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ENTREVISTA

Raúl Fervé, el cómico que lleva Móstoles por bandera: "La comedia es mi psicólogo"

El humorista madrileño inaugura el 28 de mayo Las Noches de Comedia de Bonamara, un nuevo ciclo en Móstoles con entrada libre en su primera cita

Raúl Fervé, humorista, imitador y showman, lleva más de 15 años recorriendo escenarios de toda España.

Raúl Fervé, humorista, imitador y showman, lleva más de 15 años recorriendo escenarios de toda España. / Cedida

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Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Raúl Fervé habla de comedia como quien habla de un oficio, pero también de una forma de estar en el mundo. Humorista, imitador, showman y contador de chistes, el cómico mostoleño lleva más de 15 años subiéndose a escenarios, pasando por salas como La Chocita del Loro o Beer Station, colaborando en radio y televisión, y compartiendo cartel con nombres como Juan Muñoz o Enrique San Francisco. Pero cuando habla de su ciudad, el tono cambia: ahí aparece el vecino que va a por el pan, el artista que saluda en la calle y el cómico que ha hecho de Móstoles una parte inseparable de su identidad.

El próximo jueves 28 de mayo será el encargado de inaugurar Las Noches de Comedia de Bonamara, en P.º de Extremadura, Km 22, Móstoles, una nueva programación de humor que llegará todos los jueves a una de las terrazas más conocidas del sur de Madrid. La primera cita tendrá entrada libre y funcionará como una gran fiesta de arranque: cómicos invitados, foodtrucks, espacio de butacas, mesas para cenar y DJ antes y después de la función. Fervé lo resume con naturalidad: en invierno Móstoles ya tiene su Festival de Comedia, pero en verano "se había quedado un poquito huérfano". Ahora quiere llenar ese hueco con risas, cercanía y mucho barrio.

Inaugura Las Noches de Comedia de Bonamara el 28 de mayo. ¿Qué supone arrancar este ciclo en Móstoles?

Siendo mostoleño, supone hacer cosas de Móstoles y para Móstoles. Es la ciudad donde vivo y donde quiero contarle cosas a la gente. En invierno tenemos el Festival de Comedia de Móstoles, que tiene un éxito increíble y ya llevamos tres años, pero en verano se había quedado un poquito huérfano de comedia. Gracias a Bonamara, que es una de las terrazas más importantes del sur de Madrid, se ha podido hacer. Tienen muchísima programación: fiestas flamencas, remember, salsa, bachata... y faltaba la comedia. Se me presentó la oportunidad y dije: ¿por qué no? Móstoles tiene muchísimo tiro en la comedia y este año era el momento de empezar con Las Noches de Comedia de Bonamara.

¿Qué se va a encontrar el público?

El día 28 empezamos y se decidió que arrancara yo, precisamente por ser de aquí. Voy a estar recibiendo a todos los que quieran venir. Hemos puesto entrada libre, que es importante que la gente lo sepa, porque ese día será el único con entrada libre. Queremos que la gente vea el recinto, cómo está organizado todo y cómo va a funcionar la noche de comedia. Habrá espacio de butacas, foodtruck, mesas para poder cenar, DJ antes y después de la función... Está preparado con mucho cariño para que todo el que venga lo pase fantásticamente bien.

Humorista, imitador, showman, contador de chistes... ¿Cómo definiría su forma de hacer comedia?

Es una comedia muy cercana. Hablo de muchas cosas del día a día. Si hay una noticia que tengo que comentar, la comento desde el punto de vista cómico, siempre desde el humor. Tengo mis clásicos, como las imitaciones, que la gente sabe que le gusta verme hacerlas, pero siempre meto cosas nuevas. Por ejemplo, si actúo en Móstoles, trato temas para los mostoleños. En cada zona a la que voy me gusta informarme de cosas que pasan allí, para conseguir esa sinergia con el público. Siempre con el mayor respeto del mundo. No toco temas escabrosos ni cosas que no van conmigo. Pero todo lo que tenga que ver con el humor y con la zona donde estoy, me gusta llevarlo al escenario.

¿Cuándo sentiste que la comedia podía dejar de ser una afición para convertirse en su profesión?

Yo estudié para actor en una escuela oficial de teatro, hice muchos cursos, pero la vida te va colocando en sitios en los que tienes que estar. Un día me llegó la oportunidad de hacer comedia en locales y me preparé. Me costó muchísimo, porque no era algo que hubiera hecho nunca de esa forma. Yo tenía visión cómica desde siempre: imitaba, contaba chistes, pero no es lo mismo ser gracioso en un grupo que ser gracioso delante de cien personas. No tiene nada que ver. La oportunidad de hacer comedia en gira por España me llegó con 32 años. Le dije que sí, no puse pegas. Pensé: "Me encanta hacer esto, es lo que quiero hacer y es una oportunidad de oro". La aproveché y fui tirando hasta hoy. Ya llevo más de 15 años.

Ha pasado por salas como La Chocita del Loro o Beer Station. ¿Cómo se prepara un cómico antes de salir al escenario?

Yo intento ir muy preparado. Hay que saber en qué momento meter los chistes y eso forma parte de la forma de actuar de cada uno. Mi formación como actor me ha servido mucho para controlar silencios, respiración, presencia escénica y expresión corporal. Se hace reír con todo. No solo contando un chiste o un gag. También con una mirada, con un silencio, con un gesto. Todo eso hay que saber controlarlo. Y luego escribo mucho. No paro. Llevo las notas del móvil llenas. Algún día lo pierdo y, si lo encuentra un cómico, seguro que tiene material.

El cómico Raúl Fervé combina actualidad, imitaciones y humor cercano en sus espectáculos.

El cómico Raúl Fervé combina actualidad, imitaciones y humor cercano en sus espectáculos. / Cedida

Ha trabajado en radio, televisión y teatro. ¿Dónde se siente más libre?

En un escenario delante del público. Lo disfruto muchísimo, tanto en una sala pequeña como en un teatro grande, venga más gente o menos gente. Es donde estoy libre, donde estoy a gusto. Trato muchas cosas personales mías que de otra forma no podría tratar. Para mí, aparte de ser mi modo de vida, la comedia es mi psicólogo. Es mi terapia. Y, a la vez, creo que también ayuda a la gente a sacar sus cosas y a olvidarse un rato de sus problemas. Eso para mí es muy importante.

¿La comedia obliga a estar siempre actualizado?

Sí, la comedia va evolucionando y yo me voy adaptando. Ahora se lleva mucho interactuar con el público. Yo no hago una interacción muy fuerte, pero últimamente voy metiendo preguntas e involucro a la gente en lo que estoy contando porque trato muchos temas de actualidad. El humor cambia como cambia todo. Hubo un tiempo en el que se contaban chistes, luego eso paró y ahora han vuelto. También hubo un momento en el que las imitaciones parecían algo antiguo, pero gracias a gente como Raúl Pérez, Carlos Latre y otros, la gente vuelve a reclamarlas. Tienes que estar un poco en el momento siempre desde el respeto y el cariño hacia la comedia y hacia la gente.

¿El público va cada vez más dispuesto a formar parte del espectáculo?

Sí, totalmente. Creo que ahora la gente está más preparada para saber que en cualquier momento le pueden preguntar algo. Pero también hay que respetar a quien no quiere participar. Hay gente que compra una entrada para ver una actuación de comedia y no tiene por qué ser partícipe. El que quiere participar, participa. Hay público que ya va preparado, incluso con alguna respuesta pensada, y te puede dejar ahí cortado. A la gente le gusta ese asunto de balcón entre cómico y público.

Se habla mucho de los límites del humor. ¿Cree que ahora hay más autocensura o simplemente otra sensibilidad social?

Yo creo que cuando dices algo bien dicho y en su sitio, hace más gracia. Hay que entender el humor como lo que es: humor. Siempre llevo el respeto por bandera. Nos reímos todos, no nos reímos de nadie. Para mí eso es humor; lo otro ya es otra cosa. Sacarle un chiste a una persona, a una situación o a algo que ocurre no debería tener límites si se hace desde ahí. Si ponemos límites a eso, estamos perdidos.

Raúl Fervé vuelve a actuar en su ciudad con una propuesta pensada para llenar de humor las noches de verano.

Raúl Fervé vuelve a actuar en su ciudad con una propuesta pensada para llenar de humor las noches de verano. / Cedida

Ha compartido espacios con El Langui, Dani Mateo, Juan Muñoz o Enrique San Francisco. ¿Qué aprendizaje se lleva?

Me siento privilegiado. Desde el principio he compartido escenario con gente muy grande a la que admiro muchísimo. A día de hoy sigo pensando: "Estoy trabajando con personas a las que admiro". Eso te suma, te enriquece y te hace estar mejor. Cuando trabajas con los mejores, tienes que dar lo mejor de ti para estar ahí. El aprendizaje es maravilloso.

También ayuda a cómicos que empiezan. ¿Se ve en ese papel de acompañar a otros?

Sí, colaboro mucho dando oportunidades a gente que empieza. En Bonamara vamos a tener también una cita para dar visibilidad a cómicos que todavía no la tienen. Lo respeto mucho porque yo pasé por eso y sé la ilusión que hace. A veces me escriben por Instagram o por WhatsApp con muchísimo respeto, diciéndome que les gustaría poder actuar o presentar algo. Eso me hace mucha ilusión. Me agrada que piensen en mí para poder progresar en esta profesión.

¿Madrid es la capital de la comedia en directo?

Madrid tiene una oferta extensísima. Por extensión, por afluencia de público y por capacidad de atracción, tiene lo mejor. Pero también es verdad que la comedia está en auge en muchas ciudades. Cada vez se nos reclama en más plazas, en más teatros, en más salas. Es un orgullo. Estamos en un grandísimo momento y espero que dure muchísimo, porque la comedia tiene que estar siempre.

¿Y Móstoles? ¿Qué lugar ocupa?

Móstoles lo llevo siempre por bandera. Cuando se me presentó la oportunidad de hacer el Festival de Comedia de Móstoles, junto a las productoras con las que lo hacemos, la idea era traer la Gran Vía madrileña a los teatros de Móstoles. La gente lo ha aceptado maravillosamente bien. Me siento muy querido por los vecinos mostoleños por haber sido parte de que esto llegue aquí. Recibo mucho cariño todos los días, por parte del ayuntamiento y por parte de la gente. Me siento muy querido. Voy a por el pan y me dicen: "¿Qué tal, Raúl?". Muchos ya me conocen porque son vecinos o porque vienen a verme. Para mí es un verdadero placer.

Después de la inauguración en Bonamara, ¿qué agenda tiene por delante?

El 28 de mayo hacemos la gran inauguración en Bonamara y después vuelvo con mi show completo el 23 de julio, con entradas ya en la web de la sala. Además, voy a estar de gira todo el verano. La semana que viene me voy a Castellón, sigo con mi residencia fija en Beer Station, en plena Gran Vía madrileña, y también tengo fechas en Alicante, La Vega Baja, Murcia, Vigo, la costa andaluza, Huelva, Isla Antilla... Estoy contento de que la gente me quiera en sus salas y teatros, y de que sigan reclamándome para actuar tanto en verano como cuando empiece la temporada de invierno.