TECNOLOGÍA
Amazon Leo: la apuesta satelital para llevar internet "rápido y fiable" donde aún no llega
La compañía asegura que “la ingeniería y la ambición europea impulsan el futuro de la conectividad global hacia la órbita”

Red de satélites de Amazon Leo / Cedida

Hace aproximadamente siete años, Amazon comenzó a trabajar en una de sus apuestas tecnológicas más ambiciosas: Amazon Leo, su red de internet basada en una constelación de satélites de órbita terrestre baja. El proyecto, desarrollado inicialmente bajo el nombre de Project Kuiper, fue rebautizado comercialmente a finales de 2025 y la compañía estadounidense aspira a que se convierta en una pieza estratégica en el mercado global de la conectividad.
El objetivo, según explica Martijn van Delden, responsable de la división de consumo en Europa de Amazon Leo, es claro: llevar conexión de alta velocidad a aquellos lugares donde la conexión terrestre o de 5G sigue siendo limitada, cara o directamente inexistente. “Nuestra misión es ofrecer internet rápido y fiable a nuestros clientes y a las comunidades que más lo necesitan, donde la conexión de banda ancha no es fiable ni asequible o simplemente no existe”, afirmó durante Delivering the Future, el evento anual en el que Amazon presenta sus principales innovaciones tecnológicas y logísticas ante los medios.
Van Delden sitúa la conectividad como una condición imprescindible para participar en la economía actual. “Cada innovación actual depende de una conexión a internet rápida y fiable. Sin embargo, a día de hoy, 2.600 millones de personas en todo el mundo no tienen ese lujo del que nosotros disfrutamos. Eso son 2.600 millones de razones para actuar”, subrayó.
La red de Amazon Leo se basa en satélites de órbita baja, una tecnología que, según la compañía, permite reducir de forma significativa la latencia respecto a los sistemas satelitales tradicionales. El directivo explicó que esto permite “tiempos de respuesta casi inmediatos” y elimina buena parte de los retrasos asociados históricamente a este tipo de conexiones. “Por un lado está la baja latencia y, por otro, el alcance global y el rendimiento constante y fiable, estés donde estés. Estas características permiten capacidades en tiempo real”, apuntó.
Hasta la fecha, Amazon Leo ha enviado ya más de 330 satélites al espacio, una cifra que, según Van Delden, convierte a la red en una de las mayores constelaciones en desarrollo. “Pasar de cero a más de 330 satélites en tan solo 12 meses y llegar al lanzamiento inicial del servicio será un hito importantísimo para nosotros”, señaló. La compañía prevé comenzar ofreciendo sus servicios en algunos países, aunque el directivo insistió en que la ambición del proyecto es global y va más allá de la primera fase de despliegue.
Para hacer realidad esa visión, Amazon no solo está construyendo una infraestructura en órbita, sino también una red terrestre capaz de sostener el servicio. “No construimos solo para empresas o gobiernos. Estamos construyendo una red integral de comunicaciones por satélite que dará servicio a cientos de millones de clientes en todos nuestros segmentos”, explicó Van Delden.
La compañía ha diseñado diferentes terminales en función de las necesidades de cada cliente. La gama Leo Ultra está orientada a empresas y promete velocidades de descarga de hasta un gigabit por segundo. Leo Pro se dirige a consumidores, pequeñas empresas y usuarios que necesitan una conexión estable sin alcanzar necesariamente prestaciones empresariales. Leo Nano, por su parte, está pensado para escenarios de conectividad portátil y ofrece velocidades de hasta 100 Mbps. “No todo el mundo necesita velocidades de nivel empresarial, por eso diseñamos Leo Pro y Leo Nano para ofrecer conectividad rápida a precios accesibles para consumidores y pequeñas empresas”, explicó.
Van Delden resume la propuesta de Amazon Leo en tres principios: rendimiento, valor y confianza. “Desde una perspectiva de rendimiento, especialmente para las empresas, tenemos la antena de mayor velocidad en producción. Desde una perspectiva de valor, Amazon tiene un buen recorrido asegurando precios accesibles y adecuados”, defendió. El tercer pilar, añadió, es la confianza: “Amazon ha pasado décadas ganándose la confianza de los clientes. Millones de personas compran en Amazon cada día, y queremos asegurarnos de que el servicio sea fácil de instalar, fácil de poner en marcha y fácil de recibir soporte”.
Europa ocupa un papel central en el despliegue de Amazon Leo. “No es solo un continente al que prestamos nuestros servicios, sino que nos está ayudando activamente a desarrollar esta red”, afirmó Van Delden. Según detalló, los contratos vinculados al proyecto en Europa dan soporte a miles de proveedores y empleos altamente cualificados en 13 países. Además, Amazon ha cerrado más de un centenar de misiones de lanzamiento para desplegar su constelación, lo que el directivo definió como “la mayor adquisición de vehículos de lanzamiento de la historia”. “La ingeniería europea y la ambición europea impulsan el futuro de la conectividad global hacia la órbita”, añadió.
Preguntado por el papel de España, Van Delden destacó la inversión realizada en los últimos años para ampliar el acceso a internet. “Es genial que España haya invertido tanto en asegurar que la gente pueda acceder a internet”, señaló. No obstante, precisó que la misión principal de Amazon Leo no es competir allí donde ya existe una buena conectividad, sino complementar el acceso en zonas con cobertura limitada o en situaciones donde se necesiten soluciones de respaldo o portátiles. “La misión de Amazon Leo es conectar comunidades con acceso limitado a servicios digitales. Habrá otros productos que podrán lanzarse como respaldo o servicios portátiles complementarios, pero el foco está en las regiones con servicios más limitados”, explicó.
La regulación es otro de los grandes retos del proyecto, especialmente en Europa. Van Delden insistió en que Amazon Leo trabaja “muy de cerca” con los reguladores e instituciones de los distintos países europeos para garantizar que el servicio opera dentro de la legislación local. “Es algo que nos tomamos muy en serio”, afirmó. En materia de privacidad y seguridad, aseguró que la compañía está alineada con el Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea. “Es algo que tomamos en cuenta al 100% cuando diseñamos el servicio. La confianza es algo que Amazon ha ganado durante décadas, es algo que nos tomamos muy en serio y nos aseguramos de que los clientes sigan confiando”, sostuvo.
Sobre la relación con Amazon Web Services, Van Delden aclaró que Amazon Leo y AWS son negocios separados, aunque explicó que la infraestructura en la nube de Amazon forma parte del ecosistema técnico que permite operar la red. “Queríamos asegurarnos de que los satélites fueran diseñados de manera óptima. Construimos la infraestructura terrestre para los satélites, pero también necesitábamos una red global que pudiera apoyar todos esos servicios, y para ello seleccionamos AWS como proveedor interno”, explicó.
La compañía también mira ya hacia la siguiente generación de su constelación. Van Delden avanzó que Amazon trabaja en un sistema dedicado a la conexión directa con teléfonos móviles, sin necesidad de antena ni instalación adicional. Según explicó, los futuros satélites Leo Gen2 duplicarán con creces la constelación actual, hasta superar los 7.000 satélites, y permitirán extender la cobertura a regiones más septentrionales y meridionales del planeta. “Desde una antena en la azotea hasta la señal en tu teléfono; desde el ecuador hasta los polos, la oportunidad es enorme y la demanda es real”, afirmó.
La seguridad del calendario de despliegue quedó en cuestión tras la reciente explosión de un cohete New Glenn de Blue Origin durante una prueba de motores en tierra en Cabo Cañaveral, Florida. Preguntado por el incidente, Van Delden aseguró que Amazon mantiene la confianza en Blue Origin. “Estamos trabajando de cerca con Blue Origin para asegurarnos de que los apoyamos. Tenemos mucha confianza en ellos para volver a volar”, afirmó. A su juicio, el episodio confirma la importancia de haber apostado por varios proveedores de lanzamiento. “Creo que eso también muestra por qué la decisión de tener varios proveedores fue la correcta”, señaló.
Además de Blue Origin, Amazon Leo trabaja con Arianespace, ULA y SpaceX para el despliegue de su constelación. Van Delden añadió que la compañía mantiene la coordinación con la NASA para alinear los tiempos de comunicación y aseguró que, pese al incidente, los planes siguen adelante. “Aún estamos en camino para lanzar los servicios este año”, concluyó.
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