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ABOGACÍA

"La incertidumbre en EEUU hace que los mexicanos cada vez miren más hacia España": Madrid alberga el primer encuentro entre abogados mexicanos y españoles

La Casa de México acoge una cita inédita para tejer alianzas jurídicas y empresariales ante el creciente acercamiento entre ambos países

Una imagen del encuentro.

Una imagen del encuentro. / INCAM

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Madrid

"No hemos cruzado el océano para recitar verdades cómodas". Lo adelantaba Albertico Guinto Serra, presidente del Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México, en un acto inédito: el primer encuentro entre abogados mexicanos y españoles de la historia. Un evento que dura tres días y que ha reunido en Madrid a lo más granado de la abogacía de ambos países.

El escenario elegido fue, como no podía ser de otra manera, la Casa de México del barrio de Chamberí. El pistoletazo de salida lo dio el cónsul mexicano en Madrid, Heenry Valdivia, que explicó con cifras, ante una treintena de letrados de uno y otro lado del Atlántico, la relación de aproximación paulatina que están teniendo ambas naciones.

Los datos

“Según datos del INE, hay unos cien mil mexicanos residiendo en España, con un crecimiento de aproximadamente el 10% en los últimos años”. Un flujo bidireccional, porque en México “viven unos 200 mil españoles. Es el tercer país que cuenta con una comunidad más amplia de mexicanos, después de USA y Canadá, y esperamos que en 2030 sea la segunda”. Esto, en lo relativo a los residentes: “Si nos referimos a los mexicanos que visitan España cada año, la cifra sube a un millón de personas”.

Valdivia prosiguió recordando que “el flujo aéreo que tiene nuestro país con España es uno de los más intensos del mundo. Antes solamente había conexión con nuestra capital. Luego, por motivos turísticos, se amplió a Cancún y Los Cabos. Ahora son ocho las frecuencias diarias y se han incorporado ciudades como Monterrey, Guadalajara o Querétaro”.

Incertidumbre con EEUU

Una de las principales razones radica en que cada vez se hacen más negocios entre los dos países. “Desde que México firmó el Tratado con Estados Unidos y Canadá, y España entró en la Unión Europea, México empezó a mirar a América del Norte y España a Europa”. Pero eso está cambiando, y mucha culpa de ello lo tienen los últimos gobiernos estadounidenses.

“Desde la primera administración Trump, en México miramos con incertidumbre a Estados Unidos. Esa incertidumbre hace que cada vez miremos más a España. Antes era otra cosa. El que se iba de vacaciones a Miami, el que se iba de despedida de soltero a Las Vegas, el que tenía una propiedad en Texas. Ahora cada vez es menos atractivo para un mexicano, por el riesgo de pasar un mal rato por cuestiones de la nueva política de migración”.

Esto ha hecho que el mexicano mire cada vez con mejores ojos a España: “Por unas horas más de vuelo, llegas a un sitio en el que se come bien, hay buen clima, tenemos el mismo idioma y somos igual de fiesteros”, apuntaba entre risas, señalando que “al final somos dos países que nos parecemos mucho, compartimos mucho y hemos vuelto a reencontrarnos y enamorarnos”.

Arquitectos trasatlánticos

Albertico Guinto Serra, por su parte, indicó que el principal objetivo de este encuentro pionero entre profesionales de la abogacía mexicana y española tiene como objetivo “establecer una red para facilitar alianzas y oportunidades de negocio. Somos los arquitectos de una relación trasatlántica”.

Y es que el migrante mexicano en España no tiene el mismo perfil que el que se establece en EEUU. Los tres principales perfiles de mexicanos presentes en España son, por este orden, “estudiantes, empresarios y personal altamente cualificado. El país latinoamericano que más invierte en España es México”, sentenció el cónsul Valdivia.

En ese laberinto burocrático que suponen los negocios transfronterizos, los abogados especializados son el salvavidas de los inversores. El encuentro, que concluye el miércoles, tiene como objetivo poner en común y compartir estrategias, casos prácticos y problemáticas comunes. Todo, para seguir fomentando el acercamiento entre dos países que antes fueron uno. Y que, por esos quiebros del destino, personificados esta vez en Donald Trump, vuelven ahora a unir sus destinos.