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ASAMBLEA CEIM

Los empresarios madrileños piden la convocatoria "urgente" de elecciones generales: "Este es un Gobierno agotado"

El presidente de CEIM, Miguel Garrido, clausura la Asamblea General de la organización con un duro discurso ante la situación institucional de España

El presidente de CEIM, Miguel Garrido.

El presidente de CEIM, Miguel Garrido. / CEIM

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Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

En un duro discurso contra el Gobierno y la situación institucional que atraviesa España, el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), Miguel Garrido, ha reclamado hoy en nombre de la organización la convocatoria "urgente" de elecciones generales. "Este Gobierno está agotado, no da para más en lo económico ni en lo institucional ni en lo moral", ha señalado en el cierre de la Asamblea General de la patronal madrileña antes de reclamar "altura de miras" y "sentido de Estado".

"Es el momento de alzar la voz. Por ello, los empresarios madrileños damos un paso al frente y pedimos una salida democrática a una situación ya insostenible. Pedimos, por tanto, la convocatoria urgente de elecciones generales", ha afirmado entre aplausos de buena parte de los asistentes.

Entre los presentes estaba el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, quien en una intervención previa en el mismo foro no se ha pronunciado respecto a un adelanto electoral. Sí ha trasladado el "apoyo explícito" de los empresarios españoles a las Fuerzas de Seguridad del Estado, a la Justicia y a los medios de comunicación "libres", independientemente de su línea editorial.

Habitualmente crítico con el Ejecutivo central y defensor de las políticas madrileñas en materia fiscal o de desregulación, Garrido se ha mostrado hoy particularmente beligerante contra el Gobierno de la nación. "Asistimos a una sucesión permanente de escándalos políticos e investigaciones judiciales que deterioran la confianza en las instituciones y proyectan una imagen de inestabilidad en el exterior. La situación afecta a la imagen de España como destino de inversión y pone en duda que sea una economía fiable y predecible", ha comenzado diciendo. "No hay un solo día que no conozcamos un nuevo escándalo, una nueva revelación que se suma en la memoria de la anterior".

En ese clima, ha añadido, con la credibilidad de las instituciones "cada día más deteriorada", el presidente de los empresarios madrileños ha hecho referencia a los casos en torno al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, la exmilitante socialista Leire Díez o la reciente condena al exministro de Fomento José Luis Ábalos, entre otros. "No se genera estabilidad económica hablando de supuestas joyas, de supuestas cloacas, de supuestas fontaneras, de los supuestos papeles que juegan esposas, hermanos, sobrinas y entornos familiares del poder", ha subrayado.

Entre críticas a los ministros Carlos Cuerpo por dejar de ejecutar, ha dicho, fondos europeos; Sara Aagesen, por el apagón de abril del año pasado; Óscar Puente, por dejar las infraestructuras ferroviarias "en una crisis de credibilidad sin precedentes"; Mónica García, por "batir récords de conflicto con los médicos"; Arcadi España y su antecesora, María Jesús Montero, por "no haber sido capaces de presentar Presupuestos Generales del Estado durante tres años", y Yolanda Díaz, por ser "experta en malabarismos políticos, en titulares triunfalistas y en estadísticas que muchas veces se parecen muy poco a la realidad de las empresas", Garrido ha dictaminado que no se trata de una crisis puntual sino ante "un Gobierno que en su conjunto ha agotado su crédito, su credibilidad y su capacidad de ofrecer soluciones".

"Persecución fiscal"

Junto a ello, Garrido ha lanzado una propuesta para la mejora de las condiciones para el empresariado madrileño y, en general, español, basado en seis ejes. El primero, una rebaja de las cotizaciones sociales y la adopción de reformas "realistas y valientes" para reducir el absentismo, señalado minutos antes que él por Garamendi como "el gran problema de España en estos momentos". Asimismo, ha abogado por una rebaja impositiva. "Primero sentimos presión fiscal, después llegó el afán recaudatorio, más tarde la asfixia y ahora sentimos persecución fiscal", ha asegurado.

De la misma manera ha reclamado una racionalización del gasto público, una estrategia nacional de competitividad y una adecuación del talento a las necesidades del mercado laboral. Para ello, ha sugerido el presidente de CEIM mejoras en la formación, la apuesta por una FP "conectada con la realidad empresarial" y una política migratoria "responsable". "Defendemos una inmigración ordenada, vinculada al empleo y a la formación, justo lo contrario a lo que se ha impulsado desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. La regularización debe responder a las necesidades reales de nuestro mercado laboral, no convertirse en una decisión improvisada o desvinculada de la integración y el empleo, porque de no ser así, se despiertan sospechas y dudas políticas", ha sentenciado.

En la misma línea crítica con el Gobierno, Garrido ha defendido una mayor inversión en infraestructuras y políticas de vivienda que liberalicen suelo, acorten trámites y fomenten la colaboración público privada. "Mientras las familias no pueden comprar, mientras los jóvenes no pueden alquilar, mientras el esfuerzo de toda la vida se vuelve inalcanzable, a los okupas se les comprende, se les ampara y se les protege", ha mantenido.

Además, ha demandado una transición energética "sin dogmatismos y garantizando siempre la seguridad del suministro", lo que se traduce esencialmente en un retraso del apagón nuclear. "Cerrar anticipadamente las centrales nucleares significa incrementar costes, aumentar la dependencia energética y generar incertidumbre en un momento especialmente delicado", ha subrayado Garrido, con especial mención a la central de Almaraz, en Extremadura, el cierre del primero de cuyos reactores se prevé para noviembre de 2027.