los imprescindibles están los torreznos con patata revolcona, el mejillón bouchot picante, la ensaladilla rusa, la fideuá de pollo de corral o el tagliatelle al limón, pero la propuesta cambia con la temporada.

Espacio Taberna La Rox.

Espacio Taberna La Rox. / Cedida

Muy cerca está la Quinta de la Fuente del Berro, un parque pequeño y tranquilo donde puede sentarse a comer un pedido para llevar de los restaurantes cercanos o simplemente alargar el rato. Queda subiendo la calle Alcalá, dirección Las Ventas, y antes de acudir a su sombra, está Charcuterie. Como su nombre deja en evidencia, es una charcutería francesa (la primera en Madrid) familiar con obrador propio y clásicos como el paté en croute, de campagne quiche o rilletes de cerdo. En cuanto al dulce, destaca el flan parisino, el milhojas y, por supuesto, el crème brûlée.

Casa de Campo: comida gourmet a los pies de un lago

Junto al lago se encuentra Villa Verbena. Este proyecto del grupo Tricicilo, tiene una cocina informal y reconocible por sus arroces, brasas y el plato de temporada. Pero lo que realmente la hace irresistible son sus mesas cerca del agua que adelantan el sentimiento del viaje de verano. Los tres chefs de TriCiclo en colaboración con los responsables de The Hat, han creado una terraza donde la sombra de los árboles, croquetas, carne a la brasa, rape a la mantequilla, ostras, hacen que lo difícil es irse.

Pero la oferta gastronómica del lago no termina ahí. Si lo que prefiere es huir del bullicio, LaFinca Grand Café ya cuenta con un espacio al aire libre. Conserva un ambiente más de bar, entre copas y tapas que se quedaron con el Primer Premio de Tapas Pozuelo en 2023. Es una opción confiable con clásicos como ensaladilla, torreznos y croquetas.

Este nuevo proyecto de Barbillón Family & Corp se encuentra en LaFinca Grand Café, en Pozuelo de Alarcón

Este nuevo proyecto de Barbillón Family & Corp se encuentra en LaFinca Grand Café, en Pozuelo de Alarcón / Ó Terraza & Music Bar

Parrilla en Madrid Río, desayunar en Parque Oeste y más

Frente a Matadero, no sólo está Madrid Río, el parque lineal popular entre ciclistas y deportistas, también está Piantao, la casa de Javier Brichetto especializada en parrilla argentina contemporánea. Se come como en un asador de toda la vida, pero que se atreve a explorar la parrilla francesa y española con la compañía de champagnes de grandes casas y el Canal Manzanares.

En uno de los grandes jardines históricos de Madrid, específicamente en donde discurre la calle de Pintor Rosales se alza el Kiosko Magadán en Parque Oeste. Lleva en la parte alta del parque desde 1907 y perdura a día de hoy gracias al grupo Lamucca. Perfecto para los que prefieren levantarse tarde el fin de semana con un menú de desayuno sin horario, raciones para compartir, pepitos, hamburguesas y una terraza para ver el atardecer.

Pero Madrid tiene tantos parques, que lo difícil es no encontrar uno cerca. En Parque Forestal de Valdebebas se puede comer en la casita al estilo sueco de la Cabaña Marconi, con vistas a su amplio jardín y comida fusión entre nórdica y mediterránea. Además, en Chamartín está el pequeño oasis verde que comparte espacio con la cocina de Olivar de Castillejo. Entre olivos y pocos paso de la calle Alberto Alcocer, los comensales pueden disfrutar de tataki de buey, y otros platos más.