PROYECTO CULTURAL
Serrería Belga se entrega a Pérez Simón: Madrid prepara un nuevo gran museo en el Paseo del Arte
El Ayuntamiento cederá el edificio durante 50 años a la Fundación Colección Pérez Simón, que asumirá la reforma y su transformación en un nuevo enclave cultural

Pérez Simón y Almeida contemplan la maqueta del futuro museo. / Ayuntamiento de Madrid

La Serrería Belga está a punto de cambiar de manos y de uso. El Ayuntamiento de Madrid ha presentado este lunes el proyecto que convertirá el histórico edificio municipal del distrito Centro en la futura sede de la Fundación Colección Pérez Simón, una de las colecciones privadas de arte más relevantes del mundo, con cientos de obras que recorren la historia del arte desde la Edad Media hasta la actualidad.
El proyecto se articula a través de una cesión municipal del inmueble por un plazo de 50 años. La fundación será la encargada de financiar íntegramente las obras de adecuación, que comenzarán este mismo año y se prolongarán durante aproximadamente año y medio. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, tras escenificar este lunes la entrega simbólica del edificio, ha asegurado que se trata de “la noticia cultural más importante” que ha recibido la ciudad “en los últimos años”
La elección del edificio no es casual. La Serrería Belga se encuentra en pleno Paisaje de la Luz, frente al Museo del Prado, a la espalda del Thyssen-Bornemisza y a pocos minutos del Reina Sofía. Es decir, en el corazón del Paseo del Arte. “Queríamos estar a la altura”, ha señalado el alcalde, que ha descrito el inmueble como “el mejor espacio” que podía ofrecer Madrid para acoger parte de la colección permanente de Juan Antonio Pérez Simón.
La intervención arquitectónica correrá a cargo del estudio Langarita-Navarro, el mismo que ya firmó la rehabilitación de la Serrería Belga en 2013, reconocida con el Premio de la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo. El objetivo ahora será adaptar el edificio a su nuevo uso museístico sin borrar su identidad. La reforma buscará preservar sus valores históricos, constructivos y espaciales, al tiempo que incorpora los estándares técnicos necesarios para conservar y exhibir una colección de primer nivel.
En la práctica, la actuación afectará a las salas de exposición, los recorridos interiores y las instalaciones del edificio. El proyecto prevé mejoras en climatización, iluminación, protección contra incendios y eficiencia energética, además de una reorganización de los espacios para que las obras puedan desplegarse con criterios museográficos. Almeida ha insistido en que la reforma se hará “de la forma más respetuosa posible, tanto con el edificio como con el entorno”.
La operación no se limitará al interior de la Serrería Belga. El proyecto incluye también una transformación urbana del entorno inmediato. La planta baja se concibe como un “gran salón urbano”, un espacio abierto, accesible y activo que conecte la vida interior del futuro centro cultural con la calle. La idea municipal es que el edificio deje de funcionar solo como contenedor cultural y se convierta también en lugar de encuentro, estancia y actividad pública.
La plaza de las Letras será renovada de forma integral para mejorar su accesibilidad y eliminar barreras. Se sustituirán desniveles y elementos obsoletos por nuevas rampas, jardineras, bancos, zonas estanciales y graderíos. Además, se reurbanizarán y peatonalizarán las calles de Cenicero y Almadén, con nueva pavimentación, vegetación, mobiliario urbano, iluminación, señalización e instalaciones.
El alcalde ha vinculado esta intervención con la necesidad de reforzar el diálogo entre la ciudad y sus grandes instituciones culturales. “Lo vamos a hacer también mediante una intervención en todo el entorno urbano circundante para la mejora del espacio público y de la calidad de vida de los vecinos”, ha explicado. A su juicio, la futura sede de la colección Pérez Simón permitirá consolidar este punto del distrito Centro como un nuevo foco de actividad cultural y ciudadana.
Almeida ha dedicado buena parte de su intervención a agradecer la decisión de Juan Antonio Pérez Simón y de su hija, María José, de vincular la colección a Madrid. El regidor ha recordado la trayectoria personal del coleccionista, al que ha definido como aquel joven que ahorraba de sus primeros trabajos para poder visitar museos cada semana y que ahora permitirá que otros se inicien o profundicen en el arte desde la Serrería Belga.