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EXPOSICIÓN

Las 83 fotos que desmontaron el sueño americano: Robert Frank llega por primera vez completo a Madrid

PHotoEspaña y Espacio Fundación Telefónica presentan una de las cuatro colecciones completas de 'Los americanos', el libro de Robert Frank que revolucionó la mirada fotográfica y la forma de contar Estados Unidos

'Trolley – New Orleans' (1955), de Robert Frank.

'Trolley – New Orleans' (1955), de Robert Frank. / Robert Frank Foundation, from 'The Americans'

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Madrid

Robert Frank es considerado uno de los grandes fotógrafos estadounidenses del siglo XX. Lo de menos es que el artista hubiera nacido en 1924 en Suiza y no pisase suelo norteamericano hasta pasada la veintena. Para hacerse con semejante título, tan solo requirió de 83 imágenes. Aquellas que componen el libro Los Americanos, un volumen publicado en 1958, en el que Frank se inspiraba en la tradición fotográfica estadounidense para proponer unas nuevas bases narrativas y estéticas que serían utilizadas por autores posteriores como Diane Arbus. Más de medio siglo después de su publicación, las imágenes que forman parte de Los Americanos se exponen, desde mañana y hasta el 1 de noviembre, en Espacio Fundación Telefónica dentro de la programación oficial de PHotoEspaña 2026.

Todo comenzó en 1955 cuando Frank, animado por su mentor, el fotógrafo Walker Evans, consiguió una beca Guggenheim para poder documentar la vida cotidiana en Estados Unidos. "La idea era fotografiar nada menos que la civilización americana", advertía esta mañana María Brancós, jefa de Exposiciones de Fundación Telefónica en la presentación a prensa, que adelantaba, "sin embargo, el resultado fue muy diferente". Al volante de un automóvil de segunda mano adquirido con el dinero de la beca, Frank realizó dos viajes. El primero entre Nueva York y Detroit; el segundo, más ambicioso, le llevaría a recorrer 48 estados. A pesar de que Frank llevaba casi una década en Estados Unidos y se sentía cómodo en su país de acogida, lo que fue viendo a lo largo de los más de 15.000 kilómetros de viaje distaba mucho de esa imagen idílica que pretendía transmitir el gobierno del país que, en plena Guerra Fría, se empeñaba en loar las virtudes de la sociedad de consumo frente al socialismo soviético.

'City Fathers – Hoboken, New Jersey' (1955), de Robert Frank.

'City Fathers – Hoboken, New Jersey' (1955), de Robert Frank. / Robert Frank Foundation, from 'The Americans'

De este modo, junto a la exaltación de la juventud, las máquinas de discos, los batidos, los refrescos, los autocines, el mundo de la televisión, los estrenos de Hollywood, los últimos avances tecnológicos o los mítines políticos, Frank se dio de bruces con el racismo, la pobreza, la decadencia de los cowboys, la hostilidad del entorno urbano, la realidad de personas con sexualidades no normativas y el militarismo. Todo ello, envuelto en la bandera de las barras y estrellas, el símbolo nacional por excelencia que, en unos casos aparecía como un motivo de orgullo y, en otros, como una herramienta para hurtar de las miradas una realidad que no se quería compartir.

"El trabajo de Robert Frank estaba precedido por exposiciones como Family of man, un proyecto de fotografía humanista que monumentalizaba al ser humano. Sin embargo, en Los Americanos, Frank huye de esa monumentalización", explicaba María Santoyo, directora del Festival PhotoEspaña, que destacaba la contradicción vivida por Frank: "Se daba cuenta de que estaba viendo lo que no tenía que ver. Por eso, para mí, Los Americanos es el primer momento de la honestidad fotográfica. El momento en el que la cámara no recoge los sueños proyectados sino aquello que busca el que usa esa cámara".

'Funeral – St. Helena, South Carolina' (1955), de Robert Frank.

'Funeral – St. Helena, South Carolina' (1955), de Robert Frank. / Robert Frank Foundation, from 'The Americans'

Utilizando una Leica de 35 milímetros y carretes en blanco y negro, Robert Frank disparó 780 rollos de película de 36 exposiciones, lo que supone alrededor de 28.000 fotografías, de las cuales seleccionó solo 83. Un ratio que supone elegir una foto de cada 337 disparos o, lo que es lo mismo, una imagen de cada nueve o diez rollos.

"Si se revisan las hojas de contacto se puede ver cómo Frank tiene claro lo que quiere fotografiar. No persigue demasiado aquello que busca, sino que es muy certero. En tan solo un disparo, máximo tres o cuatro, tiene la foto", comentaba María Brancós, que destacaba también la labor del fotógrafo en el laboratorio tanto por su habilidad en el revelado como por el trabajo de reencuadre de imágenes destinado a conseguir aquello que no había conseguido documentar en la toma.

Un libro perfecto

Cuando Robert Frank le comentó al editor Robert Delpire que estaba trabajando en un proyecto sobre Estados Unidos, Delpire le prometió que, cuando lo acabase, se lo publicaría. Dicho y hecho. En 1958, Frank viajó a París para reunirse con Delpire y, en apenas 90 minutos, seleccionaron las 83 fotografías que fueron publicadas con el título Les Américains y acompañadas por textos de Simone de Beauvoir, John Dos PassosWalt Witman y Walker Evans. A pesar de lo prestigioso de esas firmas —o justamente por eso— la edición de Delpire no acabó de convencer a Frank, que prefería que las fotos hablasen por sí solas. Por esa razón, unos meses más tarde y por mediación de Jack Kerouac, el fotógrafo contactó con Groove Press, editorial independiente de Estados Unidos que publicó las fotografías acompañado de un breve texto del autor de En el camino.

La aparición de The Americans en Estados Unidos no pasó desapercibida. Las imágenes, lo que contaban y el modo en cómo lo hacían, resultó muy incómodo para la élite intelectual, que prefirió disimular su desagrado obviando el contenido y centrando sus críticas en las cuestiones técnicas. Por ejemplo, que las fotos tenían grano, que estaban mal encuadradas o que era estéticamente feas. No obstante y a pesar del juicio de los críticos, Los Americanos se convirtió en un libro clave que revolucionó la mirada fotográfica del siglo XX. Tanto es así que, consciente de su solidez, coherencia y calidad, Frank no modificó ningún detalle de la edición definitiva de 1959 en sus 15 ediciones. Tan solo cuando se cumplieron los 20 años de su publicación, incorporó una foto más, la 84.

'Political Rally - Chicago' (1956), de Robert Frank.

'Political Rally - Chicago' (1956), de Robert Frank. / Robert Frank Foundation, from 'The Americans'

Dicha imagen, un tríptico con un automóvil, también está incluida en Robert Frank & The Americans, lo que convierte a la muestra de Espacio Fundación Telefónica en la primera que expone en España el set completo de Los Americanos. Una hazaña que ha sido posible gracias a un acuerdo con la Maison Européenne de la Photographie (MEP), institución que atesora una de las cuatro series completas que hay localizadas en el mundo. Además, el visitante podrá disfrutar de hojas de contactos que detallan la forma de trabajar de Frank, un audiovisual de 20 minutos en el que el autor explica detalles del proyecto, primeras ediciones del libro y algunas otras imágenes realizadas en la época de Los Americanos pero no incluidas en el libro. Por ejemplo, la de la tienda de tatuajes de la Octava Avenida de Nueva York y que fue utilizada para la portada de Exile On Main Street de The Rolling Stones.

"Hace unos días estuve en el festival de la fotografía de Turín y me encontré con el director y otros expertos europeos en fotografía. Me preguntaron cuáles eran nuestras propuestas más destacadas para este PhotoEspaña y les respondí que, aunque para mí todas son importantes, me hacía especial ilusión tener el set completo de Los Americanos —comentaba María Santoyo—. Al decírselo, noté en sus miradas algo de envidia, así que les animé 'veníos y podréis disfrutarlo'". Hagan lo mismo. Vayan a Fuencarral, 3 y disfrútenla.