Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

OCIO EN MADRID

Circus Ronaldo llega al Teatro Circo Price con un homenaje al circo familiar entre humor, memoria y emoción

La compañía presenta en Madrid, del 19 al 21 de junio, un espectáculo que reivindica la tradición circense a través del fracaso, la ternura y el vínculo familiar

Circus Ronaldo llega al Teatro Circo Price con un homenaje al circo familiar entre humor, memoria y emoción.

Circus Ronaldo llega al Teatro Circo Price con un homenaje al circo familiar entre humor, memoria y emoción. / Frauke Verreyde - Circus Ronaldo

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Un circo antiguo puede contar mucho más que una sucesión de números acrobáticos. Esa es la premisa de Circus Ronaldo, la propuesta que llega al Teatro Circo Price de Madrid del 19 al 21 de junio con una mirada que combina memoria, humor y una concepción artesanal del espectáculo circense.

La función se construye a partir de imágenes reconocibles asociadas al mundo del circo tradicional: la caravana, la vida itinerante, la familia como núcleo de trabajo y la transmisión de conocimientos de generación en generación. Sobre esa base, el montaje explora la fragilidad y la resistencia que han acompañado históricamente a este oficio.

Lejos de ocultar los errores o las imperfecciones, la propuesta los incorpora como parte de su lenguaje escénico. Lo que falla, se retrasa o no sale según lo previsto se transforma en material dramático y humorístico.

De esta manera, Circus Ronaldo convierte el fracaso, la torpeza y la ternura en elementos capaces de generar conexión con el espectador. La obra recupera la esencia del circo clásico, pero la reinterpreta desde una sensibilidad contemporánea marcada por el humor físico, las relaciones familiares y la interacción directa con el público.

El Teatro Circo Price, escenario natural para la propuesta

El Teatro Circo Price se convierte en el marco idóneo para una producción que reivindica la pista como espacio de encuentro. La compañía propone una vuelta a los gestos más humanos del circo: el intento constante, el error asumido, la risa compartida y la emoción que surge de la cercanía.