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POLÉMICA LABORAL

La Garibaldi se defiende de las acusaciones de abuso laboral con un comunicado atribuido a los trabajadores

El sindicato CNT ha denunciado presuntas vulneraciones de derechos laborales en el local de Iglesias, contrastando con el discurso público del proyecto

Archivo-  Iglesias, atiende a los medios de comunicación en la antigua Taberna Garibaldi.

Archivo- Iglesias, atiende a los medios de comunicación en la antigua Taberna Garibaldi. / Alejandro Martínez Vélez - Europa Press

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Héctor González

Héctor González

Madrid

La Taberna Garibaldi, que abandera en su bio de X que "las tabernas son el último bastión de la libertad del proletariado" (frase del teórico marxista Karl Kautsky), podría estar experimentando en carnes propias la contradicción entre persona y personaje. En un comunicado difundido este martes, el sindicato CNT denuncia que la plantilla del local fundado por Pablo Iglesias y sus socios en Lavapiés sufre presuntas vulneraciones de derechos laborales que, reprochan, contrastan notoriamente con el discurso público del proyecto.

Esta "distancia insostenible" entre relato y realidad persiste un año después de haberse constituido la sección sindical de la taberna, lamenta CNT, que asegura venir reclamando medidas básicas como la entrega de cuadrantes en plazo, un sistema de fichaje transparente, nóminas pendientes, control de horas extra, definición de funciones, promoción interna, planificación de actividades y un protocolo frente a las violencias machistas.

Según CNT, la plantilla continúa soportando jornadas de hasta 12 y 14 horas, cambios organizativos improvisados, incumplimientos laborales y tratos vejatorios. La organización considera especialmente grave la difusión de imágenes de una delegada sindical durante su jornada laboral y acusa a la empresa de desoír una petición de demanda contra Bertrand Ndongo. El sindicato asegura que seguirá denunciando la situación hasta que la dignidad laboral sea una realidad.

La Garibaldi ha reaccionado a estas duras acusaciones a través de un comunicado atribuido al conjunto de los trabajadores y publicado en su cuenta oficial de la citada red social. El escrito señala que “solo una compañera de la plantilla, en situación de baja laboral desde hace varios meses, está afiliada a ese sindicato” y pone en duda si la nota de CNT se hizo pública “con el consentimiento” de dicha trabajadora.

El texto argumenta que los problemas laborales surgidos en la taberna se han planteado y resuelto “dialogando con los compañeros encargados de la administración y la gestión”. Además, aseguran haber comunicado por escrito a la empresa que la trabajadora de baja “no nos representaba sindicalmente a ninguno” y rechazan que se aproveche “la notoriedad de uno de los socios” para favorecer, en su nombre, “intereses políticos y mediáticos ajenos” a la plantilla.

Frente a esta comunicación, otros usuarios de la red han matizado a través de las notas de la comunidad - una funcionalidad de X que permite añadir contexto relevante en las publicaciones de terceros- que la Taberna Garibaldi "no es una cooperativa", sino un negocio privado gestionado por Iglesias y sus dos asociados, Sebastián Fiorilli y Carlos Ávila, de manera que "miente al afirmar que el comunicado es de los trabajadores", cuando en realidad "es por parte de los dueños".