Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

TERCER DÍA

Viví el España-Bélgica en el Mad Cool y fue una locura: el Mundial destronó a Kings of Leon, Pixies y Twenty One Pilots

El festival instaló una pantalla para seguir el partido de La Roja, que compartió protagonismo con algunos de los conciertos más esperados de la edición

Así ha vivido el Mad Cool el pase de España a la semifinal del Mundial

P. DEL CORRAL

Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Era el día más complicado. España se jugaba el pase a la semifinal en el Mundial y, claro, ante la gran expectación despertada, Mad Cool tomó cartas en el asunto: con el objetivo de evitar una fuga masiva, instaló una pantalla en el Iberdrola Music para seguir el partido. La experiencia fue chocante. Extrañísima. Hubo cerveza, perritos y banderas. Tampoco faltaron los gritos de apoyo a Lamine Yamal y compañía. “Vamos, España”, se escuchaba reiteradamente. Cada tiro a puerta se vivió con una pasión desmedida. Algo histórico estaba pasando. Otra vez. Ahora bien, que la euforia no tape la locura: todo aquello ocurrió mientras, de fondo, a escasos metros, Pixies, Kings of Leon y Sigrid se dejaban la piel en el escenario. Es cierto que el público más fiel les acompañó, pero las miradas a La Roja no cesaron. ¿Lo bueno? Que ganaron. Y, entonces, la euforia se adueñó de Villaverde.

A 40 minutos del arranque, Pixies se plantó en el escenario que ya había calentado la hipnótica Halsey. Se notaban los nervios por el fútbol y, quizá, por ello, la multitud los acogió con inquietud. No obstante, la experiencia poco varió respecto a su visita en 2022: a casi nadie le interesa lo que han ido editado desde su reunificación y, por tanto, ojo, tiran de viejas glorias. La nostalgia vende. Que se lo digan a La Oreja de Van Gogh. Sólo hay que ver alguna imagen de anoche: un Mad Cool coreando himnos atemporales. Además, por la forma en la que se entregaron, todo parece indicar que a Black y compañía aún les queda fuelle para rato. Interpretaron Caribou, Here Comes Your Man y Vamos con el puntito asalvajado que tanto los caracteriza. Estuvieron bien. Pero, progresivamente, una parte del gentío desconectó y cambió de rumbo: Marc Cucurella y los suyos ya estaban en el campo.

MADRID, 10/07/2026.- El cantante de la banda estadounidense 'Pixies', Black Francis, durante el concierto del Mad Cool Festival celebrado este viernes en el recinto Iberdrola Music, en Madrid. EFE/Kiko Huesca

Pixies, en el Mad Cool 2026. / EFE

A partir de ahí, lo deportivo restó protagonismo a lo musical. Y, en consecuencia, los conciertos fueron sucediéndose con incontables cuchilleos e visionados. Algo que cabreó especialmente a los fans más acérrimos. Karen Dió, por ejemplo, terminó su actuación con menos personas de lo habitual. Una lástima teniendo en cuenta el proyecto que defiende: un setlist feroz que, bien rebelde, bien urgente, reflexiona sobre el feminismo, cuestiona a los ídolos y reivindica espacios queer. A poca distancia, Swimming Paul transformaba The Loop en una pista de baile: desde los controles, convirtió sus producciones de house melancólico en una sesión de intensidad creciente. Fue una gozada para quienes le eligieron frente a la Selección. Fuera de la carpa, se oían los vítores de quienes vivían toda jugada como algo personal.

MADRID, 10/07/2026.- La cantante noruega Sigrid durante el concierto del Mad Cool Festival celebrado este viernes en el recinto Iberdrola Music, en Madrid. EFE/Kiko Huesca

Sigrid, en el Mad Cool 2026. / EFE

Sigrid aguantó la estocada con dignidad. A sus seguidores no les interesó demasiado el encuentro con Bélgica, así que pudo desplegar su pop luminoso al completo. Su energía fue contagiosa y su voz, firme incluso en los momentos más exigentes, ojo, acabó imponiéndose al ruido. No fue una noche sencilla, pero logró lo improbable: construir, en plena fiebre futbolística, una burbuja propia. El resto, en cambio, gestionó la ansiedad como podía: levantaban brazos, comentaban estrategias y grababan vídeos. Cada decisión arbitral desataba un juicio sumarísimo. Y, por un instante, aquello dejó de parecer el Mad Cool para convertirse en el SoFi Stadium: con la gran diferencia, eso sí, de que en Los Ángeles la temperatura no superaba los 27 grados. Aquí, por el contrario, los 33 se sintieron como 50 entre tanto alboroto.

Rock sureño para La Roja

El descanso coincidió con el inicio de Kings of Leon. Y, entre visitas al baño y compras en la barra, la banda puso el recinto a sus pies: lo abarrotó, pero se mostró apática hasta bien avanzado el repertorio. Faltó energía. Bastante. Algo en parte motivado por los temas menos populares: los medios tiempos de corte reflexivo no son su fuerte. Acostumbrados a su rock sureño de estribillos vitalistas, el grupo de Nashville pinchó en gran parte de su intervención. Por supuesto, no faltaron Radioactive, Use Somebody y Sex On Fire, que encendieron un par de chispas. Sin embargo, se echó de menos el descaro que los volvió icónicos. Poco a poco, se han ido acomodando en un estilo sin gancho y fuertemente comparable. Demasiada introspección para tan poco entusiasmo. Sobre todo cuando Pedro Porro, Mikel Oyarzabal y Fabián Ruiz retomaron el balón.

MADRID, 10/07/2026.- El dúo estadounidense Twenty One Pilots durante el concierto del Mad Cool Festival celebrado este viernes en el recinto Iberdrola Music, en Madrid. EFE/Kiko Huesca

Twenty One Pilots, en el Mad Cool 2026. / EFE

En los minutos finales, Madrid contuvo la respiración: mientras Bunt y Rio Kosta continuaban la velada, España afianzaba su victoria gracias a Mikel Merino. Aunque no fue su noche ideal, sacaron lustre a un cancionero que bien merecía ser tocado. En otras circunstancias, estos dosshows habrían llenado sus respectivos aforos. Tienen un material lo suficientemente bueno como para hacerlo. Quizá, en el futuro, si regresan, puedan mostrarlo en condiciones. El éxito de La Roja lo eclipsó todo. A continuación, la fiesta se instauró. Y, por suerte para los aficionados, ahí estaban ya Twenty One Pilots con la artillería preparada. Fue tal el delirio colectivo que, tal vez, en otro contexto, jamás se hubiera dado. ¿Primó la música? Que cada uno saque sus conclusiones. Pero, al acabar la jornada, tan sólo se hablaba de una cosa: los goles de Fabián y Merino.