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PATRIMONIO

El Gobierno declara Bien de Interés Cultural los Talleres Aeronáuticos de Barajas

La declaración reconoce el valor histórico, técnico y arquitectónico de los talleres diseñados por Alejandro de la Sota para el mantenimiento de aviones

Nave de los Talleres Aeronáuticos de Barajas

Nave de los Talleres Aeronáuticos de Barajas / COAM

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Efe

Madrid

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la declaración como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento de los Talleres Aeronáuticos de Barajas-TABSA, situados dentro del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

El Ministerio de Cultura inició en febrero de 2026 el trámite del expediente para esta declaración, que supone la aplicación del máximo nivel de protección establecido por la Ley de Patrimonio Histórico Español. "Los Talleres Aeronáuticos de Barajas-TABSA constituyen un ejemplo excepcional del Patrimonio Industrial en España y una de las infraestructuras aeronáuticas más relevantes del proceso de modernización de la aviación comercial durante la década de los cincuenta", ha subrayado el Gobierno en un comunicado.

El Ejecutivo ha señalado que la conservación y puesta en valor de los talleres es "indispensable" por su valor histórico, técnico y arquitectónico.

El complejo fue proyectado entre 1957 y 1958 por el arquitecto Alejandro de la Sota Martínez, con la colaboración del ingeniero aeronáutico Enrique Guzmán, director de TABSA en ese periodo, y el ingeniero industrial Eusebio Rojas Marcos.

El objetivo era asumir el mantenimiento de los aviones de Iberia y AVIACO, aunque fueron ampliado progresivamente sus funciones, incorporando labores de inspección, bancos de pruebas y reparación de motores y material auxiliar, lo que hizo necesaria la construcción de una nave específica adaptada a todas las fases del proceso de revisión.

Actualmente, el conjunto está formado por dos edificaciones: una nave principal de 107 metros de longitud y otra de menor tamaño destinada al banco de pruebas de motores.

La decisión del arquitecto Alejandro de la Sota de no ocultar el sistema estructural supuso una solución innovadora para su época, aportando una sensación de ligereza y desmaterialización que constituye uno de los principales valores del inmueble. 

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