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SUCESOS

Las acusaciones mantienen que el militar que mató a su mujer cometió un asesinato machista

La defensa del militar alega un homicidio bajo una eximente psíquica incompleta, mientras las acusaciones ratifican el asesinato machista

Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España).

Exterior de la sede de la Audiencia Provincial de Madrid, a 28 de enero de 2026, en Madrid (España). / Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo

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EFE

El juicio contra Antonio P.C., el militar acusado de matar a su esposa en Madrid, ha entrado en su recta final. La Fiscalía, la Comunidad de Madrid y la acusación particular han ratificado que se trató de un asesinato machista, perpetrado de forma consciente después de que la víctima solicitara el divorcio y ejecutado en presencia de sus hijos menores. Por su parte, la defensa alega un homicidio bajo una eximente psíquica incompleta.

La Audiencia Provincial de Madrid ha concluido este viernes las sesiones del juicio con jurado contra el capitán en activo del Ejército de Tierra. Se le acusa de estrangular a su esposa, Leticia T.C., el 25 de noviembre de 2023 —coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer— tras la presentación de una demanda de divorcio.

En la última fase del proceso penal, el Ministerio Fiscal ha mantenido en firme su petición principal para el acusado, que se concreta en una solicitud de 20 años de prisión por un delito de asesinato con las agravantes de parentesco y discriminación por razón de género, a lo que se suma 1 año de prisión adicional por un delito de lesiones psíquicas hacia los hijos de la pareja. Los equipos jurídicos de la familia de la víctima y de la Comunidad de Madrid se han adherido plenamente a esta postura, calificando el crimen como un acto de violencia de género inequívoco.

La clave jurídica de la alevosía doméstica

El fiscal ha argumentado ante el jurado que el crimen constituye un asesinato debido a la concurrencia de alevosía doméstica o convivencial, ya que la víctima fue atacada en su propio domicilio, un espacio teóricamente seguro, mediante un asalto por sorpresa del que no tuvo posibilidad de escapar.

Asimismo, las acusaciones consideran probado que el crimen se cometió deliberadamente frente a los hijos de la pareja, de 2 y 3 años, y que el acusado mantenía plenas sus capacidades cognitivas y volitivas, tachando de frivolidad el informe de los peritos de la defensa que sostenía lo contrario. No existió influencia de patologías previas de la víctima ni negligencia médica, confirmando que la causa única de la muerte fue el estrangulamiento. "El acusado actuó conscientemente en un contexto de conflicto matrimonial porque no aceptaba la ruptura. El arrepentimiento tardío y las disculpas no son espontáneos", subrayó el abogado de la familia.

La estrategia de la defensa y el trastorno psíquico

En un giro de última hora, la defensa de Antonio P.C. modificó su solicitud inicial, de modo que tras pedir la exoneración total basándose en un trastorno psiquiátrico completo, el letrado ha rebajado la petición a una eximente incompleta, reconociendo que las capacidades del militar no estaban totalmente anuladas en el momento de los hechos. Los principales argumentos de la defensa se centran en la supuesta falta de intencionalidad clara, apelando al principio in dubio pro reo al argumentar que no se ha objetivado un dolo de matar, además de destacar que el acusado reanimó inicialmente a la víctima y colaboró con las autoridades. Por ello, solicitan una condena justa por lo que califican como un error garrafal de dimensiones monstruosas, destacando la petición de perdón del acusado.

Una vez concluidas las conclusiones e informes de las partes, el próximo lunes el presidente del tribunal entregará el objeto del veredicto a los miembros del jurado popular, quienes se retirarán a deliberar para dictaminar la culpabilidad o inocencia del militar.