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INNOVACIÓN

Leganés reúne este sábado a 935 niñas en 'Technovation Girls': apps e IA con impacto social

Los proyectos abordan retos ligados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, con un enfoque en salud mental, sostenibilidad y educación inclusiva, reflejando las preocupaciones de la generación actual

Foto de grupo en 2025: participantes de Technovation Girls posan en las escaleras del auditorio de la Universidad Carlos III, tras la jornada de proyectos y presentaciones.

Foto de grupo en 2025: participantes de Technovation Girls posan en las escaleras del auditorio de la Universidad Carlos III, tras la jornada de proyectos y presentaciones. / Cedida

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Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Madrid convierte la tecnología en una feria de ideas con acento infantil y mirada social. Este sábado el Campus de Leganés de la Universidad Carlos III acoge la 10ª edición de Technovation Girls, la mayor competición de tecnología y emprendimiento social dirigida a niñas de 8 a 18 años. La final regional reúne a 935 participantes organizadas en 235 equipos, acompañadas por 434 mentores, para presentar prototipos —apps y proyectos de inteligencia artificial— pensados para resolver problemas reales de su entorno, desde salud mental y educación inclusiva hasta sostenibilidad o acceso a oportunidades.

El hilo conductor de la jornada lo pone Nera González, presidenta de Power to Code en España, la entidad que impulsa el programa. Su lectura de las cifras es directa: el interés existe, pero necesita espacio. "Eso demuestra que el interés de las niñas por la tecnología existe, pero también que necesitan espacios donde puedan desarrollarlo con confianza, creatividad y propósito", explica a El Periódico de España, recordando que en una década han llegado a "más de 7.000 niñas" solo en su región, mientras Technovation suma ya impacto global con "más de 400.000 niñas en más de 120 países".

La competición no se queda en el "aprende a programar". La clave, según González, es el cambio de rol: "las chicas descubren que la tecnología no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para ayudar a otros y crear soluciones con impacto social, accesibles y escalables". Y cuando esa idea aterriza, dice, "cambia completamente su relación con la tecnología, también transforma su autoestima y su manera de imaginar su futuro".

El punto crítico: cuando aparecen los estereotipos

El objetivo del evento —motivar vocaciones STEAM— se apoya en un diagnóstico que se repite en muchos estudios y que González resume con una cronología clara: "a los 5 años niños y niñas se sienten igual de buenos en matemáticas y ciencias", pero "a partir de los 6" muchas niñas empiezan a infravalorarse y "hacia los 10 años" interiorizan estereotipos sobre quién "encaja" en tecnología o ingeniería.

Ahí es donde sitúa el sentido de Technovation: "queremos proteger esa curiosidad natural… la clave muchas veces no es el talento, sino mantener viva la curiosidad y la confianza".

Proyectos con ODS y preocupaciones muy de 2026

En esta edición, los equipos trabajan retos ligados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Y lo que aflora, según la presidenta de Power to Code, es un retrato generacional: "están muy preocupadas por temas relacionados con salud mental, sostenibilidad, educación inclusiva, igualdad, soledad no deseada o acceso a oportunidades". También destaca el enfoque con el que abordan la IA: "la utilizan de una forma muy práctica y social, no solo como tendencia tecnológica".

Otro rasgo del formato es que obliga a pensar como equipo emprendedor. Además del prototipo, desarrollan plan de marketing, comunicación y negocio. Para González, esto es parte del aprendizaje real: "innovar no es solo programar. Una buena idea necesita saber explicarse, defenderse y generar impacto para convertirse en una solución real". Technovation, añade, entrena un pack poco habitual en edades tempranas: "tecnología, comunicación, emprendimiento, liderazgo y trabajo en equipo".

IA desde pequeñas, pero con ética

Este año la inteligencia artificial gana peso en los proyectos y en la evaluación. González lo justifica por contexto: "la inteligencia artificial ya forma parte de su día a día", y por eso defienden enseñar no solo a usarla, también a "comprenderla y cuestionarla". Han incorporado sesiones de "ética e IA responsable" y subraya lo más potente del salto: "pasan de ser consumidoras de modelos a creadoras de modelos", lo que les permite entender "límites, sesgos e impacto social".

El evento incluye perfiles inspiradores como Elisa Torres, fundadora de Girls in Quantum y consejera de educación STEM para la UNESCO, pero González insiste en que el referente más eficaz a veces es el más cercano: antiguas alumnas que regresan como mentoras. "Cuando las niñas ven a alguien muy cercano que ha recorrido ese camino, dejan de pensar 'eso es imposible para mí' y empiezan a pensar 'yo también podría hacerlo'".

La competición y lo que queda después

Al final del día, 26 equipos (categorías beginner, junior y senior) pasan a semifinales internacionales, donde se seleccionan 15 propuestas de 117 países. Pero González recalca que el valor no empieza ni termina en el premio: "lo más importante… es el journey… durante meses: detectar un problema, investigar, construir una solución, aprender a comunicarla y trabajar juntas". La parte global, dice, suma inspiración: conecta con una comunidad de "change makers" y demuestra que "sus ideas pueden tener impacto más allá de su entorno cercano".

El 23 de mayo, en Leganés, no se presentan solo apps: se ensaya una idea de futuro. Una en la que niñas de 8 a 18 años se entrenan para hablar en público, defender un prototipo, argumentar un plan de negocio y mirar a la tecnología no como pantalla, sino como herramienta. Y, sobre todo, para verse a sí mismas —como remata González— "como creadoras, líderes y emprendedoras desde edades muy tempranas".