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EXPOSICIÓN

Los siete jóvenes que luchan contra la muerte de la pintura: así han resucitado el lienzo en plena era de las pantallas

La exposición 'Nueva-Vieja Pintura' en la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid explora la vigencia del medio pictórico a través de siete creadores emergentes

'Dark Room 3' (2025), de Irene Anguita.

'Dark Room 3' (2025), de Irene Anguita. / CEDIDA

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Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

La pintura lleva décadas conviviendo con el anuncio de su propia crisis. Se la ha dado por superada, desplazada o incluso agotada frente a otros soportes, pero ahí sigue: mutando, reclamando un lugar propio en el presente. Esa tensión entre herencia y renovación articula Nueva-Vieja Pintura, la nueva propuesta de la Sala de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, que podrá visitarse hasta el 19 de julio. La exposición reúne el trabajo de Irene Anguita, Álvaro del Fresno, Andrés Izquierdo, Esther Gatón, Iris Sanmartín, Raúl Silva y María Tinaut, siete nombres vinculados a la creación emergente que se acercan al medio pictórico no como una disciplina cerrada, sino como un territorio en disputa. En sus obras, los ecos de la modernidad y las formas heredadas de la historia del arte aparecen sometidos a desplazamientos, reinterpretaciones y nuevas lecturas.

Comisariada por Andrea Celda y Lu Millet, la muestra plantea una suerte de genealogía de la pintura actual a partir de cuatro líneas de lectura: formalismo, historicismo, figuración y conceptualismo. No se trata de establecer compartimentos rígidos, sino de observar cómo ciertas categorías que marcaron el arte moderno y contemporáneo continúan operando hoy, aunque lo hagan desde otros lugares y con otros significados.

'Las últimas del verano (verde)' (2026), de Andrés Izquierdo.

'Las últimas del verano (verde)' (2026), de Andrés Izquierdo. / CEDIDA

El título de la exposición funciona casi como una declaración de intenciones. Lo nuevo y lo viejo no se presentan como polos enfrentados, sino como capas superpuestas. La pintura que aquí se muestra no renuncia a su memoria, pero tampoco se limita a reproducirla. Más bien indaga en aquello que permanece cuando cambian los contextos: la materialidad del cuadro, la construcción de la imagen, la persistencia de la figura, el peso de la cita o la capacidad del gesto pictórico para formular pensamiento. Nueva-Vieja Pintura se integra en el programa Se busca comisario, una iniciativa de la Comunidad de Madrid orientada a facilitar el acceso profesional a jóvenes comisarios menores de 35 años. Desde su puesta en marcha en 2009, el proyecto ha servido como plataforma para decenas de profesionales y artistas, consolidándose como una vía de entrada al circuito expositivo para nuevas generaciones.

La programación se completa con actividades dirigidas a públicos diversos. Habrá visitas guiadas para grupos, encuentros con las comisarias, conversaciones con artistas y especialistas, además de talleres infantiles y familiares. La exposición se convierte así no solo en un espacio de contemplación, sino también en un lugar para el diálogo y la mediación en torno a una pregunta que atraviesa toda la muestra: qué puede seguir diciendo hoy la pintura y desde dónde puede hacerlo.

'NN1.0624' (2024), de Raúl Silva.

'NN1.0624' (2024), de Raúl Silva. / REMY UGARTE VALLEJOS

En tiempos de imágenes veloces, pantallas múltiples y lenguajes visuales en continua circulación, esta propuesta reivindica la pintura como un campo todavía fértil. No desde la nostalgia, sino desde la conciencia de que toda tradición puede ser leída de nuevo. La Sala de Arte Joven invita, precisamente, a mirar esa supervivencia activa: una pintura que arrastra siglos de historia, pero que todavía encuentra modos de interpelar al presente.