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MEMORIA

La joya modernista de Madrid que guarda reliquias, partituras y secretos: un viaje al archivo vivo de la cultura española

El Palacio de Longoria abre sus puertas con una exposición de la SGAE que recorre la historia del edificio, el legado de Ruperto Chapí y los fondos del CEDOA, donde se conserva más de un siglo de creación: podrá visitarse hasta el 19 de julio

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) celebró el 125 aniversario de su creación en 2024.

La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) celebró el 125 aniversario de su creación en 2024. / LUIS CAMACHO

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Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Durante décadas, el Palacio de Longoria ha sido una presencia magnética en el centro de Madrid: una fachada ondulante, casi improbable, que muchos miran desde la calle sin saber qué memoria se guarda al otro lado de sus puertas. Ahora, la SGAE permite cruzar ese umbral con La casa de los autores. Donde habita la memoria, una exposición que convierte su sede histórica en un itinerario por los estilos, los archivos y las huellas de la creación española. La muestra, que podrá visitarse hasta el 19 de julio, llega en un momento cargado de resonancias: la Sociedad de Autores Españoles, germen de la actual SGAE, cumple 127 años; el edificio se prepara para una restauración de gran alcance; y 2026 recuerda el 175 aniversario del nacimiento de Ruperto Chapí, figura esencial en la fundación de aquella primera entidad autoral. El hilo que une estos tres tiempos es el Centro de Documentación y Archivo (CEDOA), responsable de conservar y difundir una parte fundamental del patrimonio escénico y musical español.

"Este proyecto habla de lo que conservamos y que puede ser disfrutado por toda la sociedad madrileña", ha subrayado Antonio Onetti, presidente de SGAE. El recorrido sitúa al visitante ante un inmueble excepcional dentro del paisaje madrileño. Diseñado por José Grases Riera a comienzos del siglo XX por encargo del financiero Javier González Longoria, el palacio nació ya cerca del mundo de las artes. Sus referencias ornamentales a la música y al teatro parecen anticipar el destino cultural que acabaría adquiriendo décadas después. En 1912, pasó a manos de Florestán Aguilar, dentista de la Casa Real e impulsor de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense. Por sus estancias circuló también la vida artística de la época: Julio Romero de Torres tuvo allí su taller.

Este año se conmemora el 175 aniversario del nacimiento de Ruperto Chapí.

Este año se conmemora el 175 aniversario del nacimiento de Ruperto Chapí. / LUIS CAMACHO

La SGAE adquirió el edificio en 1950 y lo transformó en su sede tras una intervención de Carlos Arniches. Desde entonces, sus curvas, su escalera imperial y sus vidrieras se han confundido con la imagen pública de la entidad. La exposición reconstruye esa biografía con planos originales, proyectos de reforma, fotografías de distintas etapas y publicaciones sobre su construcción. También incorpora piezas vinculadas a la etapa de Aguilar, como mobiliario de su despacho y fondos procedentes de su biblioteca particular. Sin embargo, la muestra no se agota en el continente. En paralelo al relato del palacio aparece el contenido: el archivo. El CEDOA exhibe manuscritos, partituras, documentos y objetos que hablan de la creación escénica y musical como una cadena de trabajo, derechos, conservación y transmisión. El fondo comenzó a formarse con la cesión del archivo musical de Chapí en 1900 y con la incorporación posterior de repertorios editoriales fundamentales para el teatro lírico, base de una colección de referencia para estudiar la zarzuela, el teatro y la música española de los siglos XIX y XX.

Entre las piezas destacadas figuran partituras y manuscritos de obras como El rey que rabió y La Revoltosa, de Chapí; La Gran Vía, de Federico Chueca y Joaquín Valverde; y Marina, de Emilio Arrieta. También se muestran zarzuelas de Francisco Asenjo Barbieri con anotaciones del compositor, textos dramáticos de Benito Pérez Galdós y Jacinto Benavente, y materiales poco habituales, como dibujos de Sinesio Delgado vinculados a un homenaje no realizado a Chapí. La exposición funciona así como una defensa del archivo, no como almacén inmóvil, sino como organismo que mantiene vivo el repertorio. La comisaria, María Luz González Peña, culmina con esta muestra su etapa al frente del CEDOA, que dirige desde su creación en 1993. Su mirada ordena un itinerario que evita la nostalgia plana: el pasado aparece como una materia útil para entender cómo se construye la memoria cultural, quién la guarda y qué instituciones la hacen accesible.

'La casa de los autores. Donde habita la memoria' estará en el Palacio de Longoria hasta el 19 de julio.

'La casa de los autores. Donde habita la memoria' estará en el Palacio de Longoria hasta el 19 de julio. / LUIS CAMACHO

"Nuestro propósito es poner de manifiesto la importancia de la conservación del patrimonio autoral", ha señalado Maribel Sausor, responsable del proyecto. La programación paralela ampliará esa lectura con visitas guiadas los días 19 y 26 de junio, y 10 y 17 de julio, en grupos reducidos. También habrá conferencias sobre el modernismo madrileño, la familia Longoria y la etapa científica y social del edificio bajo Florestán Aguilar. El acceso a estas actividades será libre hasta completar aforo, con inscripción previa por correo electrónico. En tiempos de consumo veloz, La casa de los autores invita a otra cadencia: detenerse ante un plano, una partitura o una fotografía para recordar que la cultura no solo ocurre sobre los escenarios. También habita en los lugares donde se conserva, se clasifica y se defiende. Y pocas casas en Madrid cuentan esa historia con tanta elocuencia como el Palacio de Longoria.