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FILOSOFÍA

El filósofo madrileño Antonio Escohotado ya afirmaba: "Un país no es rico porque tenga diamantes o petróleo. Un país es rico porque tiene educación"

El pensador madrileño, autor de 'Historia general de las drogas', advirtió sobre el analfabetismo funcional y la falta de pensamiento crítico en las nuevas generaciones

La obra de Antonio Escohotado estuvo centrada en ámbitos del derecho, la filosofía, la sociología, las drogas, la educación y su efecto en la sociedad

La obra de Antonio Escohotado estuvo centrada en ámbitos del derecho, la filosofía, la sociología, las drogas, la educación y su efecto en la sociedad / Fundación Juan March

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Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

Si describiéramos a un defensor radical de la libertad individual, al autor de la obra 'Historia general de las drogas' o al fundador de la icónica discoteca 'Amnesia', en Ibiza, seguramente costaría imaginar que, no solo son la misma persona, sino que además todas estas facetas confluyen en uno de los pensadores más polifacéticos y heterodoxos de nuestros tiempos.

Hablamos de Antonio Escohotado, el destacado filósofo, ensayista y profesor universitario que nació en Madrid en el año 1941, y que, antes de fallecer el pasado noviembre de 2025 a los 80 años, dejó algunas de las reflexiones más notables sobre educación y cómo esta afectaba a la prosperidad económica y moral de la sociedad.

Antonio Escohotado y Fernando Sánchez Drago, una amistad de décadas

A día de hoy, el legado y pensamiento de Antonio Escohotado ha llegado a nosotros, no solo gracias a su extensa producción bibliográfica, sino también gracias a las conversaciones que este filósofo madrileño mantuvo con Fernando Sánchez Dragó en sus duelos dialécticos para Televisión Española. La mayoría, en los programas culturales dirigidos por Dragó como 'Negro sobre blanco' (La 2 de TVE) y 'Las Noches Blancas' (Telemadrid).

Fernando Sánchez Dragó, Fernando Arrabal, André Malby, Antonio Escohotado, Luis Racionero, Antonio López Campillo y Francisco López dialogan sobre el año 1989 y lo que ha traído en el ámbito de la política y la cultura

Fernando Sánchez Dragó, Fernando Arrabal, André Malby, Antonio Escohotado, Luis Racionero, Antonio López Campillo y Francisco López dialogan sobre el año 1989 y lo que ha traído en el ámbito de la política y la cultura / Archivo RTVE

Estas charlas, que terminarían por traducirse en una profunda amistad entre los dos pensadores, no solo eran meras entrevistas, sino que además, eran muy apreciadas por los espectadores españoles por tratarse de auténticas cátedras de filosofía, historia y vida.

Tres pilares: riqueza de un país, crítica al sistema y analfabetismo funcional

Fue precisamente en una de estas conversaciones donde surgiría el primero de los principales pilares que articularon la filosofía de Escohotado y que sería recordado como una de sus declaraciones más mediáticas: "Un país no es rico porque tenga diamantes o petróleo. Un país es rico porque tiene educación", afirmaba el filósofo.

Con estas palabras, el pensador pretendía defender que la verdadera riqueza de una nación nada tenía que ver con sus recursos naturales, sino que radicaba en la educación de sus ciudadanos, definiendo así el concepto: "Educación significa que, aunque puedas robar, no robas. Educación significa que tú vas pasando por la calle, la acera es estrecha y tú te bajas y dices: disculpe. Educación es que, aunque vas a pagar la factura de una tienda o de un restaurante, dices gracias cuando te la traen, das propina y cuando te devuelven, lo último que te devuelvan, vuelves a decir gracias."

El pensador madrileño trabajó como profesor en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED)

El pensador madrileño trabajó como profesor en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) / Arquitectura Viva

También gracias a su labor como profesor de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Antonio Escohotado conocía de primera mano las aulas, tomando como segundo pilar una dura crítica al sistema formativo español. El filósofo advirtió del peligro del reduccionismo, y de la falta de pensamiento propio argumentando que las escuelas entrenaban a los estudiantes a resolver problemas simplificados en entornos idealizados, destruyendo así su capacidad de razonar ante la complejidad del mundo real.

Antonio Escohotado junto a su hijo Jorge Escohotado en 2018 durante una entrevista

Antonio Escohotado junto a su hijo Jorge Escohotado en 2018 durante una entrevista / Wikipedia

Por último, en sus intervenciones públicas, Escohotado mostraba su preocupación sobre el estado de las nuevas generaciones, señalando que la gran parte de la juventud actual sufría de lo que él denominada "analfabetismo funcional": personas que técnicamente saben leer y escribir, pero que no utilizan ni practican estas habilidades para profundizar en el conocimiento o cuestionar su entorno. Y tú, ¿compartes la visión de este filósofo madrileño o crees que las nuevas generaciones están preparadas para afrontar los retos del mundo real?