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CRISIS DE GOBIERNO

Alcalá de Henares queda en manos del "voto a voto" de Vox tras dar por roto su pacto con el PP

Acosta ha anunciado que su grupo decidirá "cada votación" en el Pleno de forma individual, mientras los populares defienden que su voluntad de acuerdo sigue "intacta"

La alcaldesa de Alcalá, Judith Piquet (izq.), y el portavoz de Vox en la localidad, Víctor Acosta (der.).

La alcaldesa de Alcalá, Judith Piquet (izq.), y el portavoz de Vox en la localidad, Víctor Acosta (der.). / Ayuntamiento de Alcalá de Henares

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Héctor González

Héctor González

Madrid

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha entrado en una nueva fase de incertidumbre política tras la ruptura del pacto de Gobierno anunciada por Vox después del cese de su portavoz, Víctor Acosta, como segundo teniente de alcalde. La decisión de la alcaldesa, Judith Piquet, no implica por ahora la salida completa de Vox del Ejecutivo municipal, pero sí altera el equilibrio interno de un Gobierno en el que el PP seguirá necesitando a sus socios para sacar adelante las votaciones clave en el Pleno.

El acuerdo de Gobierno está roto. Lo ha roto de manera unilateral el Partido Popular”, lamentó Acosta este lunes, después de que Piquet le comunicara el pasado viernes la retirada de sus principales responsabilidades alegando una "pérdida de confianza". Para Vox, sin embargo, la decisión es una “represalia política” por la negativa de su grupo a apoyar una modificación presupuestaria de casi 68 millones de euros, alrededor de “un tercio” de las cuentas municipales.

El resultado es una situación a medio camino entre la ruptura y la continuidad. Acosta pierde la Segunda Tenencia de Alcaldía y el área de Proyectos Estratégicos y Europeos; pero mantiene, al menos de momento, la presidencia de la Junta Municipal del Distrito II y la del Organismo Autónomo Ciudad Deportiva Municipal. También conservan sus responsabilidades los otros dos concejales de Vox en el Gobierno local: Pilar Cruz, al frente de Familia, Infancia y Juventud; y Antonio Peñalver, responsable de Desarrollo Económico y Empleo y consejero delegado de Alcalá Desarrollo.

Es decir, que pese a dar por roto el pacto político, Vox mantiene todas sus actas municipales. El PP, por su parte, mantiene áreas de gobierno compartidas con los concejales de Vox, aunque queda expuesto a una negociación permanente en el Pleno. Preguntado ayer por el futuro de las iniciativas municipales, Acosta advirtió de que, de ahora en adelante, su formación decidirá “cada votación” de forma individual.

El choque se desencadenó con la modificación presupuestaria que el PP llevó a la Comisión de Hacienda. Según Acosta, se tramitó “por urgencia”, sin negociación previa con Vox y sin facilitar información suficiente sobre importes y actuaciones. “No vamos a ceder. No vamos a ser el perro faldero del PP; los ciudadanos nos votaron para formar parte de las decisiones sobre a dónde se destina el dinero público, no para firmar cheques en blanco”, ha señalado el portavoz de la formación.

Desde el Gobierno municipal argumenta el cese por una “pérdida de confianza política e institucional” provocada por las decisiones y manifestaciones públicas de Acosta. El Gobierno de Piquet sostiene que Vox mantenía bloqueada la negociación presupuestaria desde diciembre al condicionar cualquier avance al acceso directo a la contabilidad municipal. Una potestad que, apuntan, no tiene ningún concejal, incluida la propia alcaldesa.

En este sentido, el portavoz municipal adjunto popular, Vicente Pérez, defendió este lunes que los ediles están para “trabajar por los vecinos”, mejorar la seguridad, impulsar inversiones y resolver “los problemas reales” de la ciudadanía, “no para investigar ni asumir funciones que corresponden a los órganos de control”. Pérez recordó que la actividad económica del Ayuntamiento está sometida a controles reglados. “Pretender sustituir ese trabajo técnico por debates políticos permanentes no ayuda a resolver ninguno de los problemas de los alcalaínos”, defendió.

El PP madrileño ha cerrado filas con la regidora alcalaína. Tanto el portavoz de los populares en la Asamblea, Carlos Díaz Pache, como el número dos del Ejecutivo regional, Miguel Ángel García Martín, respaldaron ayer la decisión de retirar a Acosta de la tenencia de alcaldía. Pache, no obstante, defendió también que el Gobierno local mantiene “intacta” su voluntad de “llegar a acuerdos, de estabilidad, de diálogo y de colaboración con los concejales de Vox”.

La oposición, por su parte, observa la crisis con escepticismo. La portavoz del PSOE-M, Mar Espinar, señaló ayer que la ruptura es “más fingida que real”, ya que Acosta mantiene su acta de concejal y Vox conserva responsabilidades dentro del Ejecutivo. “No parece que vaya a pasar mucho más”, resumió Espinar. Desde Más Madrid, Manuela Bergerot vinculó la decisión de Piquet con la querella que pesa sobre Acosta desde mayo por presuntos delitos de acoso sexual, laboral, amenazas y descubrimiento y revelación de secretos.