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PREMIOS ACADEMIA MADRILEÑA DE GASTRONOMÍA

Los once nombres que explican el gran momento gastronómico de Madrid: de Montia y Botín a Sen Omakase y Pastelerías Mallorca

La Academia Madrileña de Gastronomía celebra el décimo aniversario de sus premios reconociendo a restaurantes, tabernas, mercados, sumilleres, productores y proyectos que dibujan la diversidad culinaria de la región

Todos los premiados en X Edición de los Premios de Gastronomía de la Comunidad de Madrid.

Todos los premiados en X Edición de los Premios de Gastronomía de la Comunidad de Madrid. / EPE

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Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Madrid ya no se cuenta solo desde sus grandes restaurantes de autor ni desde sus tabernas históricas. La gastronomía madrileña se ha convertido en un mapa mucho más amplio, donde conviven casas de comidas, barras internacionales, obradores familiares, mercados renovados, proyectos empresariales emergentes, productores locales y restaurantes que miran al territorio con una identidad cada vez más clara.

Ese retrato diverso es el que ha querido reconocer la X Edición de los Premios de Gastronomía de la Comunidad de Madrid, entregados por la Academia Madrileña de Gastronomía en la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia regional. En su décimo aniversario, los galardones han distinguido a once proyectos y profesionales que explican por qué Madrid se ha consolidado como uno de los grandes destinos gastronómicos de Europa.

Diez años después, la institución considera cumplido aquel objetivo. "Estos premios se han consolidado como un reflejo fiel de la pluralidad y la riqueza de la gastronomía madrileña", señaló Rogelio Enríquez, presidente de la Academia Madrileña de Gastronomía, recordando que durante esta década han distinguido a restaurantes, tabernas históricas, productores, comerciantes, sumilleres, jefes de sala, periodistas, artesanos y entidades sociales.

Rogelio Enríquez, presidente de la Academia Madrileña de Gastronomía.

Rogelio Enríquez, presidente de la Academia Madrileña de Gastronomía. / EPE

Entre los premiados de este año figuran Montia, Botín, Sen Omakase, Pastelerías Mallorca, Luis García de la Navarra, El Fogón de Trifón, LaLópez, Caiño, Red Panda Madrid, El Pedrusco de Aldealcorvo y la DOP Aceite de Madrid.

Una década premiando la gastronomía madrileña

Los premios nacieron en 2016 con el objetivo de reconocer el trabajo de quienes engrandecen la gastronomía de la región: cocineros, productores, hosteleros, jefes de sala, sumilleres, comerciantes y empresarios. Diez años después, la lista de galardonados funciona casi como una radiografía del momento actual.

"Estos premios nacieron para reconocer el talento de todas las personas que engrandecen la gastronomía madrileña: hosteleros, productores, camareros, sumilleres y empresarios. Diez años después, se han consolidado como un reflejo fiel de la extraordinaria variedad y riqueza de nuestra oferta", explicó Enríquez.

Para Enríquez, Madrid vive un momento especialmente dulce. "Madrid está en un momento de ebullición y se ha convertido en un destino gastronómico de primera división", aseguró durante la entrega de premios. Según el presidente de la Academia, la gastronomía se ha convertido ya en el segundo motivo de visita a la ciudad, solo por detrás de la oferta cultural.

Montia, la cocina de la Sierra de Guadarrama

El premio a Restaurante/Cocina fue para Montia, el restaurante que Dani Ochoa lidera en San Lorenzo de El Escorial. Reconocido con una estrella Michelin y dos Soles Repsol, el proyecto ha construido una de las identidades más personales de la región a partir de la Sierra de Guadarrama, la recolección silvestre, la temporalidad y el trabajo con productores locales.

Montia, mejor restaurante de Madrid: la cocina de la Sierra de Guadarrama conquista a la Academia Madrileña de Gastronomía.

Montia, mejor restaurante de Madrid: la cocina de la Sierra de Guadarrama conquista a la Academia Madrileña de Gastronomía. / EPE

Su cocina cambia al ritmo del monte. Brotes, hojas, flores, plantas y hierbas recogidas por el equipo se integran en platos que entienden la sierra como despensa viva y laboratorio natural. "Es increíble recibir un premio así y que desde mi región reconozcan nuestro trabajo. Esto es la consecuencia de ver el campo y la Sierra de Guadarrama como una parte más para hacer pruebas y colaborar con una red de proveedores que ya consideramos nuestros amigos. Es bonito recorrer este camino juntos", señaló Dani Ochoa.

Producto, sala y mercados

En la categoría de Restaurante de Producto/Casa de Comidas, el reconocimiento fue para El Pedrusco de Aldealcorvo, el asador castellano de Chamberí liderado por los hermanos Gonzalo y Antonio de Pedro. Con un horno centenario trasladado desde Segovia como corazón del proyecto, la casa ha sabido mantener el pulso de la tradición castellana con lechazos, cochinillos y guisos históricos.

El premio de Sala/Sumiller recayó en Luis García de la Navarra, una figura clave para entender la cultura del vino en Madrid. Presidente durante nueve años de la Asociación Madrileña de Sumilleres y responsable, junto a su hermano Pedro, del restaurante García de la Navarra, su trayectoria ha contribuido a dignificar el papel de la sala y a acercar el vino al gran público.

La categoría de Puesto de Mercado reconoció a LaLópez, en el Mercado de Antón Martín. Liderado por Sergio Mayor y Mai López, este pequeño espacio demuestra cómo los mercados municipales pueden seguir siendo lugares de encuentro, producto, cocina contemporánea y barrio.

Japón, taberna y vino

La Cocina Internacional tuvo como protagonista a Sen Omakase, uno de los restaurantes japoneses más destacados de la capital. Su propuesta se basa en la confianza entre comensal y chef, con un recorrido que cambia según el producto disponible y la inspiración diaria del itamae.

El premio a Bar/Taberna fue para El Fogón de Trifón, una casa con más de dos décadas de trayectoria que representa el espíritu de las grandes tabernas madrileñas: cocina de temporada, producto bien elegido, recetario tradicional y una bodega muy cuidada.

En el apartado de Vinos y Licores, el galardón fue para Caiño, reconocido por su selección de pequeños productores, vinos de mínima intervención y etiquetas poco convencionales. Su trabajo ha contribuido a enriquecer la escena vinícola de Madrid y a acercarla a nuevas generaciones de consumidores.

Aceite, dulce y nuevos modelos de negocio

El premio a Producto de Madrid fue para la DOP Aceite de Madrid, amparada por la Unión Europea desde 2023. La denominación protege más de 20.000 hectáreas de olivar repartidas en cerca de 40 municipios y pone en valor variedades como cornicabra, castellana y manzanilla cacereña, junto a otras minoritarias.

En Dulce/Repostería, la Academia reconoció a Pastelerías Mallorca, fundada en 1931 y parte de la memoria sentimental de varias generaciones de madrileños. Sus napolitanas, roscones de Reyes y nuevas propuestas siguen conviviendo con una manera artesanal de entender la pastelería.

Como Proyecto Empresarial Gastronómico, el premio fue para Red Panda Madrid, nacido en 2024 como dark kitchen asiática sin gluten y convertido después en restaurante con cocina vista. Detrás del proyecto están María y Alfonso, que han construido una marca con identidad propia, capacidad de crecimiento y conexión con nuevos hábitos de consumo.

Botín, toda una vida

El Reconocimiento a Toda una Vida recayó en Botín, fundado en 1725 y considerado por el Guinness World Records como el restaurante más antiguo del mundo en funcionamiento. Ubicado en la calle Cuchilleros, junto a la Plaza Mayor, conserva su histórico horno de leña, donde desde hace tres siglos se asan cochinillos y corderos al estilo castellano.

Regentado actualmente por la cuarta generación de la familia González, Botín es uno de los grandes símbolos gastronómicos de Madrid y un lugar ligado a la historia literaria y sentimental de la ciudad.