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CULTURA

Adiós, amapolas: cierra por sorpresa una de las librerías más queridas del centro de Madrid

Tras casi 8 años, la fundadora de la librería, Laura Riñón Sirera ha hecho público el cierre de esta aventura, que llegará a su fin antes de las vacaciones de agosto

Interior de la librería Amapolas en Octubre, una de las más queridas por lo madrileños, cerrará sus puertas

Interior de la librería Amapolas en Octubre, una de las más queridas por lo madrileños, cerrará sus puertas / Epe

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Valeria López Peña

Valeria López Peña

Madrid

Muchos conocen a Laura Riñón Sirera por su trayectoria como escritora y anfitriona en la librería Amapolas en octubre, un punto de encuentro para los 'amapolers', aquellos aficionados a la lectura que ahora lamentan el repentino cierre de una de las estanterías más queridas del centro de Madrid, muy cerca de Chueca.

Riñón Sirera ha sido muy concreta sobre cuándo cerrará el espacio homónimo de su novela de 2018. Pocos meses de su publicación, fue traducida a varios idiomas, por lo que la escritora creó la entonces Librería de Jo, donde ya hacía realidad la ficción del relato a través de guiños en la decoración. Los 'amapolers' tendrán hasta el próximo 26 de julio para acudir por última vez a la librería: "Este sueño, esta aventura se termina".

Cierra la pequeña barquita que se convirtió en un barco

"Es una sorpresa para muchos de vosotros, pero tanto para mí", ha reconocido Riñón Sirera, ya que "llevamos mucho tiempo dándole vueltas al asunto". Aunque no ha profundizado en las razones que llevaron al cierre, ha manifestado su profundo agradecimiento por "ocho años increíbles", así como la confianza, complicidad y tiempo a quienes han acompañado el crecimiento del proyecto. Ha afirmado que pronto publicarán un volante con los días que abrirán, lo cual ayudará a los 'amapolers' más fieles a saber cuáles de los tradicionales encuentros literarios que los llevaban a Amapolas en octubre podrán asistir.

Especialmente ha mostrado cariño con aquellos que llegaron al inicio de "esta pequeña barquita, que se convirtió en barco gracias a todos vosotros". En concreto, se ha referido a Alana, compañera de logros y desventuras durante los últimos cinco años, así como a Laura Helena, María, Paulo y Berta, "porque no habría sido lo que es y lo que seguirá siendo en nuestro recuerdo si no fuera por los 'amapolers' y todos los lectores", así como los editores y autores que han dado su confianza.

Es un hasta pronto, más no una despedida

En definitiva, ha sido una experiencia "inolvidable" para Riñón Sirera, quien espera pasar las próximas cuatro semanas entre abrazos, lágrimas y nostalgia. Aun así, toma fuerza en que "la vida todo son etapas", más cuando se termina "se debe ser igual de valiente para emprender como para decir 'hasta luego'", ha enfatizado añorando volverse a encontrar con cada persona que se ha pasado por la librería, y es que "aquí no nos despedimos de nadie".

Tampoco ha dado detalles de lo que pasará con el local de Calle Pelayo, 60. Sólo ha pedido paciencia y "que seáis comprensivos con esta decisión, que no os castiguéis, porque todo lo que hemos hecho a sido por vosotros" para construir la comunidad que han creado.

Lo que sí ha explicado, es que ahora el próximo paso será vaciar la librería. "Todavía tengo muy presente el momento en el que esto empezó a montarse", dice la fundadora de la librería, así que este proceso también tendrá un peso emocional. "Aquí se queda un pedacito de mí, he puesto todo lo que tenía", dinero, pasión por la culta y amor han sido su inversión.

En cualquier caso, los libros y cuadros siguen estando disponibles las próximas semanas "para asegurar que estén en el hogar de un 'amapoler'", menos el de la icónica pareja enamorada que está colgado en la pared con rayas pintadas, que se quedará con Riñón Sirera. Así es que armará un mercadillo en la planta baja con todas las cosas que decoran la librería.