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CALOR EN LOS COLEGIOS

La Asamblea de Madrid rechaza reformar la Ley de Protección a la Infancia para garantizar el confort térmico en las aulas

Las temperaturas en los centros educativos emergen al centro del debate político madrileño en medio de las protestas educativas y las polémicas declaraciones de consejeros de Ayuso

Manifestantes durante una concentración, frente a la Asamblea de Madrid para pedir la climatización de los colegios e institutos.

Manifestantes durante una concentración, frente a la Asamblea de Madrid para pedir la climatización de los colegios e institutos. / Alberto Ortega - Europa Press

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Víctor Rodríguez

Víctor Rodríguez

Madrid

Con el debate sobre la climatización de los colegios plenamente en marcha, cuando familias denuncian que se están registrando temperaturas de 35º C en algunas aulas madrileñas y después de que la semana pasada la consejera de Educación madrileña, Mercedes Zarzalejo, asegurase "cuando hace calor, hace calor" y su compañero en el Consejo de Gobierno regional Mariano de Paco, titular de Cultura, sugiriese que el calor puede ser "fuente de inspiración", la Asamblea de Madrid ha rechazado hoy una propuesta de Más Madrid para reformar la Ley de Derechos, Garantías y Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia regional para garantizar el confort térmico en las aulas.

La iniciativa ha decaído pese al voto favorable de Más Madrid y PSOE por el rechazo del PP y con la abstención de Vox.

Lo que planteaba la proposición de ley de la formación regionalista era añadir al texto legislativo un punto relativo al derecho a la educación para estipular que tal derecho se haga "efectivo" con las infraestructuras necesarias para asegurar "el confort térmico del alumnado", lo que se entiende como mantener las temperaturas en las clases entre 17º C y 27º C. El rango, se argumenta en la exposición de motivos, tiene que ver con lo que la normativa laboral vigente considera "un umbral térmico razonable".

La medida planteaba también que los planes de infraestructuras educativas incluyan "obligatoriamente" partidas destinadas a la climatización sostenible y el aislamiento térmico.

El asunto, recurrente en el debate público cada fin de curso, y con parte del estamento educativo movilizándose en distintos lugares de España, en Madrid particularmente entre las educadoras del primer ciclo de Educación Infantil, el de los alumnos de entre 0 y 3 años, ha cobrado vuelo especialmente tras las declaraciones de consejeros de Ayuso tratando de infravalorar el problema.

A 23º C en la Asamblea

"Cando hace calor no debería hacer calor en los colegios", ha comenzado diciendo la portavoz adjunta de Más Madrid, María Pastor, cogiendo las palabras de Mercedes Zarzalejo hace unos días en un desayuno informativo para denunciar después que mientras los alumnos de algunos colegios e institutos están a 32º C, el salón de Plenos de la Asamblea en que se desarrollaba el debate se mantenía a 23º C.

"El calor sí inspira", ha señalado después en referencia a las declaraciones de De Paco. Tras haber pasado una hora en el patio del colegio de sus hijos, ha asegurado, le ha entrado "una rabia que es difícil de imaginar", ha apuntado antes de acusar al Gobierno regional de "despreciar" a los niños y niñas madrileños.

El tono venía ya elevado desde primera hora de la sesión cuando, en las preguntas de control a la presidenta madrileña, la portavoz de su grupo, Manuela Bergerot, afirmaba que el Ejecutivo regional ha pasado de "la letra con sangre entra", a "el calor inspira" y se encuentra cerca de proponer que se vuelva a pegar a los niños en las aulas.

"Discrepancias con el medio escogido"

El PSOE ha apoyado también la iniciativa. "No estamos hablando de calor", ha manifestado su diputado Esteban Álvarez León, quien ha recordado que hace cuatro meses de lo que se estaba discutiendo en la Asamblea era de alumnos estudiando con abrigos y guantes en clase durante el invierno. "El problema", ha dicho, no es el calor sino "cómo responde este Gobierno". "O cómo no responde", ha apostillado para denunciar la falta de inversiones.

Su grupo, ha avanzado, llevará al Pleno de la semana que viene una proposición no de ley con un "detallado" plan de inversiones para avanzar en la climatización de los colegios e institutos madrileños. El enfrentamiento en torno a la cuestión, por tanto, seguirá en la conversación política madrileña, una cuestión que no solo es relevante, es que, además, resulta sensible para muchas familias y en la que la izquierda camina junto a asociaciones.

Desde el PP se han esgrimido motivos técnicos para el rechazo a la reforma. "No tenemos discrepancias con el fin sino con el medio escogido", ha justificado el parlamentario popular José Javier López González. "Una ley de protección de derechos no es lugar para regular parámetros técnicos de construcción de edificios", ha argumentado. Pastor le ha reprochado que cuando la medida se ha presentado en forma de proposición de ley específica sobre la materia los populares la han rechazado en dos ocasiones.

Si en el arranque de la mañana Ayuso ha defendido que se ha intervenido para mejorar la eficiencia energética en un 72% de centros dependientes de la administración regional, López González ha mantenido que en los tres últimos cursos se han destinado hasta 44 millones de euros. "Rechazamos una iniciativa que se aborda con inversión", ha proclamado. "Frente a alarmismo, gestión".

En Vox han defendido la abstención con un argumento similar al esgrimido por el PP. "Reconocemos el problema pero no podemos formar parte de una solución que no es posible", ha indicado su diputado José Antonio Fúster. Establecer una temperatura, ha dicho, "no puede ser un derecho".

"¡Vergüenza, vergüenza!"

Al término del debate se han escuchado desde la tribuna de invitados cánticos de: "¡Vergüenza!" proferidos por representantes de asociaciones de familias, miembros de la plataforma Aprender sin Calor, sindicatos y algunas ediles de Más Madrid. Han sido expulsados. "Queremos que nuestros hijos y los profesores que les dan clase tengan los mismos derechos que cualquier persona en su centro de trabajo", ha señalado a las puertas de la Asamblea Amaya Pastor, presidenta del AMPA del Instituto Menéndez Pelayo de Getafe. "A más de 30º C en las aulas hay mareos, golpes de calor, no puede ser. Con esas temperaturas no se inspiran los niños, se les deshace el cerebro".

"Las familias no tenemos la sensación de que se haya hecho nada", ha añadido. "No se ha hecho nada y no autorizan hacer nada, porque hay familias que estamos dispuestas a poner de nuestro bolsillo para que se pongan toldos o ventiladores y la Comunidad de Madrid no autoriza nada. Ni hago ni dejo hacer, como el perro del hortelano".