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MEMORIA MUSICAL

El festival que demuestra que el Barroco no sólo es cosa de museos: seis conciertos para viajar de Italia a Perú en Madrid

Música Antigua Madrid celebra su séptima edición del 23 al 28 de junio en el Teatro Fernán Gómez con un programa que recupera a Arcangelo Corelli, Giuseppe Sammartini y Jean-Baptiste Quentin

El Gran Teatro del Mundo, en una imagen promocional.

El Gran Teatro del Mundo, en una imagen promocional. / ARCHIVO

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Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

En una ciudad acostumbrada a medir su pulso cultural por la novedad, el festival Música Antigua Madrid propone justo lo contrario: detenerse y regresar a sonidos que, aunque nacieron hace siglos, siguen teniendo capacidad de sorpresa. La séptima edición se celebrará del 23 al 28 de junio en el Teatro Fernán Gómez con seis conciertos en la Sala Jardiel Poncela. La programación reúne a grupos especializados en interpretación histórica y en el uso de instrumentos originales o criterios próximos a los de cada época. Su interés no está solo en rescatar repertorios poco frecuentes, sino en demostrar que la música antigua no pertenece únicamente a los museos. Su fuerza aparece precisamente cuando vuelve a sonar en directo y los intérpretes recuperan articulaciones, timbres y afinaciones que modifican por completo la escucha.

La cita se abrirá el martes 23 de junio con El Gran Teatro del Mundo, una formación joven que llevará al escenario De Roma al mundo. El punto de partida será la escuela de Arcangelo Corelli, una de las grandes columnas del Barroco instrumental. A partir de su influencia, el programa se adentrará en una Europa musical marcada por la circulación de estilos, la brillantez técnica y la mezcla de temperamentos nacionales. Un día después, el miércoles 24, Camerata Iberia desplazará el mapa sonoro hacia América con Barroco del Perú. La propuesta recupera músicas vinculadas al antiguo virreinato y conservadas en archivos de ciudades como Cuzco, Lima, Sucre o Guatemala. Es uno de los recorridos más sugerentes del festival, pues rompe con una idea demasiado europea del Barroco y recuerda que la música viajó con personas, libros e instrumentos, transformándose en contacto con otros territorios.

Camerata Iberia tocará 24 de junio.

Camerata Iberia tocará 24 de junio. / CEDIDA

El jueves 25 llegará Brezza con Cuadratura, una inmersión en el refinamiento camerístico francés del siglo XVIII. El programa gira en torno a Jean-Baptiste Quentin le Jeune, violinista ligado al París musical de su tiempo y figura relevante en el desarrollo del cuarteto en Francia. Su obra, recientemente recuperada, permite escuchar una escritura de líneas claras, equilibrio formal y conversación instrumental, donde la elegancia francesa dialoga con ecos italianos y alemanes. La jornada del viernes 26 estará dedicada a Giuseppe Sammartini, compositor milanés instalado en Londres y figura esencial en la escritura para instrumentos de viento. Echo et Dulce, bajo la dirección de la flautista Tamar Lalo, presentará The Celebrated Sammartini, un programa que alterna sonatas del autor con piezas de contemporáneos como Willem de Fesch y Händel.

El sábado 27, Andreas Prittwitz/Lookingback propondrá otro cruce de caminos con Panamericana. La idea es partir de músicas de los siglos XVI al XVIII que viajaron hacia América y ponerlas en contacto con ritmos populares e instrumentos tradicionales. No se plantea como una reconstrucción arqueológica cerrada, sino como una lectura viva de un patrimonio que nació precisamente del movimiento, la mezcla y la adaptación. El cierre, el domingo 28, quedará en manos de los hermanos Pablo y Daniel Zapico, que presentarán The Filippo Dalla Casa Collection. El programa se centra en las últimas sonatas escritas para archilaúd y tiorba, instrumentos fundamentales en el paisaje sonoro barroco que desaparecieron progresivamente después de mediados del siglo XVIII. A través de los legados de Filippo Dalla Casa y Antonino Reggio, el concierto funcionará casi como una despedida: el último resplandor de una tradición antes de que el clasicismo cambiara definitivamente el gusto europeo.

El jueves 25 llegará Brezza con 'Cuadratura'.

El jueves 25 llegará Brezza con 'Cuadratura'. / ARCHIVO

Además de los conciertos, el MAM incorporará actividades pensadas para acercar el repertorio al público. Antes de cada actuación, los músicos ofrecerán una breve introducción artística e histórica. También habrá una charla sobre Corelli y su legado y un taller de rasgueo impartido por Pablo Zapico. Tras los conciertos, los asistentes podrán conversar con los intérpretes en encuentros informales en el propio teatro. Con esta séptima edición, Música Antigua Madrid confirma que mirar atrás no implica nostalgia. A veces, volver a los sonidos de otro tiempo permite escuchar mejor el presente.