LEÓN XIV
Los Fuentes Prieto, la familia de Madrid en la que todos serán voluntarios durante la visita del Papa: "Me recuerda a Jesús, es un hombre valiente"
José Antonio, Rocío, Álvaro y María participarán en la organización de los eventos programados durante el viaje apostólico de León XIV a la capital, del 6 al 9 de junio

José Antonio, Rocío, Álvaro y María participarán en los eventos programados durante el viaje de León XIV. / DAVID RAW

Tres días. En apenas 72 horas, el Papa León XIV aterrizará en Madrid, la primera parada de su viaje apostólico por España. Durante su estancia en la capital, del 6 al 9 de junio, están previstos numerosos eventos multitudinarios, como una vigilia en la Plaza de Lima o una eucaristía en la Plaza de Cibeles. Alrededor de 18.000 personas se han ofrecido para colaborar en las labores de voluntariado, organización y montaje, el doble de las solicitudes esperadas. Entre ellos, los Fuentes Prieto, al completo. Afincados en Tres Cantos, cada miembro de la familia tendrá una función que desarrollar este fin de semana. “Poder hacer esto juntos nos llena y nos une. Es una bendición”, señala José Antonio, que lleva dos meses coordinando el equipo central de voluntarios en la parroquia de San Juan de la Cruz de Madrid. “He visto crecer a mis hijos en la fe y sé el bien que les ha hecho. Ocasiones como esta permiten que compartamos momentos de fe profunda que en el día a día serían impensables”, añade.
El madrileño, catequista y general del Ejército de Tierra, cree que será una formación en valores, de la cual se hace responsable al hablar de sus hijos: “No podemos dejar la formación en la fe en manos de la iglesia únicamente. Tenemos que colaborar todos. Escucharemos a nuestro Papa en persona. Será un empujón, un cimiento para aguantar los malos momentos que puedan venir. Dios siempre está con nosotros”. Los Fuentes Prieto pertenecen al consejo pastoral de la parroquia de su barrio, Santa Teresa de Jesús y conocieron la visita del pontífice antes que el público general: “Fue gracias a nuestro párroco. Me propusieron organizar un centro de estancia de voluntarios en Nuevos Ministerios y, al tiempo, se abrieron las inscripciones para peregrinos. Fue él quien vino a mi puerta porque hacemos mucha vida de parroquia. Intentamos ser reflejo de Jesús y María”. Entre sus funciones están el acondicionamiento de algunas instalaciones, el traslado de alimentación y el almacenamiento de material que se está entregando al resto de voluntarios.

Los Fuentes Prieto, la familia de Madrid en la que todos serán voluntarios durante la visita del Papa. / DAVID RAW
“Todo esto terminará cuando llegue el Papa, pero he pedido involucrarme también en otros escenarios, como la eucaristía. A la vigilia iré con mi parroquia. Tenemos 700 personas apuntadas para bajar en grupo desde aquí. Queremos vivirlos juntos, con amigos y la gente de siempre. Echaré una mano en todo lo que pueda”, dice. José Antonio se ofreció como casa de acogida para peregrinos de otras partes de España. Sin embargo, debido a la distancia con Madrid centro, la solicitud fue denegada. Por su parte, Rocío, directora de la Escuela Internacional de Protocolo y Eventos, colaborará en el protocolo y desarrollo de la vigilia y la eucaristía: “Es un acontecimiento sin igual en dimensión institucional y espiritual. Es lo más parecido a una JMJ pero con un montón de escenarios. El hecho de que España organice estos eventos seguros, sin contratiempos y con itinerarios perfectos hace que nuestra imagen como país organizador se vea reforzada”.
Acontecimiento sin igual
Rocío asegura que lleva recibiendo información a diario desde hace varias semanas: “Desde las fuentes de agua que se han colocado, los servicios públicos, la apertura de museos por la noche, la habilitación de colegios, parroquias y polideportivos como lugares de descanso o los refuerzos de seguridad que se llevarán a cabo”. Si bien la madrileña confiesa ser creyente desde que tiene uso de razón, también reconoce que ha atravesado algunos altibajos “propios de la edad”. “En la primera adultez te replanteas alguna cosa o dejas de ir a misa todos los domingos, pero siempre hemos sido católicos y practicantes. La fe está presente”, dice. Ilusionada con la llegada de León XIV a la ciudad donde nació, cree que no sería lo mismo si su familia no estuviera involucrada en el voluntariado: “Le da más valor poder vivirlo en familia, pese a que en los momentos clave estamos separados cumpliendo nuestras funciones. Eso me da un poco de pena”.

Alrededor de 18.000 personas se han ofrecido para colaborar en las labores de voluntariado. / DAVID RAW
Pese a todo, intentarán acudir en familia a algunos de los encuentros programados. “Mis hijos harán voluntariado raso o básico, que se dice. No tienen experiencia y estarán en la calle, indicando a los asistentes dónde pueden dirigirse o coger agua”, añade. Álvaro (20) y María (18) se enteraron poco después que sus padres por conversaciones que escucharon a sus padres y al párroco, aunque poco después la información ya estaba en redes sociales. Los jóvenes, que empezarán a estudiar en septiembre, Derecho y Fisioterapia, respectivamente, llevan toda su vida colaborando con la parroquia del barrio de una forma u otra. “Soy monitor cada verano en el campamento que se organiza. Lo hago porque me gusta, no cobro nada”, señala Álvaro, que confiesa que cada miembro de la familia se ha apuntado al voluntariado de forma independiente: “Mi padre fue el primero, después mi madre y luego nosotros. Han hecho grupos de WhatsApp para coordinarnos en los diferentes eventos”.
Labor intergeneracional
“Tanto María como yo tendremos que informar a las personas que estén en las zonas asignadas, atenderles para lo que puedan necesitar, avisar al equipo médico o al de seguridad en caso de emergencia y vigilar para que se mantenga la línea de público y no haya invasión de la calzada”, suma. Aunque a la benjamina le propusieron apuntarse en el grupo de catequesis hace algunas semanas, no ha recibido las últimas directrices hasta el último momento. “Nos preguntaron también si hablábamos otros idiomas porque se prevé que venga mucha gente internacional. Hay voluntarios de todas las edades, muchos jubilados, pero también gente joven. En el barrio somos muchos, nos conocemos todos de los campamentos. Hay mucha iniciativa por parte de las nuevas generaciones”, apunta María, que asistió a la última Jornada Mundial de la Juventud en Lisboa con la parroquia. Ambos creen que la visita del pontífice tendrá un impacto positivo en la ciudad y servirá para que “mucha gente se meta más en la iglesia”.

Afincados en Tres Cantos, cada miembro de la familia tendrá una función que desarrollar este fin de semana. / DAVID RAW
Los cuatro ultiman los preparativos para recibir a un Papa que aseguran “les encanta”. “Es muy distinto a Francisco. Me fascina su valentía, cumple su misión, dice las cosas a quien tiene que decírselas… Me recuerda mucho a Jesús, un hombre sincero y sin miedo a las consecuencias. Independientemente del mal uso que se está haciendo de sus palabras, me tiene entusiasmado”, concluye José Antonio.