ORGULLO 2026
La Plexy, maestra de ceremonias del pregón del Orgullo en Madrid desde hace 25 años: "No hace falta votar al PSOE para ser del colectivo"
Debajo del maquillaje, la peluca y los tacones se encuentra José de Benito, que creó a su alter ego drag hace tres décadas y, desde entonces, inaugura la celebración en la capital

La Plexy, maestra de ceremonias del pregón del Orgullo en Madrid desde hace 25 años. / CEDIDA

Si alguien conoce el Orgullo de Madrid a fondo, esa es La Plexy. Lleva más de 25 años presentando el acto inaugural de las fiestas y ha visto evolucionar al colectivo conforme lo ha hecho también la ciudad. Ha sido, incluso, la pregonera en dos ocasiones. “Ella vive en una maleta y la uso a mi antojo”, dice José de Benito, quien se encuentra debajo de todo el maquillaje. Madrileño de nacimiento, creó a su alter ego hace ya 32 años, una noche de fiesta en el mítico local de Chueca Black & White, del que hoy es director. “Por aquel entonces lideraba una compañía de cabaret y nos contrataron para actuar allí, junto a las mejores transformistas del momento. Un día, nos quedamos sin actuación minutos antes de abrir y me propusieron crear un personaje y subir al escenario”, relata. José, con formación en interpretación, no se lo pensó y, de la noche a la mañana, parió a La Plexy, con la que lleva ganándose la vida desde entonces.
“Todo el mundo me conocía como José Plexy, así que lo del nombre no me resultó complicado. Parece ser que conecté con el público y empecé a trabajar en televisión, radio y eventos como el Orgullo. La organización se fijó en mí y decidió contar conmigo para la ceremonia del pregón. Me dejaron sola, pilotando ante 5.000 personas en la plaza de Chueca. Al ver que era capaz de entretener a tanta gente, me hicieron fija y aquí sigo”, cuenta. La Plexy presentará este miércoles, 1 de julio, la ceremonia inaugural del Orgullo en Madrid, cuya programación se extenderá hasta el próximo 5 de julio. Este año, los encargados de dar el pregón serán los actores transexuales Afioco Gnecco, Zack Gómez-Rolls y Silver Chicón.

La Plexy durante su actuación en la madrileña plaza de Chueca, con motivo de la celebración de las fiestas del Orgullo en 2009. / BERNARDO RODRIGUEZ
Es verdad que hemos logrado muchas cosas, pero siento que el colectivo está menos unido que hace años.
Pese a ser una de las caras más conocidas de las fiestas y cargar a sus espaldas años de experiencia, La Plexy sigue poniéndose nerviosa: “Tengo un respeto enorme por el público, pero tengo que medir mis palabras mucho más que antes, cuando hacíamos cabaret puro y duro. Decíamos burradas y nadie se ofendía. Ahora eso no cuela, aunque pidas perdón antes de hacerlo”. El madrileño, que ultima los preparativos en el bar, cree que el orgullo en la capital está parado, “en stand by”. “Muchas marcas se apuntan a esto del pinkwashing y luego se olvidan de nosotros. Es verdad que hemos logrado muchas cosas, pero siento que el colectivo está menos unido que hace años”, dice mientras recuerda sus primeras fiestas subida al escenario.
Drag Race
“La gente estaba emocionada, comprometida y yo solo recibía amor. Se notaba una energía que ahora es difícil de igualar. Igual soy yo, que me estoy haciendo vieja. Muchos seguimos saliendo a reivindicar, pero otros muchos únicamente buscan la fiesta, que tampoco me parece mal”, sostiene. Lo que no ha cambiado es la responsabilidad que siente cada año, antes del gran momento. Sin embargo, confía en aquellas habilidades que un día permitieron que hiciera del drag un trabajo. “Me gusta mucho el humor ácido, soy muy buen maestro de ceremonias y un improvisador nato. Trato a la Plexy como si fuera otra persona”, bromea. Tanto su exmujer como su hija son artistas y ambas han apoyado el proyecto desde el inicio: “Es fan y está feliz de verme así”.
A sus 58 años, José ha visto cómo el transformismo ha evolucionado en drag y, con ello, la manera de consumir este tipo de espectáculos. “Programas como Drag Race son buenísimos porque permiten incluir este arte en nuevos espacios; pero también parece que si no pasas por el formato, no eres válida. Meternos en un mismo saco a todas no representa al drag español”, lamenta. Pese a haber recibido la invitación en varias ocasiones e incluso haber sido planteada como presentadora, La Plexy tiene claro que no es lo suyo: “Creo que Supremme Deluxe es fabulosa y encaja a la perfección con el proyecto”. El éxito del programa televisivo ha llegado hasta Chueca, donde cada vez es más difícil hacerse un hueco.

La Plexy, directora de la discoteca Black & White, en Chueca. / CEDIDA
“Das una patada a una piedra y salen 80 transformistas. Como veterana, recomiendo a las nuevas generaciones que se preparen en condiciones. Hacer drag no es ponerse una peluca. Hay muchas pidiendo sueldos dignos o camerinos en cada sitio al que van y lo que no saben es que algunas nos hemos cambiado hasta en gallineros”, explica. Es su faceta como empresario la que le ha hecho darse cuenta de lo difícil que es pagar determinadas cantidades cuando la sala está vacía: “Deben entender que se empieza cobrando poco, como en cualquier empleo, para después aspirar a las grandes fiestas y discotecas. José echa la vista atrás y recuerda cuando trabajaba como cocinero mientras se graduaba en Arte Dramático: “Y por las noches, cuando me sobraba tiempo, daba vida a La Plexy”.
El bullying debe parar. Es importante educar en valores como el amor, la diversidad y la aceptación sin importar la política.
Educar en diversidad
Cree que el sector alcanzará una saturación que hará desaparecer a algunos nombres de la industria, cuando “no haya bolos para todas”. “Una actuación a la semana no te permite vivir en Madrid y pagar las pelucas y los vestidos”, agrega. En estos últimos años, cada vez se ha vuelto más recurrente el pensamiento de dejarlo de forma definitiva. “Siempre acabo volviendo por el público, pero ya no es lo que era. La gente ahora nos pide canciones, como si fuéramos una gramola. Antes había devoción. Si actuabas a las tres de la mañana, a las dos se empezaba a llenar la discoteca, la gente se peleaba por los sitios. Hacíamos shows de hora y media y nadie se meneaba del asiento”, insiste.
Desde que está al frente del Black & White, ha abierto sus puertas a nuevos públicos que, hace años, no hubieran frecuentado este lugar como lo hacen ahora: “Tengo amigos gays que han dejado de venir porque ahora hay personas heterosexuales, lesbianas, bisexuales… Pero eso es lo que quiero conseguir, la convivencia entre todos. El Black & White es un referente tremendo, que ha pasado por todas las fases posibles. La Veneno, de hecho, nació aquí. Era un refugio”. Apenas unos días antes del pregón, La Plexy recuerda que el cambio está en las aulas y en las casas. “El bullying debe parar. Es importante educar en valores como el amor, la diversidad y la aceptación sin importar la política. Mi hija no sabe a qué partido voto a día de hoy”, defiende.
“No hace falta votar al PSOE para ser del colectivo. Cierto es que han sido partidos de izquierda quienes han buscado los máximos derechos y logros para todos nosotros, pero con los años he descubierto que hay muchísima gente que también quiere caminar con nosotros. Y a quienes meten la pata, como Antonio Martínez Nieto, diputado de Vox en Asamblea Regional de Murcia, hay que castigarlos. Eso es un delito de odio. Debemos exigir responsabilidades al partido. Pero, con todo esto, no creo que el orgullo sea cosa de partidos”, concluye.