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GASTRONOMÍA

De una pequeña pastelería madrileña al mundo: el capricho de Alfonso XIII que hoy es uno de los dulces más famosos de Madrid

Personajes históricos como la presidenta de Nicaragua y el premio Nobel Jacinto Benavente son algunos de los célebres clientes que han sucumbido al sabor de sus dulces

La receta sigue siendo un misterio, y aunque ha habido muchos imitadores, pueden presumir de ofrecer al mercado el producto original

La receta sigue siendo un misterio, y aunque ha habido muchos imitadores, pueden presumir de ofrecer al mercado el producto original / 'La Violeta'

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Irene Pérez Toribio

Irene Pérez Toribio

Madrid

"Reyes y célebres personajes han visitado nuestro establecimiento", así comienza la historia de esta pastelería madrileña, que, como en una especie de juego de pistas nos revela su larga trayectoria en la capital. "En este siglo de historia hemos dado a conocer nuestro producto a ciudadanos de los cinco continentes", afirman desde este pequeño negocio familiar que, tras abrir en 1915 ha estado regentado por hasta tres generaciones.

Hablamos de 'La Violeta', una tienda centenaria ubicada en la Plaza de Canalejas, 6, que hoy, no solo mantiene abierto su histórico local en pleno centro de Madrid, sino que también cuenta con una tienda online desde la que distribuye sus productos a todos los rincones del mundo. Así, la exclusividad de su dulce en forma de flor sigue conquistando a madrileños y turistas de igual forma que ya hizo con el Rey Alfonso XIII de quien se dice compraba estos caramelos como un codiciado regalo para su mujer y su círculo más cercano.

Tres generaciones y una guerra

'El Postre', así se llamaba originalmente esta pastelería que el bisabuelo de las actuales propietarias decidió vender a su nieto, Mariano Gil por 25.000 pesetas. Mariano, que decidió cambiarle el nombre para poder comenzar a vender bombones, caramelos y fruta escarchada, sentó los cimientos de 'Caramelos La Violeta'.

Mariano Gil Temiño junto a 'La Violeta'

Mariano Gil Temiño junto a 'La Violeta' / 'La Violeta'

Mariano se casaría con Pilar seis años después, y juntos se ganaron el favor de una clientela que no los abandonó ni siquiera durante la Guerra Civil, donde para sobrevivir tuvieron que vender melocotón en almíbar, bocadillos y otros útiles para la casa.

Las hijas de Mariano Gil

Las hijas de Mariano Gil / 'La Violeta'

Cuando Mariano falleció, Pilar se quedó al frente del negocio, y en los años 70, sus hijos, Teresa, Pilar y Mariano Gil tomarían el relevo. Finalmente, los hijos de estos, la tercera generación, impulsaría y modernizaría el negocio, adaptándolo a las nuevas oportunidades del mercado y elevando este dulce tan castizo al plano internacional.

Un sabor dulce, delicado y floral

Los caramelos de violeta, que algunos dicen tienen un sabor "dulce, delicado y floral", buscan recordar al aroma de la flor, y son ligeramente ácidos y muy refrescantes. Una combinación que unido a su forma de flor los convierten en un dulce para nada empalagoso, pero adictivo. Así los describiría Jacinto Benavente, que compraba una caja de 100 gramos cada vez que acudía a su diaria visita al café El Gato Negro, o la presidenta Chamorro de Nicaragua, que después de visitar España comenzó a realizar pedidos desde su país.

Hoy los dulces se pueden comprar en tienda u online por un precio de 2,70 euros por cada 100 gramos

Hoy los dulces se pueden comprar en tienda u online por un precio de 2,70 euros por cada 100 gramos / 'La Violeta'

Con un precio que ronda los 2,70 euros por cada 100 gramos, 'La Violeta' cuenta con opciones para todos los bolsillos y gustos. Sus cajas de aniversario e incluso sus variedades sin azúcar los convierten en un regalo perfecto lleno de tradición y de historia. Y es que, en una ciudad que no deja de reinventarse, pocos negocios pueden presumir de haber mantenido intacta su esencia durante más de un siglo.