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ARQUITECTURA

Este es el palacio modernista de Madrid que parece más propio de Barcelona: descubre la curiosa joya que esconde en su interior

Aunque su arquitectura recuerda a Gaudí, el Palacio de Longoria es una obra madrileña del arquitecto José Grases Riera, compañero del famoso artista catalán

Este curioso palacio es apodado como "La Tarta" por los madrileños y parece desubicado frente a la arquitectura clásica de la capital

Este curioso palacio es apodado como "La Tarta" por los madrileños y parece desubicado frente a la arquitectura clásica de la capital / Secretos de Madrid

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Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

Aunque su arquitectura de diseño orgánico que carece de líneas rectas pudiera recordar al famoso arquitecto catalán Antonio Gaudí, la realidad es que este edificio modernista situado en el barrio de Chueca es desde la primera hasta la última piedra, madrileño.

Sin bien es cierto que su arquitecto fue José Grases Riera, compañero de estudios de Gaudí, este edificio construido entre 1902 y 1904 se trata de un encargo del financiero Javier González Longoria, quien pretendía vivir junto a su familia en los pisos superiores y transformar los inferiores en la sede de un banco.

Las visitas al Placio de Longoria están sujetas a su agenda cultural

Las visitas al Palacio de Longoria están sujetas a su agenda cultural / Mirador de Madrid

Es este empresario el que otorga su nombre a esta joya escondida: el Palacio de Longoria, y que tras ser vendido por 500.000 pesetas al dentista del Rey Alfonso XIII, fue finalmente adquirido en 1950 por la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) que pagó algo menos de 5 millones de pesetas por poder utilizarlo como su sede.

Una fachada viva con motivos vegetales trepadores

La confusión con el estilo de Gaudí está ampliamente justificada, y es que desde su exterior, parece respirar ese amor por la vitalidad y el movimiento que inspiraba el diseñador catalán. Con sus formas ondulantes que simulan olas, sus balcones de hierro forjado y sus motivos vegetales trepadores, el Palacio de Longoria se ha ganado el apodo de "La Tarta", como así lo llaman los madrileños.

Rompiendo por completo con la rigidez arquitectónica que caracteriza a Madrid, este edificio parece desubicado, fuera de contexto. Algo que, hasta cierto punto, es cierto, ya que el Palacio de Longoria pertenece a la corriente arquitectónica modernista que no terminó de encajar en la capital y cuyos ejemplos pueden contarse con los dedos de la mano.

Su cúpula tiene un diseño abstracto que parece recordar al sol y su luz

Su cúpula tiene un diseño abstracto que parece recordar al sol y su luz / Madrid a 360º

Ya en su interior, destaca su escalera imperial flotante, cuya barandilla, como una serpiente que se desliza, parece no tener fin. Esta escalera está coronada con una espectacular joya interior, y cuya exclusividad la convierte en un auténtico tesoro. Hablamos de su inmensa cúpula de hierro y vidrio, fabricada por la prestigiosa Casa Maumejean, que gracias a su diseño radial y hexagonal permite la refracción de la luz en una especie de representación abstracta del sol.

¿Es posible visitar el Palacio de Longoria?

Sí, aunque no se encuentra abierto al turismo general de forma diaria o libre, sino que está sujeto a la agenda cultural del edificio. Por ello, si se desea contemplar su escalinata o cúpula interior, se deberá acudir en fechas donde el Palacio cuente con exposiciones temporales o programas institucionales que por norma general son completamente gratuitos.