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EXPOSICIÓN

Los secretos que las piedras de El Escorial aún escondían: Isabel Muñoz mira el monasterio como nadie lo había hecho

'Las piedras del cielo' es el resultado de una apasionada investigación de la artista, Premio Nacional de Fotografía 2016, sobre el Real Monasterio y su entorno: podrá verse en la Galería de las Colecciones Reales hasta el 6 de septiembre

Isabel Muñoz, en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Isabel Muñoz, en el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. / JUAN GLASSFORD

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Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

La fotografía no siempre se conforma con mirar. A veces excava, roza, escucha. En Las piedras del cielo, Isabel Muñoz se acerca al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial no como quien contempla un monumento cerrado por la historia, sino como quien intenta descifrar un organismo vivo: una arquitectura atravesada por la ambición espiritual y por la materia más elemental. La piedra, el bosque, el agua, la geometría y el cielo se reúnen aquí en una propuesta que inaugura oficialmente la 29ª edición de PHotoEspaña en la Galería de las Colecciones Reales. "Hay algo especial en este lugar. Es mágico", ha subrayado la artista. La muestra, que podrá visitarse del 4 de junio al 6 de septiembre, sitúa a una de las grandes creadoras visuales del país ante uno de los lugares más cargados de resonancias del patrimonio europeo.

Premio Nacional de Fotografía en 2016, Muñoz ha construido a lo largo de su trayectoria una obra marcada por el cuerpo, el rito y la dignidad de lo humano. En esta ocasión, desplaza el foco hacia un paisaje histórico y mineral: El Escorial y su entorno natural de La Herrería, un territorio donde el granito no es solo material constructivo, sino símbolo de poder y trascendencia. "Hay una labor de estudio muy grande. La fotografía no es sólo una imagen fija, sino movimientos que permiten contar una historia viva", ha señalado Muñoz durante la presentación del proyecto.

Isabel Muñoz ha puesto el foco en El Escorial y su entorno natural de La Herrería.

Isabel Muñoz ha puesto el foco en El Escorial y su entorno natural de La Herrería. / CEDIDA

Las piedras del cielo no se limita a documentar un lugar: lo interpreta. A través de diferentes formatos, la artista propone un recorrido que desborda la imagen fija y se adentra en una experiencia casi física. El visitante no está ante una sucesión de fotografías, sino ante una inmersión en un universo donde cada elemento parece hablar de una tensión antigua: la del ser humano que levanta edificios para ordenar el mundo y, al mismo tiempo, ojo, intenta comprender aquello que lo supera. "Poco a poco, he ido descubriendo a las personas que lo hicieron posible. Consiguieron que el edificio fuera un centro de sabiduría gracias al rey, pero a escondidas de la Inquisición. Ahí estaban el padre Sigüenza, Juan Bautista de Toledo, Juan de Herrera, Antonio de Villacastín...", ha explicado acompañada de Maria Santoyo, directora del festival.

La exposición de Isabel Muñoz estará en la Galería de las Colecciones Reales hastas el 6 de septiembre.

La exposición de Isabel Muñoz estará en la Galería de las Colecciones Reales hastas el 6 de septiembre. / CEDIDA

El proyecto nace de una investigación en torno a Felipe II y a la concepción de El Escorial como una obra total. El monasterio no fue pensado únicamente como residencia real y centro religioso, fue también una declaración intelectual, una arquitectura levantada para expresar una idea de armonía universal. En torno a él confluyeron saberes científicos, filosóficos, técnicos y espirituales propios del Renacimiento. La biblioteca, los sistemas de canalización, el uso del granito, la relación con el paisaje y la precisión de su trazado forman parte de una misma voluntad: convertir el edificio en un lugar de conocimiento y en una representación del orden del cosmos.

El deseo de permanencia

Muñoz se adentra en esa herencia sin caer en la solemnidad fría del monumento. Su mirada busca las huellas, las texturas, los signos que siguen latiendo bajo la superficie. La piedra aparece como archivo del tiempo, pero también como umbral. En ella conviven la paciencia geológica, la destreza humana y el deseo de permanencia. Lo que en otros discursos podría quedar reducido a arquitectura, aquí se transforma en materia sensible. La exposición ocupa distintos espacios de la Galería de las Colecciones Reales y se extiende también hacia los jardines históricos del Campo del Moro, reforzando el diálogo entre patrimonio cultural y naturaleza. Esa conexión es precisamente uno de los ejes de Cuadernos de campo, el programa trienal impulsado por Patrimonio Nacional y PHotoEspaña. Su objetivo es invitar a grandes autores de la fotografía española a trabajar sobre los espacios naturales vinculados a los Reales Sitios.

Una de las piezas que conforman 'Las piedras del cielo', de Isabel Muñoz.

Una de las piezas que conforman 'Las piedras del cielo', de Isabel Muñoz. / CEDIDA

"Me he sentido muy cerca del Escorial. Espero haber podido transmitir su belleza", ha comentado Muñoz. Su entrega es la tercera de este ciclo. Antes, Javier Vallhonrat abrió el programa con Los ingenios del agua, una aproximación al Real Sitio de La Granja de San Ildefonso. Después, Bleda y Rosa desarrollaron Las horas del sol, centrada en los jardines del Monasterio de Yuste. Tres proyectos, tres paisajes y tres maneras de entender la fotografía como herramienta de conocimiento. En ese contexto, Las piedras del cielo funciona como una invitación a mirar El Escorial desde otro lugar. No desde la postal monumental ni desde la distancia académica, sino desde una sensibilidad contemporánea que entiende el paisaje como depósito de memoria. La exposición recuerda que proteger el patrimonio natural no es una tarea separada de la conservación cultural: ambos forman parte de un mismo relato. En sus imágenes, el monasterio deja de ser únicamente una obra del pasado para convertirse en un territorio de resonancias presentes. Un lugar donde la piedra todavía guarda preguntas y donde la historia respira entre los árboles.