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EDUCACIÓN

El curso escolar acaba en Madrid con la vista puesta en la huelga a partir de septiembre: "Nos van a encontrar de frente y unidas"

Una veintena de organizaciones perfila un paro indefinido en la educación primaria y secundaria madrileñas siguiendo el ejemplo de las educadoras infantiles y de los docentes valencianos

Manifestación educativa el pasado 19 de abril en las calles de Madrid.

Manifestación educativa el pasado 19 de abril en las calles de Madrid. / Jesus Hellín - STUDIO MEDIA 19 - Europa Press

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Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

Con la polémica recurrente del calor en las aulas, el curso escolar terminaba este viernes en la Comunidad de Madrid. Vienen por delante algo más de dos meses de parón estival, pero algunos ya miran a un septiembre que se avecina conflictivo. Siguiendo el camino iniciado en abril por las educadoras infantiles y seguido después por docentes de otras etapas educativas en otras comunidades autónomas, singularmente en la Comunidad Valenciana, profesores de Primaria y Secundaria de colegios e institutos públicos madrileños se disponen a iniciar el curso 2026-2027 con la convocatoria de una huelga indefinida por lo que consideran el incumplimiento de acuerdos en relación con la reducción de horas lectivas y el bloqueo de las negociaciones con la Consejería de Educación. Todo ello en un clima preelectoral, con las elecciones autonómicas de 2027 en un horizonte cada vez más próximo, que calienta las movilizaciones no solo en el sector educativo.

En el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso ya se anticipa un otoño movido. La propia consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, tras apenas cuatro meses en el cargo después del cese fulminante de Emilio Viciana a mediados del pasado mes de febrero, se refería a ello este mismo jueves en la Asamblea de Madrid. "Respetamos el derecho a la movilización, claro que sí, y escucharemos siempre propuestas que sean útiles para poder seguir avanzando, pero creemos que es importante lanzar un mensaje de confianza a las familias y al conjunto de la comunidad educativa para que Madrid siga mejorando desde el diálogo, desde los acuerdos y desde las medidas reales", señalaba. "Apoyar al profesorado, desde luego, no consiste en hacer meras declaraciones o ponerse detrás de una pancarta, sino que consiste en tomar decisiones, invertir recursos y cumplir los compromisos, que es justamente lo que hace el Gobierno de la Comunidad de Madrid".

Zarzalejo se aferra al acuerdo firmado por su antecesor con los sindicatos de la mesa sectorial en abril de 2025 en el que se establecían entre otras cuestiones la progresiva bajadas de horas lectivas y de número de alumnos por aula, las conocidas como ratios. En ese documento se establecía que los profesores de Secundaria pasarían a tener este curso que acaba de concluir 19 horas lectivas a la semana, número que bajaría a las 18 horas lectivas para los tutores en el curso 2027-2028 y para todo el conjunto de profesores en el curso 2028-2029. En cuanto a los maestros de Infantil y Primaria fijaba en 25 el número de horas lectivas semanales y convertía una de las cinco horas complementarias de la jornada, en hora de libre disposición, es decir, de no permamencia obligatoria en el centro.

El acuerdo establecía también una bajada de ratios, de 30 a 25 alumnos por aula en Secundaria, y de 25 a 20 alumnos por aula en Primaria, que se introduciría progresivamente por cursos. En el recién terminado, por ejemplo, se ha aplicado en 1º de Primaria y en 3º de ESO, en el segundo ciclo de Infantil (3-6 años) y en 1º y 2º de ESO ya se había completado; en el que comienza en septiembre llegará a 2º de Primaria y 4º de ESO, y en los sucesivos años académicos se extenderá al resto de cursos de Primaria.

El documento, asimismo, contempla un incremento progresivo de recursos para la atención a la diversidad y otras cuestiones para profundizar en la reducción de tareas burocráticas e insta a continuar con las negociaciones en materia de permisos y licencias, la oferta de empleo público o las condiciones en los centros de difícil desempeño.

Los sindicatos, en cambio, entienden que ese acuerdo no solo no se está cumpliendo en algunos puntos, sino que no está sirviendo, además, para avanzar en las negociaciones. "Ninguna organización sindical firmó contenta, no fue un día de alegría", afirma Aida San Millán, secretaria general de la Federación de Educación de CCOO de Madrid. "Quisimos dar un paso hacia adelante, desbloquear algo que no llegaba al 100% de lo que queríamos, pero en lo que llevábamos 12 años de negociaciones, que es la recuperación del horario lectivo y que es lo que el profesorado nos pide, y avanzar para seguir con el resto. Pero no se ha avanzado, porque ha sido medio verdad, medio mentira, y encima no se ha seguido poniendo sobre la mesa nada más".

Asegura San Millán que la reducción a 19 horas lectivas en Secundaria no se ha podido hacer efectiva para todos los profesores y no ha venido acompañada de ninguna forma de compensación económica u horaria o que la mesa sectorial no ha podido verificar si los recursos comprometidos para la atención a la diversidad en Primaria han llegado en la forma en que se pactaron.

Pero, además, las movilizaciones de las educadoras infantiles madrileñas, en huelga indefinida desde el pasado 7 de abril, y de los docentes no universitarios de otras comunidades autónomas han puesto frente al espejo a los profesores madrileños. "En comunidades donde tienen mejor salario y mejores condiciones laborales que nosotros están tirados a la calle en huelga indefinida, consiguiendo más derechos, y el profesorado de Madrid ya no aguanta más", apunta la secretaria de Educación regional de CCOO.

Se apunta como detonante a la Comunidad Valenciana, donde los docentes han estado un mes de huelga continuada hasta el pasado 10 de junio. Según CCOO, Madrid es una de las comunidades con mayor carga lectiva para el profesorado. Frente a las 19 horas lectivas semanales en Secundaria, en la mayoría de comunidades están entre 17 y 18, en la propia Comunidad Valenciana son 18, y en algunas llegan a 16. En Primaria, también según el sindicato, frente a las 25 horas lectivas semanales para el profesor madrileño, en la mayoría de regiones son 23 y en algunas 22. "Salarialmente, cobramos menos que en otras regiones, aparte de que aquí el nivel de vida es un 20% superior, según el Banco de España", añade San Millán. "Y la gente ha estallado".

Una veintena de organizaciones sindicales y plataformas educativas viene trabajando desde hace unas semanas en la convocatoria de una huelga indefinida en Madrid para el próximo curso. Este miércoles se celebrará una asamblea en la que se votarán las tablas reivindicativas, la fecha de convocatoria y quién compone el comité de huelga.

Incremento salarial del 22% en siete años

Desde la Consejería de Educación se hace, en cambio, un balance "claramente positivo" sobre la mejora de las condiciones laborales del profesorado. "Hoy nuestros maestros y profesores tienen mejores salarios, menos carga lectiva, más apoyo en los centros, más estabilidad laboral y, desde luego, más oportunidades de formación", argumentaba el jueves Zarzalejo en la Asamblea de Madrid.

Desde 2019, proseguía, el incremento salarial para maestros y profesores ha sido de casi un 22%, se han convocado 25.000 plazas, se ha reducido la interinidad en un 7,2% y se han agilizado las sustituciones en casos de baja, con 21.000 cubiertas solo en este curso. Además, frente a lo que denuncian los sindicatos, el acuerdo de 2025 se está cumpliendo tanto en lo que toca a reducción de horas lectivas como en aligeramiento de cargas burocráticas o apoyo a la diversidad. Hoy mismo comienzan las oposiciones a maestro para incorporarse ya el curso que viene, con un total de 1.756 plazas, se subraya desde la Consejería.

En el PP madrileño se impone la visión de que la izquierda trata de instrumentalizar la educación para la confrontación política, de que lo que trata la oposición es de "reventar Madrid" en periodo preelectoral, en expresión del diputado popular Lorenzo Pérez Rojo.

Como fuere, a Zarzalejo se le avecina un otoño caliente. "Las organizaciones sindicales tenemos muy clara una cosa, y es que no podemos seguir ya más así", traslada la responsable de Educación de CCOO, quien asegura que es la consejera la que tiene la llave. "Lo más importante es sacar las reivindicaciones adelante. Si no es necesario llegar a la huelga, maravilloso, pero si es necesario ir a la huelga nos van a encontrar de frente y unidas".

También la universidad y el 0-3

Las protestas no se limitarán solo a colegios e institutos públicos. Desde Por la Pública, plataforma que integra a colectivos de las universidades madrileñas, se secundarán los paros. "Efectivamente, viene un año de movilizaciones", confirma Eva Aladro, catedrática en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense y portavoz de UCM Por la Pública. "Que vamos a hacer huelga indefinida está asumido, lo que no tenemos claro es desde cuándo para no perder fuerza, porque la universidad calienta motores más tarde".

Además de sumarse a la reivindicación del resto de la comunidad educativa, entiende que la universidad tiene sus propios motivos, no solucionados, afirma con el acuerdo de financiación plurianual suscrito entre la Comunidad de Madrid y los rectores de las seis universidades públicas madrileñas. En su institución, la Complutense, consecuencia del plan de ajuste que ha tenido que llevar a cabo como contrapartida al préstamo de 34,5 millones de euros concedido por la Comunidad de Madrid para hacer frente a sus deudas, ya se han suprimido algunos grupos y asignaturas, mantiene Aladro.

También las educadoras infantiles madrileñas continuarán con su huelga indefinida, que el martes entrará en su duodécima semana. Para ellas, de hecho, es para las únicas para las que aún no ha terminado el curso. El primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años) es la única etapa educativa en la que el mes de julio, completo, sigue siendo lectivo. Es, de hecho, la de equiparar su calendario escolar al de sus compañeras del segundo ciclo de Infantil (3-6 años), una de las reivindicaciones que mantienen junto a la bajada de ratios y la subida salarial, en algunos casos, con pliegos aún en vigor firmados antes de la última subida del salario mínimo interprofesional, por debajo del propio salario mínimo.

En este periodo no han dejado de mantener un calendario semanal de reivindicaciones, la última una performance en la Puerta del Sol el pasado jueves para denunciar el calor en las aulas, más allá de que el seguimiento de la huelga haya decaído. "Lo importante es estar en las calles, seguir ejerciendo presión y organizarnos para ser suficientes para llegar a todo, y en ese sentido, gracias también a la caja de resistencia, vamos fenomenal", asevera Rosa Marín, portavoz de la Plataforma Laboral de las Escuelas Infantiles (PLEI).

Durante julio con las elevadas temperaturas, anticipan, bajarán el ritmo de las concentraciones, hasta tres y cuatro a la semana hasta ahora, aunque procurarán tirar de imaginación mantener algunas de las actuaciones de carácter más imaginativo. "Estamos muy creativas, porque el calor es fuente de inspiración", ironiza en alusión a las polémicas palabras del consejero madrileño de Cultura, Mariano de Paco.

En cualquier caso, mantendrán su huelga indefinida a partir de septiembre, un mes muy complicado en las escuelas infantiles, con el llamado periodo de adaptación, vinculación o acogida, cuando los niños llegan por primera vez, con meses o 1 año. "Cógete un aula nueva de 1-2 años, que tienes 14 criaturas de uno o dos años que requieren brazos, brazos, brazos, que vienen de su casa, de dormir en brazos, de estar amamantados en el pecho... Catorce, con dos manos y dos ojos es inviable", describe Marín. "Es un mes muy complicado para las compas, para las criaturas y para las familias. Veremos si ahí realmente se plantean que hay que solucionar cosas".