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CULTURA

Los muebles del dormitorio de Vicente Aleixandre llegarán a Velintonia después de exponerse en Málaga la próxima primavera

La sobrina del poeta reclama que el mobiliario depositado en el Centro Cultural Generación del 27 de la ciudad andaluza vuelva a la residencia del Nobel en Madrid

Velintonia, futura Casa Museo Vicente Aleixandre, busca recuperar las huellas materiales del poeta para devolver vida a su memoria literaria.

Velintonia, futura Casa Museo Vicente Aleixandre, busca recuperar las huellas materiales del poeta para devolver vida a su memoria literaria. / Cedida

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Velintonia ya no es solo una casa pendiente de rescate. Es, desde su compra por la Comunidad de Madrid, el futuro escenario donde debe reconstruirse la vida de Vicente Aleixandre. Pero para que la antigua residencia del Nobel vuelva a hablar con la voz de quien la habitó durante décadas no bastan sus muros. Hacen falta sus objetos, sus habitaciones, sus libros, sus fotografías y también sus recuerdos. Y, entre todas esas piezas, para el proyecto que baraja la Comunidad de Madrid, que contempla una Casa Museo y un Centro de la Poesía, una ocupa un papel esencial: los muebles del dormitorio en el que el poeta escribió buena parte de su obra.

El archivo fotográfico recuperado muestra diferentes momentos de la vida de Vicente Aleixandre, desde escenas familiares hasta retratos de juventud.

El archivo fotográfico recuperado muestra diferentes momentos de la vida de Vicente Aleixandre, desde escenas familiares hasta retratos de juventud. / Cedida por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre

Ese mobiliario, cedido hace años al Centro Cultural de la Generación del 27 de Málaga, es reclamado ahora por Amaya Aleixandre de Artiñano, sobrina segunda del autor y heredera de sus derechos, para que regrese a Madrid y se integre en la futura Casa Museo Vicente Aleixandre. La heredera sostiene que aquella entrega fue temporal, pensada para garantizar la conservación de la cama, la mesilla, el armario, la colcha o el colchón del poeta, pero no una donación permanente.

"Ofrecí temporalmente al Centro Cultural de la Generación del 27 de Málaga el mobiliario que componía el dormitorio que había pertenecido a mi tío Vicente Aleixandre", afirma en un comunicado remitido a la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre y al que El Periódico de España ha tenido acceso. Según explica, en aquel momento solo podía conservar esos muebles "en condiciones poco seguras para evitar su deterioro", por lo que el centro malagueño aceptó hacerse cargo del traslado y la custodia. "No se produjo, sin embargo, ninguna cesión o donación permanente del dormitorio", insiste la heredera.

La petición ha sorprendido a la Diputación de Málaga, institución de la que depende el Centro Cultural Generación del 27. Entre otras razones, porque el traslado de los muebles a Velintonia es algo que ya dan por hecho y cerrado con la Comunidad de Madrid. "Hace ya varios meses que hablamos con la Comunidad de Madrid y acordamos de una manera totalmente natural y amistosa hacer una cesión temporal por los años que sean, lo que se determine, del mobiliario", traslada Manuel López Mestanza, vicepresidente de Cultura, Educación y Juventud de la Diputación de Málaga. "Hubiese sido tan sencillo como preguntarnos a nosotros o preguntar a la Comunidad de Madrid".

Desde la Consejería de Cultura madrileña se confirma que existen estos contactos y la voluntad de la Diputación de Málaga de que los muebles del dormitorio de Aleixandre vengan a Madrid después de ser expuestos en la muestra que el Centro Cultural Generación del 27 inaugurará la próxima primavera para celebrar el centenario del grupo poético y que servirá también para inaugurar su nueva sede, en un palacio del siglo XVIII en el centro de la ciudad andaluza. Habrá que esperar también a que la propia Velintonia esté rehabilitada y lista para acogerlos. "No hay ningún problema, porque el deseo de la sobrina de Aleixandre, el deseo de la Comunidad de Madrid y el deseo también de la Diputación de Málaga es que el mobiliario esté en Velintonia"., señala el propio López Mestanza.

La cuestión llega cuando el futuro de Velintonia empieza a tomar forma. Completada su declaración como Bien de Interés Cultural y tras su compra por la Comunidad de Madrid por 3,1 millones de euros, el proyecto regional pasa por restaurar el inmueble y convertirlo en casa museo y Casa de la Poesía. De momento, los trabajos no han comenzado. "Ya prácticamente estamos a punto de que el Ayuntamiento de Madrid dé la licencia de obras y en breve se iniciará la licitación para el concurso para adjudicar la obra", aseguraba hace unos días el director general de Patrimonio, Cultura y Oficina del Español, Bartolomé González Jiménez, durante su intervención en la última Comisión de Cultura de la Asamblea de Madrid.

Jardín de Velintonia.

Jardín de Velintonia. / COMUNIDAD DE MADRID

La intención es recrear el ambiente en el que Aleixandre vivió, escribió y recibió a algunos de los nombres centrales de la literatura española del siglo XX. La fecha marcada en el horizonte es 2027. Ese año coinciden el centenario de la Generación del 27 y el del propio inmueble, levantado en 1927, el mismo año en que Aleixandre se instaló allí con su familia. Salvo el periodo de la Guerra Civil y los meses posteriores, entre 1936 y 1940, y sus temporadas en Miraflores de la Sierra, el poeta vivió en Velintonia hasta su muerte, en 1984.

El archivo fotográfico localizado por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre incluye imágenes del Nobel con figuras de la Generación del 27, entre ellas una fotografía poco conocida junto a Federico García Lorca.

El archivo fotográfico localizado por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre incluye imágenes del Nobel con figuras de la Generación del 27, entre ellas una fotografía poco conocida junto a Federico García Lorca. / Cedida por la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre

La casa fue mucho más que una residencia. Por allí pasaron Federico García Lorca, Luis Cernuda, Gerardo Diego, Pablo Neruda, Miguel Hernández y, más tarde, Carlos Bousoño, Francisco Umbral, José Hierro, Pere Gimferrer o Francisco Brines. El escritor catalán Jaime Gil de Biedma lo resumió con una frase que se ha convertido casi en argumento patrimonial: "La casa de la calle Velintonia, número 3, nos pertenece un poco a todos los poetas españoles".

La casa de Vicente Aleixandre en Madrid, conocida como Velintonia, fue uno de los grandes refugios literarios de la Generación del 27.

La casa de Vicente Aleixandre en Madrid, conocida como Velintonia, fue uno de los grandes refugios literarios de la Generación del 27. / Cedida

El dormitorio, pieza central del relato

El plan museográfico prevé dedicar la planta baja a la recreación de la vivienda del poeta, el semisótano a exposiciones temporales y la primera planta a investigación, archivo y actividades culturales. En ese esquema, el dormitorio tendría un valor especial. Alejandro Sanz, presidente de la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, subraya su importancia porque fue allí donde el poeta concibió buena parte de su obra. "Solía escribir de noche, tumbado en la cama", recuerda.

La AAVA respalda la petición de la heredera y considera que esos muebles "pertenecen históricamente a Velintonia" y deben ocupar el espacio museográfico que les corresponde. La asociación sostiene además que no le consta ningún documento de donación al Centro Cultural de la Generación del 27 que impida su devolución.

La Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre pide que los muebles del dormitorio regresen a Velintonia para formar parte del futuro espacio museográfico.

La Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre pide que los muebles del dormitorio regresen a Velintonia para formar parte del futuro espacio museográfico. / Cedida

Tampoco en la Diputación de Málaga conservan documento alguno de las circunstancias en que se produjo la cesión ni en calidad de qué. "Las personas que lo recibieron, por desgracia, han fallecido. Nosotros lo hemos custodiado perfectamente y el dormitorio está perfectamente conservado", asegura López Mestanza, quien tampoco es capaz de precisar desde cuándo está el dormitorio en el Centro Cultural Generación del 27, aunque afirma que a finales de los años 90 del siglo pasado ya estaban allí depositados.

Según el comunicado de Amaya Aleixandre, el centro podía conservar y exponer el dormitorio mientras actuara como custodio. En todo este periodo, sin embargo, los muebles han permanecido embalados en un almacén sin que se hayan expuesto públicamente. La muestra programada para la próxima primavera será la primera ocasión en que se exhiban. El vicepresidente de la Diputación de Málaga confirma que fueron desembalados para comprobar su estado y se encuentran "perfectamente".

En su escrito la heredera pide que los muebles de Aleixandre regresen"al lugar al que históricamente pertenecen", pero abre la puerta a que pueda establecerse "algún convenio de colaboración cultural" entre la futura Casa de la Poesía de Madrid y el Centro Cultural de la Generación del 27.

"Nosotros no tenemos ningún empeño en ninguna guerra de propiedad", insisten desde la Diputación de Málaga. "Esto quedó depositado aquí hace un montón de años, lo hemos cuidado y se hará lo normal entre administraciones, un convenio donde se cede por los años que se considere y que se irá renovando. No tiene mayor historia. Evidentemente, donde tiene que estar es en la casa de Vicente Aleixandre, en Velintonia".

Los muebles del dormitorio de Aleixandre, cedidos hace años al Centro Cultural de la Generación del 27 de Málaga, son reclamados ahora para Velintonia.

Los muebles del dormitorio de Aleixandre, cedidos hace años al Centro Cultural de la Generación del 27 de Málaga, son reclamados ahora para Velintonia. / Cedida

El archivo, una operación pendiente y compleja

Los muebles no son el único elemento necesario para dotar de contenido a la futura casa museo. El gran objetivo de la Comunidad de Madrid es también hacerse con el archivo de Aleixandre, actualmente en manos de Ruth Crespo, viuda del poeta Carlos Bousoño, amigo y discípulo del Nobel. El consejero madrileño de Cultura, Mariano de Paco, ha manifestado en varias ocasiones la intención de adquirirlo y el Gobierno regional ya ha contactado con los Bousoño Crespo, aunque la operación no se ha cerrado.

La adquisición no es sencilla ni barata. Hace aproximadamente 20 años ya hubo negociaciones entre los Bousoño y la Junta de Andalucía y la Diputación de Málaga para comprar el archivo por cinco millones de euros, pero la operación se frustró por asuntos judiciales. La sobrina segunda de Aleixandre reclamó entonces la propiedad. Finalmente, en 2007, el Tribunal Supremo dictaminó que pertenecía a los Bousoño por usucapión o prescripción positiva.

Velintonia, futura Casa Museo Vicente Aleixandre, busca recuperar las huellas materiales del poeta para devolver vida a su memoria literaria.

Velintonia, futura Casa Museo Vicente Aleixandre, busca recuperar las huellas materiales del poeta para devolver vida a su memoria literaria. / Cedida

Ese archivo, declarado Bien de Interés Cultural por la Comunidad de Madrid en 2022, reúne una biblioteca de unos 3.000 volúmenes y más de 6.000 documentos, entre ellos manuscritos del propio Aleixandre y correspondencia con autores como Pío Baroja, Gregorio Marañón o Rafael Alberti. Está considerado uno de los fondos documentales más valiosos sobre la Generación del 27.

Mientras esa compra sigue pendiente, la recuperación del dormitorio aparece como un paso más inmediato para devolver atmósfera a Velintonia. La casa ya está en manos públicas. Ahora empieza la tarea más delicada: reunir las piezas dispersas del mundo íntimo de Vicente Aleixandre para que la futura casa museo no sea solo un edificio restaurado, sino una narración habitada.