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FAUNA

En el Hospital 12 de Octubre no solo nacen niños: una pareja de halcones peregrinos elige su azotea como hogar y tiene tres crías

La altura y el entorno del Hospital 12 de Octubre simulan el hábitat natural de los halcones peregrinos, favoreciendo su adaptación urbana

En el Hospital 12 de Octubre no solo nacen niños: una pareja de halcones peregrinos elige su azotea como hogar y tiene tres crías

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Daniel Gómez Alonso

Daniel Gómez Alonso

Una caja nido colocada por la Asociación Halcones Urbanos en la azotea del antiguo edificio de Maternidad del Hospital público Universitario 12 de Octubre, perteneciente a la Comunidad de Madrid, se ha convertido en el nuevo refugio de una pareja de halcones peregrinos. Estas aves rapaces, protegidas tanto a nivel regional como nacional, han elegido este enclave urbano para asentarse y han conseguido adaptarse con éxito a la zona.

La pareja ya se había reproducido en dos ocasiones anteriores en la planta 18 de la antigua Residencia General. Esta temporada lo ha hecho en la planta 10 del actual ‘Edificio Azul’, donde ha sacado adelante tres crías: una hembra de 680 gramos y dos machos de 458 y 500 gramos, respectivamente.

El seguimiento de esta familia de halcones lo realiza la Asociación Halcones Urbanos, entidad creada hace 14 años por biólogos especializados en el estudio del halcón peregrino en Madrid. La labor se desarrolla en colaboración con Brinzal, organización encargada de la supervisión veterinaria.

Primeros vuelos en mayo

También participa el departamento de Asuntos Generales del Hospital 12 de Octubre, que ha facilitado la instalación del nido, el acceso a las zonas técnicas y el seguimiento de la reproducción y crecimiento de los polluelos. Además, colabora en la localización, recuperación y aviso a la asociación en caso de caída de algún ejemplar.

Polluelos de halcón peregrino nacidos en la azotea del Hospital 12 de Octubre.

Polluelos de halcón peregrino nacidos en la azotea del Hospital 12 de Octubre. / Europa Press

El ciclo reproductivo del halcón peregrino suele comenzar en febrero con el apareamiento. En marzo se produce la puesta de huevos, en abril nacen las crías y en mayo empiezan sus primeros vuelos. Los polluelos son marcados entre los 15 y los 20 días de vida con dos anillas: una metálica oficial, utilizada para el marcaje de aves silvestres y que permite identificarlas durante toda su vida, y otra de lectura a distancia, que facilita su reconocimiento mediante prismáticos o telescopios.

Desde su nacimiento, las crías han permanecido vigiladas para controlar su evolución. Ahora empiezan a dar sus primeros pasos y aleteos y, próximamente, aprenderán a cazar junto a sus padres. Además, se ha instalado una cámara en la caja nido que permite a los biólogos de la Asociación Halcones Urbanos realizar un seguimiento en directo y obtener información más detallada sobre la cría.

Tercera nidificación

Esta es la tercera experiencia documentada de reproducción de halcón peregrino en el Hospital 12 de Octubre. La primera de la que se tiene constancia tuvo lugar en 2014. Posteriormente, en 2023, una nueva pareja se instaló en el hospital y logró sacar adelante tres crías, que también fueron anilladas por la Asociación Halcones Urbanos.

La identificación de los progenitores, previamente marcados dentro del seguimiento que realiza la asociación, permitió saber que ambos habían nacido en 2020 de forma natural en entornos urbanos: uno en el Hospital General de la Defensa Gómez Ulla y el otro en Leganés. En 2026, gracias a la cámara situada en la caja nido, se ha confirmado que la pareja reproductora es la misma que se asentó en el Hospital 12 de Octubre en 2023.

Los halcones peregrinos se alimentan casi exclusivamente de aves, aunque en ocasiones también cazan murciélagos. No descienden al suelo para capturar mamíferos, sino que cazan al vuelo. Por ello, son considerados excelentes controladores de la fauna avícola urbana, ya que depredan palomas, cotorras y otras aves comunes, contribuyendo así a evitar crecimientos poblacionales descontrolados.

Esta especie puede volar a gran altura y superar los 350 kilómetros por hora en picado. Las hembras, de mayor tamaño que los machos, son las encargadas de defender el territorio y de aportar presas más grandes a las crías.

El Edificio Azul del campus del Hospital 12 de Octubre reúne condiciones adecuadas para que estos halcones establezcan su territorio en un entorno urbano. Su altura simula los acantilados en los que la especie habita de forma natural y, además, está rodeado de parques y jardines donde estas aves encuentran alimento con facilidad.