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HISTORIA DE MADRID

Descubre si tu edificio está asegurado contra incendios: esta es la placa que recuerda el origen de los bomberos en Madrid

Desde la antigua Roma, con los 'vigiles', hasta las actuales brigadas, la lucha contra el fuego ha evolucionado para garantizar la seguridad ciudadana

Esta placa en la fachada podía suponer la diferencia entre que el edificio fuera rescatado o dejado arder

Esta placa en la fachada podía suponer la diferencia entre que el edificio fuera rescatado o dejado arder / esmartia

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Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

Si eres de los que disfrutan paseando por las calles de Madrid seguramente hayas notado la presencia de unas curiosas placas en las fachadas de algunos de los edificios de la capital. Grabado en el ladrillo o en una baldosa, puede leerse "Asegurada de Incendios", y es que aunque los cuerpos de bomberos son relativamente nuevos, la lucha contra los incendios ha existido prácticamente desde el mismo momento en que surgió el fuego.

De los vigiles a Nicholas Barbón

Ya en la antigua Roma, existía la curiosa profesión de los "vigiles", que encarnaban la que se considera la primera figura entre bombero y policía, y que, organizados militarmente, velaban por la seguridad de los ciudadanos y apagaban los incendios con cubos y 'siphones' (bombas manuales de agua).

Los vigiles eran conocidos por ser los protectores del imperio

Los vigiles eran conocidos por ser los protectores del imperio / Blog Historia y Roma Antigua de Federico Romero Díaz

Sin embargo, tras la caída del Imperio Romano, la capacidad de respuesta organizada desapareció durante siglos, relegando esta lucha contra el fuego al caos, las cadenas de cubos y las campanas de alarma. De hecho, no sería hasta finales del siglo XV cuando la tecnología de las bombas mejoraría considerablemente.

Detalle de una pintura de 1966 del Gran Incendio de Londres de un artista desconocido

Detalle de una pintura de 1966 del Gran Incendio de Londres de un artista desconocido / Wikipedia

El punto de inflexión vendría marcado por el Gran Incendio de Londres de 1966, cuando, al carecer de un cuerpo especializado para apagar el fuego, la ciudad se vio presa de las llamas, acabando prácticamente calcinada. Tras el suceso, Nicholas Barbón, un médico, economista y especulador inglés, vio en esta desolación la oportunidad de construir nuevas y enormes casas.

Convertido en un importante promotor inmobiliario, Nicholas buscó la forma de proteger su riqueza e inversiones, creando, sin saberlo, las bases del sistema de seguro de incendios moderno por el que sería reconocido históricamente incluso siglos después.

Las 'Fire Offices', sin placa no hay rescate

Hablamos de las 'Fire Offices', brigadas contra incendios creadas por las compañías de seguros privadas que, por un módico precio, garantizaban acudir a apagar el fuego de aquellos edificios asegurados. Pero, ¿cómo distinguir los edificios que estaban asegurados y los que no? Aquí es donde entraba en juego las famosas placas, que marcaban las fachadas. O dicho de otra forma, sin placa, no había rescate.

Memoria de 1916 de la Sociedad de Seguros Mútuos contra Incendios de Casas extramuros de Madrid y su provincia

Memoria de 1916 de la Sociedad de Seguros Mútuos contra Incendios de Casas extramuros de Madrid y su provincia / Todocolección

En nuestro país, la primera 'Fire Office', la Sociedad de Seguros Mutuos de Incendios de Casas de Madrid surgiría en la capital en 1822, desde donde comenzaron a proliferar a partir de la segunda mitad del siglo XIX. No sería hasta 1894 cuando Madrid profesionalizaría el oficio de bombero como un servicio público, acabando con el negocio de las aseguradoras.

Así, a día de hoy, cualquiera de los edificios y hogares de Madrid se encuentra protegido frente al fuego y de este sistema ya solo nos queda el recuerdo, que, materializado en forma de placas, aun permite leer la historia de la ciudad mientras recorremos sus fachadas con la mirada.