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LEYENDA VISUAL

La otra 'mano de Dios' de México 86: la foto de Annie Leibovitz que hizo historia en el Mundial antes que Maradona

Casa de México exhibe la serie que convirtió los Atlantes de Tula, Chichén Itzá y Teotihuacán en escenario de una de las campañas visuales más singulares del fútbol:

'El Castillo, Chichén Itzá, Yucatán, México' (1986), de Annie Leibovitz.

'El Castillo, Chichén Itzá, Yucatán, México' (1986), de Annie Leibovitz. / CEDIDA

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Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Hubo un tiempo en que el fútbol cabía en un cartel. Antes de los estadios convertidos en platós globales, un Mundial podía explicarse con una imagen. Y, en 1986, México decidió que esa imagen no iba a ser una mascota simpática ni una ilustración de manual: sería una fotografía. Y no cualquiera: Annie Leibovitz, la mujer que convirtió el retrato editorial en un territorio de mitología contemporánea, fue llamada para mirar el torneo con ojos de artista y colar un balón entre piedras milenarias. Aquella sacudida visual regresa ahora a Madrid con México 86. El mundo unido por un balón, exposición de la Fundación Casa de México en España dentro de la Sección Oficial de PHotoEspaña.

La muestra, comisariada por Héctor Orozco, reúne 13 fotografías de aquella campaña histórica y podrá verse gratis hasta el 20 de septiembre de 2026. Un pequeño gabinete de memoria deportiva, pero también una lección sobre cómo un país quiso contarse al mundo: no sólo como anfitrión de un campeonato, sino como heredero de una civilización. Leibovitz viajó durante seis meses por México. No fue a buscar únicamente césped, porterías y futbolistas de ceja apretada. Se fue a Chichén Itzá, Teotihuacán y Tula. Metió cuerpos en movimiento donde antes sólo parecía haber solemnidad arqueológica. Y puso modelos a correr, saltar y golpear el aire frente a monumentos. El resultado fue una campaña rarísima y poderosa: deporte popular contra piedra antigua, la liturgia del estadio dialogando con la de los templos.

La muestra, comisariada por Héctor Orozco, reúne 13 fotografías de aquella campaña histórica.

La muestra, comisariada por Héctor Orozco, reúne 13 fotografías de aquella campaña histórica. / JORQUERA

La imagen que terminó haciendo historia fue la de los Atlantes de Tula, iluminados a contraluz, con un balón y la sombra de un jugador en plena acción. Aquel cartel oficial marcó un antes y un después: por primera vez, una Copa del Mundo se anunciaba con una fotografía. La jugada era inteligente y algo insolente. México no vendía sólo un torneo: vendía profundidad, misterio, identidad. La operación tenía, además, una carga emocional evidente. El Mundial de 1986 llegó después del terremoto que devastó Ciudad de México en 1985.

El Mundial de 1986 llegó después del terremoto que devastó Ciudad de México en 1985.

El Mundial de 1986 llegó después del terremoto que devastó Ciudad de México en 1985. / JORQUERA

El país necesitaba levantar estadios, pero también el ánimo. La competición acabó convertida en una maquinaria de supervivencia simbólica: México enseñaba músculo ante el mundo cuando todavía llevaba cicatrices abiertas. En ese contexto, las fotografías de Leibovitz funcionaron como algo más que publicidad. Eran una declaración de resistencia con balón incluido. Luego vino lo que todos recuerdan: Maradona, el Estadio Azteca, Inglaterra, la Mano de Dios, el Gol del Siglo. México 86 quedó clavado en la memoria colectiva como una de esas ediciones en las que el fútbol se desborda. Pero antes de que rodara aquella pelota legendaria, ya había una narrativa visual preparando el terreno. La cámara de Leibovitz había entendido que el torneo necesitaba un relato a la altura de su desmesura.

Una carambola histórica

La exposición llega, además, con una carambola histórica: en 2026, México es territorio mundialista junto a Estados Unidos y Canadá. Es la primera Copa del Mundo organizada por tres países y la primera con 48 selecciones. Para México, la cifra tiene sabor de récord: 1970, 1986 y 2026. Tres veces en el mapa del fútbol. Tres oportunidades para comprobar que el deporte, cuando se cruza con política, cultura e imagen, deja de ser sólo deporte.

'México 86' podrá visitarse hasta el 20 de septiembre.

'México 86' podrá visitarse hasta el 20 de septiembre. / CEDIDA

PHotoEspaña incorpora esta muestra a una edición que mira lejos y ancho. Bajo el lema Volver a imaginar, el festival despliega cerca de un centenar de exposiciones y sedes, con una presencia mayoritaria de mujeres artistas. En Casa de México, el viaje es claro: una zambullida en el instante en que la pelota se volvió tótem. Leibovitz no fotografió un campeonato, sino una ambición. La de un país que quiso convertir un Mundial en patrimonio. Ahí está la gracia y también la deliciosa trampa: el fútbol dura 90 minutos, pero algunas imágenes se quedan siglos.