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HASTAZGO VECINAL

San Blas no se resigna al deterioro y la violencia: "Ya es hora de que las tres administraciones sumen esfuerzos"

Los vecinos saldrán este jueves a la calle para reclamar soluciones ante la inseguridad, las drogas, los narcopisos, la suciedad y el abandono del espacio público tras el crimen del parque Paraíso

Zona acordonada por la Policía científica en el parque Paraíso tras el asesinato del 5 de mayo.

Zona acordonada por la Policía científica en el parque Paraíso tras el asesinato del 5 de mayo. / Europa Press

Héctor González

Héctor González

Madrid

No quieren rendirse ni aceptar que nada vaya a cambiar. Los vecinos de San Blas volverán a salir a la calle este jueves para exigir una respuesta coordinada de las administraciones ante los problemas de inseguridad, drogas, narcopisos, deterioro urbano y abandono que arrastra el distrito desde hace años. La protesta llega semanas después de que el asesinato de un joven en el parque Paraíso el pasado 5 de mayo haya vuelto a colocar el foco mediático y político sobre una situación que los residentes insisten en que no es nueva ni puede reducirse únicamente a un problema policial.

La marcha, convocada por el Movimiento Vecinal de San Blas con el apoyo de la FRAVM, partirá a las 19.30 horas desde la rotonda de la calle Amposta con Pobladura del Valle, frente a la iglesia de San Joaquín. Bajo el lema 'Por un barrio digno, cuidado y respetado. No más drogas y narcopisos. Más seguridad y limpieza. Queremos soluciones', recorrerá Amposta y varias calles del entorno antes de regresar al punto de salida.

El detonante más reciente ha sido el crimen ocurrido en el parque Paraíso, donde un joven de 20 años murió apuñalado en el pecho tras una discusión relacionada con drogas. Pero en el barrio subrayan que ese episodio solo ha hecho visible una herida abierta desde hace tiempo: el trapicheo y consumo de drogas a plena luz del día, la presencia de narcopisos, la suciedad acumulada, la falta de mantenimiento del espacio público y una sensación creciente de abandono institucional.

El problema no es el parque, es el barrio”, aseguraba hace unos días a este periódico Vicente Pérez, presidente de la Plataforma Vecinal San Blas-Simancas. Según este representante vecinal la seguridad es una preocupación evidente, pero no la única ni necesariamente la raíz de los problemas que sufre el distrito. A ella se suman la vulnerabilidad social, el paro, los malos indicadores socioeconómicos y la falta de inversión sostenida en políticas sociales, sanitarias, educativas y de prevención de drogodependencia.¡

Este es precisamente el mensaje que los vecinos quieren llevar este jueves a la calle. “Ya es hora de que las tres administraciones sumen esfuerzos y trabajen juntas, dejando en segundo plano las luchas partidistas y el circo politiquero”, reclama ahora Pérez, que pone como ejemplo positivo la colaboración entre Policía Nacional y Policía Municipal en el entorno del parque Paraíso. “Cuando trabajan juntas las cosas van mejor”, sostiene.

Cartel con la convocatoria de la movilización en San Blas.

Cartel con la convocatoria de la movilización en San Blas. / FRAVM

La Plataforma Vecinal y la FRAVM reclaman que se mantenga el refuerzo policial en la zona del parque y que se intensifique la persecución de los narcopisos, pero advierten de que la respuesta no puede quedarse ahí. “No es aceptable que los gobernantes pretendan reducirlo todo a un problema policial, cuando es evidente que es mucho más que eso”, insiste el presidente de la entidad. Los vecinos piden medidas sociales, sanitarias y educativas capaces de actuar sobre las causas de fondo.

La ausencia de la Comunidad de Madrid en la reunión convocada el pasado 10 de mayo por la Delegación del Gobierno para abordar la situación en el entorno del parque ha ahondado el malestar vecinal. A ese encuentro acudieron el delegado del Gobierno, Francisco Martín, la concejala presidenta de San Blas-Canillejas, Almudena Maíllo, y el presidente de la FRAVM, Jorge Nacarino, pero no el Ejecutivo regional. Los vecinos critican que la Comunidad alegara que la seguridad no es su competencia directa, cuando, recuerdan, sí tiene responsabilidades clave en sanidad, educación y servicios sociales.

Uno de los puntos que más incomprensión genera en el barrio es la situación del Centro de Tratamiento de Adicciones Este, ubicado en San Blas y dependiente del Gobierno regional. Según la convocatoria difundida por la plataforma, pese al repunte del tráfico y consumo de heroína y otras sustancias en la zona, el centro “apenas presenta actividad”, algo que los vecinos consideran difícil de justificar en plena crisis de drogodependencias en el entorno.

En paralelo a esta protesta, la FRAVM ha vuelto a reclamar la creación de una mesa tripartita que aborde el problema de forma integral. Su presidente carga contra las tres administraciones: al Gobierno central, por no renovar con la Comunidad el convenio del Plan Nacional sobre Drogas; al Ejecutivo regional, por no reforzar suficientemente la atención a drogodependientes ni la intervención de calle; y al Ayuntamiento, porque los programas de Madrid Salud resultan insuficientes para una realidad que, según la federación, “va mucho más allá de la seguridad”.